Episodio 50 – Feliz Cumpleaños

— Y ese país es Cuba.

Un Episodio diferente. Un cumpleaños. Dos saludos para mis oyentes, de mis dos hadas. Luego — el podcast en sí. Como lo hago. Por qué lo hago. El plan de El Cuento de Roma.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 50 — Feliz Cumpleaños.

Como este es un episodio muy, muy especial, aquí no hay un libreto, una guía, o un fichero en el cual basarme, así que este Episodio — y todos los episodios de Feliz Cumpleaños en el futuro, serán — pues… así.

Cada año — el primer episodio de Marzo, coincide con el cumpleaños de mi esposa Fiona — que es el dos de Marzo, y con el comienzo de mi trabajo en este podcast, que fue el mismo día — en el 2017.

Así es — si bien, de acuerdo a iTunes, el nacimiento de este podcast es el 21 de Abril, eso todo el mundo lo puede ver en el internet si se fijan la fecha de publicación de nuestro Episodio 1, el podcast en sí, lo empecé a escribir, ahí — durante la primera semana de Marzo.

Ah,  — y que dicho sea de paso, el 21 de Abril es el aniversario de la fundación de Roma, y claro — cuando me di cuenta de eso, pues, dije “Wow! Qué coincidencia!”

[…]

Yo tambien les agradezco a todos, y tambien les quiero dar una lista de los países donde El Cuento de Roma es mas escuchado — según estadísticas de IVOOX, iTunes y otros medios.

Entonces, desde el 21 de Abril del 2017, hasta esta semana aquí están nuestros TOP TEN.

UNO — En primer lugar, España, obviamente gracias a IVOOX, y a una serie de personas que voy a agradecer un poquito mas tarde.

DOS — En segundo lugar, los EEUU, con el 90% proviniendo desde California, Texas, y la ciudad donde viví casi la mitad de mi vida.

Por supuesto que estoy hablando de Miami.

TRES — Mexico en tercer puesto, en gran parte gracias a la estación de Radio La Calavera Podcast, y de — bueno, la cantidad de gente en Mexico. He visitado Mexico por barco, en por lo menos 20 ocasiones, y nunca me olvidaré de lugares tales como Acapulco, Puerto Vallarta, y — por supuesto, Cancún.

CUATRO — Colombia. Muchos oyentes, siendo que somos un sitio y un podcast tan chiquito, y mucha gente me ha mandado mensajes lindos desde Bogotá, Cartagena, y varias otras partes de Colombia.

CINCO — Argentina, en gran parte, porque ahí viví durante los años de mi educación secundaria, y ahí fue donde aprendí a hablar castellano.

Yo no hablaba ni una sola palabra de castellano, antes de la edad de 12 años.

Y mando saludos a los que me conocen en Buenos Aires, en Córdoba, en Salta, en Jujuy, en Mar del Plata, en Rio Negro, y tantos otros lugares. Conozco el país desde Jujuy y Misiones en le norte, hasta Chubut y Bariloche en el Sur, y solo me faltan Santa Cruz y Tierra del Fuego.

Y — por supuesto, un saludo super, super, especial a mi querido pueblo de Monte Cristo, en la provincia de Córdoba.

Cuando emigramos a Monte Cristo, desde Alemania, ese pueblo apenas tenia unos 1500 habitantes, sin asfalto, sin semáforos, sin electricidad — excepto los martes y los jueves, dos horas por la tarde, para planchar la ropa, y con solo unos 20 automóviles. Lo demás, era todo sulky y a caballo.

Hoy en día, Monte Cristo es una ciudad — pequeña, pero ciudad, de probablemente mas de 12 mil personas. Patricios y plebeyos — todos incluidos, jajaja!

Y no podría cerrar el tema de Argentina, sin saludar a Kevin, mi hijo que vive en Córdoba, y que terminó siendo mas alto que yo, y mejor programador que yo. Diseñador no — yo dibujo muy bien, pero programador, seguro que ya por muchos años, me ha batido.

Ahora, si — SEIS — China. Aunque sea difícil de creer, hay montones y montones de hispanoparlantes aquí en China. Obviamente, la gran mayoría de mis oyentes en China le prestan mas atención al otro podcast mío, en ingles, pero las estadísticas de El Cuento de Roma me han sorprendido muchas veces.

Bueno. SIETE — Alemania, y esto parece que se debe a que ahí tambien hay muchos españoles y Latinoamericanos.

Además, yo nací en Stuttgart, Alemania, y — claro, tengo amigos ahí que — bueno, me escuchan porque son amigos, y me ven en Facebook, y todo eso. Y también, mi hermano Daniel vive en Alemania.

OCHO — Perú. Muchos mensajes muy cariñosos he recibido de oyentes del Perú.

NUEVE — Chile. Tambien un montón de oyentes en Chile, y los números van subiendo.

Y EN EL DÉCIMO LUGAR — están ambos Uruguay y Venezuela, que se andan pisando los talones, y todas las mañanas, a la hora de mi primer café, una de las primeras cosas que hago, es chequear, quien va adelante hoy, entre Uruguay y Venezuela.

En menos de un año de producir este podcast, solo me queda un país de habla hispana, desde el cual no he registrado ni un solo oyente.

En serio, un solo país de América Latina nos falta.

Y ese país es Cuba.

Vamos, Cuba, que el atraso no puede seguir para siempre!

[…]

Episodio 49 – Manio Curio Dentato

— Falleció en el año 270 AC, creando una imagen de ética incorruptible, y de un comportamiento que será añorado por la gente del futuro Imperio Romano.

La vida y muerte de Manio Curio Dentato, un plebeyo que resolvió el problema de los samnitas, de Pirro de Epiro, y de los Lucanos y Brutios, allá en el sur de Italia.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 49 — Manio Curio Dentato.

No es fácil blandir un arma, mirar al enemigo a pulgadas de distancia, moverse de un lado a otro, esquivar su arma, y ver sus músculos contraerse, cuando tu espada finalmente logra entrar en el cuerpo del otro.

No es fácil ir a una batalla, enfrentarse a enemigos en una batalla, matar a otros seres humanos en una batalla, y luego vencer — o perder la batalla.

Y — en el caso de una victoria, luego volver a Roma, y continuar con una vida cotidiana, con la familia y los niños en la casa — como si nunca, nada hubiese pasado.

Es difícil — y mas aun, la primera vez.

Y ahora necesito desviar la atención de mis oyentes de la batalla o de la vuelta a casa, y quiero que se pongan a pensar en los momentos después de la batalla, y antes de la vuelta a Roma.

Porque esto — obviamente, no es un juego de video, que se apaga apretando un botón, simplemente porque nos llaman a comer, o porque la pizza llegó, y están tocando el timbre.

Qué hacían esos legionarios entre nuestros dos puntos — la batalla, y la reanudación de sus vidas normales?

Pues, creo yo, que — mas que nada, trataban de borrar la batalla de su mente, para así poder continuar esa vida cotidiana — en casa.

Y para eso, hacían falta estímulos — tales como alcohol, mujeres, juegos, y mas peleas.

Y cuando esos estímulos se nos van de la mano, cosas nefastas suceden.

[…]

NUEVE — Se supone que Dentato mantuvo un estilo de vida incorruptible y frugal.

Según antiguas fuentes, cuando los Samnitas le enviaron una embajada con ostentosos regalos con el objetivo de influirlo a su favor, lo encontraron tostando corazones de nabos, sentado en un taburete de madera, en su casa.

Cuando le explicaron el motivo de la visita, Dentato rechazó los regalos diciendo que él no quería poseer oro, y en lugar de ello, prefería gobernar a gente que poseía oro.

A pesar de esto es probablemente una anécdota, el propósito de esto es dar ejemplos de frugalidad romana.

Lo mas probable es que eso fue inventado por Catón el Viejo.

DIEZ — En el 270 AC, Dentato fue elegido otra vez a un cargo de supervisor para la construcción de otro acueducto, pero esa obra nunca fue completada porque a los cinco días de ese nombramiento Dentato falleció de causas naturales, ya a una edad avanzada.

[…]

Episodio 48 – Trescientos mil

— “Usted, declarando de su corazón, tiene esposa?”

Una boda y un censo. Una batalla donde los Samnitas lo pierden casi todo. Ah, y las guerras samnitas llegan a su fin. Por fin!

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 48 — Trescientos mil.

Cuando Lucio Eugenio, Espurio Atio, y Tacio llegaron a ver las colinas de Roma en la distancia, los ánimos de los tres — ahora los tres siendo veteranos de la Batalla de Sentino, se elevó a la altura de la colinas de Roma.

Y cuando los tres hombres volvieron a casa, sus mujeres, niños, y esclavos — todos le salieron al encuentro.

El DOMUS de Lucio Eugenio ahora abarcaba dos casas adyacentes, un corral para cuero y otras materias primas, y el taller, al otro lade de la calle.

Mas, un pequeño jardín detrás de la segunda de las casas, una propiedad que Lucio había comprado al final de la Segunda Guerra Samnita, de un Patricio empobrecido.

Mas de cincuenta esclavos vivían y trabajaban en el taller de armas, y una docena más, estaban a cargo de los quehaceres cotidianos de la gran familia de Lucio Eugenio.

Y una vez que el viejo Lucio se acomodó en su silla favorita, su esposa Laurentia, le dijo de manera casual:

— “En cinco días debemos ir al campo de Marte, esposo. Los pregoneros andan poniendo anuncios por todo el vecindario.”

Lucio suspiró.

Otro censo. A nadie le gustaban los censos.

Las tablas de los censores, llamadas Tabulae Censoriae en Latin, eran tablas donde censores tomaban notas de todos los ciudadanos de Roma, desde los Ecuestres y los Senadores, hasta la ultima y mas baja de aquellas cinco clases sociales, tal como el rey Etrusco Servio Tullio lo había organizado.

Patricios y Plebeyos, todo el mundo debía asistir.

“Traeremos a Julia, al igual que a Espurio,” respondió el viejo.

— “Y qué de la prometida de Espurio?”

Lucio pensó por un momento.

— “No, aun no hemos hecho todos los arreglos necesarios. Que vaya con los Furnios, y con su padre. Los censores respetarán eso.”

Los Furnios, o — mejor dicho, la gens de los Furnios, era una familia de origen plebeyo, y una familia muy antigua en los anales de la historia de Roma.

Y de acuerdo a Dionisio de Halicarnaso, un tal Cayo Furnio llegó a ser un Tribuno Plebeyo, allá en el año 445 AC, y eso era algo que Lucio Eugenio respetaba.

En unas semanas, Espurio Atio, el hijo menor de Cesón, tomaría por esposa a una de las hijas de la familia de los Furnios.

Un bien negocio!

[…]

Como Hércules era considerado el guardián de la vida conyugal, sólo el marido tenia el derecho de desatar este nudo.

9) La boda se celebraba típicamente en la casa del padre de la novia. Tenía que haber testigos presentes, por lo menos 10, para que la ceremonia fuese considerada legal. Los novios se paraban frente a un sacerdote, y se tomaban de las manos.

El consentimiento fue dado otra vez por la novia, parecido a como lo hacemos hoy en día. La novia diría: “Quando tu Gaius, ego Gaia.”

10) Después de eso, los novios se sentaban en los taburetes, frente al altar. Una ofrenda era ofrecida a Júpiter, que consistía de una torta, por lo general. Una vez que el sacerdote hacía la ofrenda, este pastel era comido por los novios, y los invitados iban a felicitarles. Después de eso — la cena!

11) Después de la cena, la novia era escoltada a la casa de su marido. Esta ceremonia fue esencial para la terminación del matrimonio, por lo que no podía ser omitida. Cualquiera podía unirse a esa procesión, y mucha gente lo hacía, porque — bueno, era divertido.

La madre sostenía a su hija, y el novio se llevaba a su novia con un fingido espectáculo de fuerza de los brazos de su madre. Toda la procesión luego desfilaba a la casa del novio. Nueces eran lanzadas por los participantes — bueno, hoy en día usamos arroz.

[…]

Episodio 47 – La Batalla de Sentino

— Y Decio Mus tampoco hizo eso.

La batalla mas grande de Italia, numéricamente hablando. La batalla mas importante de Roma, estratégicamente hablando. Estamos en el comienzo de una nueva era para la ciudad de las Siete Colinas.

Transcripción Parcial del Episodio

Estamos en el año 295 AC.

Después de mirarse en las caras por dos días, los soldados de ambos lados ya no daban mas.

Y algo extraño sucedió al tercer día, en el terreno vacío entre los dos ejércitos.

Alguien puso un ciervo en la zona muerta — en el llano entre las dos fuerzas, y cuando el ciervo se echó a correr por el prado, alguien soltó un lobo a perseguir al cervato.

Los galos, que estaban parados al lado de los Samnitas, se pusieron a lanzar sus jabalinas hasta que el ciervo cayó muerto, mientras que los Romanos permitieron que el lobo se escapara vivo entre sus lineas, ya que representaba la divinidad del Quirinal.

— “Mira lo que han hecho estos bárbaros,” decían los romanos. “Mataron al ciervo, protegido por nuestra diosa Diana! Van a caer!”

Desde ese instante, la mayoría de los romanos estaban firmemente convencidos que los dioses estaban en su favor.

Ahora, antes de seguir con esta batalla de manera cinematográfica, tenemos que analizar los hechos que hicieron que unos 100 mil soldados se encuentren en un llano al noreste de Roma, a punto de decidir quien es dueño de Italia.

Y para llegar a eso, primero tenemos que volver a nuestra batalla de Triferno, que es donde nos habíamos quedado en nuestro Episodio pasado.

Así que, vayamos a Triferno ya!

[…]

En nuestra saga familiar, quiero mencionar que tres de los descendientes de Aeliana y Lucio, se encontraban envueltos en ese valle, aquel día.

Uno proveniente de Cesón, uno de Julia, y uno de Lucio — todos estaban ahí.

Y creo que ahora es un buen momento para darle nombres a esos seres nuevos en nuestra saga, porque hacerlo ahora o hacerlo mas tarde — cual es la diferencia?

Así que hagamos un breve paréntesis – uno—dos—tres, y veamos esto ahora mismo:

Cesón — Julia — Lucio.

UNO — Cesón había ido al norte de Italia como joven, y vivió por décadas en la zona latina del otro lado de Veyes, donde tomó por esposa una muchacha de origen mezclado, mitad Sabina – mitad Latina.

Cesón y Laria tuvieron seis hijos, pero pestes en esa región de Italia hicieron que cuatro de ellos muriesen antes de llegar a la edad de cinco.

Un año después de la Gran Guerra, la familia de Cesón perdió su casa en un incendio, y al tiempo, Cesón y su hijo le pidieron a Lucio Eugenio — nieto de Lucio y Aeliana, si podían mudarse a Roma, y vive bajo la protección de este.

Lucio Eugenio les dió la bienvenida, y dos habitaciones fueron añadidas a la casa.

El hijo de Cesón, aptamente tambien llamado Cesón, era fuerte y después de haber perdido a su madre en el incendio, el joven creció pensativo, justo, y sobre todo — respetuoso de todo lo que tenga que ver con el mundo mas allá de los que ojos humanos pueden ver.

El otro hijo de Cesón, mas joven — y llamado Espurio Atio, tambien llegó a vivir con ellos al tiempo, y de él vamos a hablar mas en otro momento.

En nuestro proximo Episodio veremos la boda de Espurio, en Roma misma.

DOS — Luego, tenemos a Julia, nieta de Lucio y Aeliana, cuya vida tuvo tantas vueltas de calesita que ni siquiera pude relatarlas en este podcast.

Julia fue la hija mayor del hijo mayor de Marco, y nació un año antes de que Marco perdió la razón, allá en la Primera Guerra Samnita.

Julia no se acordaba ni de sus abuelos, ni de su padre, ni de su madre.

La esposa de Marco — es decir, la abuela de Julia, se quitó la vida a menos de un año de Marco haber desaparecido en Capua.

Luego, los padres de Julia perecieron en un viaje a Capua, cuando esta aun llevaba su bulla alrededor de su cuello.

El padre del actual Lucio Eugenio la adoptó, y le consiguió un esposo. Pero debido a la historia de lo que Marco hizo en Capua, y de la forma en la que desapareció, Lucio solo pudo encontrar un liberto romano, un hombre cuyos padres eran esclavos.

Por una década, Julia vivió en una granja, a dos días de distancia de Roma, con ese esposo.

Un hijo nació de esa union, y fue llamado Tacio.

La vida de Julia era una triste calesita sin parar, por deudas que granjeros pobres no se podían sacar de encima, frente a terratenientes Patricios sin escrúpulos.

Julia después perdió a su esposo durante un asalto de los Samnitas, y a un mes después de haber quedado embarazada.

Una hija nació. Julia la llamó Tacia Julia Menor.

Julia y los chicos sobrevivieron.

Entre los tres abandonaron la granja y volvieron a Roma, y allí encontraron alojamiento bajo el techo de Lucio Eugenio.

Lucio Eugenio hasta tuvo que intervenir en el asunto, para que Julia — ahora madre de dos — y sin esposo, no fuese arrestada como un deudor fugitivo.

La pequeña Julia era el juguete favorito de todo el mundo, y todos la llamaban Julita, o Julia Mínima, a pesar de que Julia Mínima no tenía ninguna hermana mayor.

Julita crecía a la par de una de las nietas de Lucio Eugenio, una niña llamada Lucia.

TRES — Y finalmente tenemos a Lucio Eugenio, nieto de Lucio y Aeliana.

Lucio era el mayor en la casa — en linea directa de hijos varones, de Lucio y Aeliana.

Si bien ochenta años habían pasado desde la partida de su abuela Aeliana, Lucio siempre se aseguró que todo el mundo se acordaba de los abuelos, Lucio y Aeliana.

Desde una edad muy temprana, y debido al fallecimiento de sus padres durante otro incendio, Lucio creció rápido.

De mente calma y justa, y de un talento para negocios, la casa de Lucio prosperó bajo su mando, y Lucio, apodado Lucio Eugenio por su sentido de justicia, tuvo cinco hijos, y cinco nietos.

Tanto en la batalla de Triferno como en la batalla de Sentino, Lucio Eugenio se encontraba en el grupo de los legionarios de mayor experiencia.

Los Hastati, en tercera fila.

Por supuesto que esto puede parecer una maraña de nombres nuevos, y ramas familiares, pero necesito que este podcast vuelva a tener nombres y caracteres conocidos, tal como lo fueron Marco el Degollador, Aeliana la esclava de Veyes, y tantos otros.

[…]

Episodio 46 – La Tercera Guerra Samnita

— Así es, cuando los Etruscos escucharon que Corvo estaba al mando del ejército romano, se metieron dentro de sus fuerte, y no querían salir – ni para ver como estaba el tiempo.

Por tercera vez, los Samnitas. Y algunos dicen que la tercera es la vencida. En este caso, fue cierto. Samnia nunca se recuperó. También vemos los últimos años de Marco Valerio Corvo.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 46 — La Tercera Guerra Samnita.

Paz reinaba en Roma en nuestro año, el año 302 AC, o si queremos decirlo de la manera como los romanos lo decían, estamos en el año del Consulado de Denter y Paulo.

Menos de seis meses antes, tratados de paz fueron ratificados por el Senado, y en este momento Roma era prácticamente el amo y señor del centro de Italia.

Y — tal como lo vimos durante nuestro ultimo episodio, héroes como Fabio Ruliano y Papirio Cursor abundaban en Roma.

Eso sucede a veces, que una nación de pronto sea bendecida durante una generación, y como por obra de un poder mas allá de lo entendible, nace una camada de gente que simplemente es mejor, o hace las cosas mejor, que sus padres y abuelos.

Es como una ola del mar, que cada tanto, es mas alta, mas fuerte, y mas hermosa que las siete, ocho o nueve olas anteriores.

Se repite en ciclos — opino yo.

Bueno, antes de que nos vayamos por la tangente con opiniones, aquí está lo que vamos a ver en este episodio, y para esto hice un muy, muy breve lista a saber:

UNO — Los años 302, 301, y 300 antes de Cristo, porque fue durante esos años que dos leyes muy importantes emergieron. La Lex Ogulnia, y la Lex Valeria.

DOS — Tambien volvemos a ver a Marco Valerio Corvo, que ahora se llama Marco Valerio Máximo Corvo, y quien verdaderamente es el mismo que había tenido esa pelea contra el galo, cuando era joven. Si se acuerdan, Valerio Corvo llegó a vivir 100 años de edad, y en este año anda pisando los setenta, pero aun fuerte para ser nombrado dictador.

TRES — El comienzo de la Tercera y ultima guerra samnita, y el por qué de esa guerra.

CUATRO — La batalla de Camerino, donde galos y samnitas vencieron a los romanos en el año 298 AC.

[…]

Corvo tomó el lugar de Torcuato, y apenas llegó, los etruscos se rehusaron a dar batalla.

Así es, cuando los Etruscos escucharon que Corvo estaba al mando del ejército romano, ellos se metieron dentro de sus fuertes, y no querían salir — ni para ver como el estaba el tiempo.

Corvo hasta los provocaba fuera de los fuertes, quemando campos y aldeas alrededor de ellos, pero no le sirvió de nada. Los Etruscos le tenían terror a Corvo.

Bueno. Después de en sexto Consulado, Corvo se retiró de la vida pública, y murió a la edad de 100, allá por el año 270 AC.

Y digo yo.

Que vida que tuvo ese hombre!

[…]

Episodio 45 – Fabio Ruliano y Papirio Cursor

— “Campos atrincherados han de ser defendidos por armas, no armas por campos atrincherados.”

Un vistazo a los dos héroes de las guerras samnitas, y un encuentro un tanto cómico entre ellos, frente al senado de Roma.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 45 — Fabio Ruliano y Papirio Cursor.

La Selva Ciminia era el bosque primitivo — creado en tiempos de antes de dioses y humanos, que separaba Roma antigua de Etruria.

No existían caminos a través de esa selva, y hasta en los bordes de la misma, la imagen que la misma daba, causaban pavor entre la población de Roma.

Nadie se atrevió a entrar en la selva, hasta el siglo cuatro antes de Cristo.

Es mas — cuando en el año 310 AC el Senado de Roma le dió ordenes al entonces Cónsul Fabio Máximo Ruliano de NO entrar a esa selva, y cuando este sí entró a perseguir a los etruscos, y cuando salió de la selva sin perder su vida o la de sus soldados, los romanos sintieron miedo y pánico, pues creían que demonios de la selva misma, se habían poseído de las almas de estos legionarios.

Así, por lo menos, lo cuenta nuestro querido Tito Livio.

[…]

Su primera aparición en las escrituras de Roma fue cuando, a una edad muy joven, yo diría — unos veinte y pico años de edad, Ruliano fue nombrado un edil curul.

Un edil curul tenía la función de administrar los intereses del Senado y el pueblo de Roma. Entre otras cosas, ediles curules tenían que hacerse cargo del dinero para la organización de juegos de gladiadores, y para festividades religiosas varias.

Pero — como veremos en menos de un minuto, ediles a veces tenían trabajos mucho mas interesantes, y resulta ser que durante los últimos dos o tres años, muchos hombres en Roma morían jóvenes, y sin aparentes causas, o explicaciones lógicas.

Ni dos por tres, nuestro Ruliano se puso a investigar.

Y al cabo de un año de eso, Ruliano, quien tenía un estilo muy simple de hablar con la gente, descubrió por medio de una esclava, que la mortalidad prevaleciente se debía a suministros de veneno por algunas mujeres a sus maridos, sobre todo en las esferas mas altas de la sociedad romana.

Así es — muchas esposas romanas decidían envenenar a sus esposos, de manera lenta, pero inexorable.

Dicho sea de paso, el año que Ruliano hizo ese descubrimiento, fue el mismo año de la famosa batalla de Gaugamela, entre Alejandro Magno y Dario III, de Persia.

[…]

Episodio 44 – Plutarco y Dionisio de Halicarnaso

— Si uno quiere apreciar la belleza de la playa, uno tiene que pararse en la playa y mirar, y no estar metido en el agua del océano, hasta el cuello.

La segunda entrega de nuestros episodios de biografías. En esta ocasión le damos el honor a Plutarco y a Dionisio de Halicarnaso.

Transcripción Parcial del Episodio

Plutarco y Dionisio de Halicarnaso, dos nombres que hemos oido una y otra vez durante este podcast, y esto significa que — como estudiantes de la historia de Roma, dependemos de ambos personajes, al igual como dependemos de lo que Virgilio y Tito Livio escribieron, lo cual he relatado en el episodio 22.

Dependemos de Plutarco por sus relatos de los comienzos de Roma, aquellos primeros amaneceres de la ciudad de las siete colinas. Y tambien por otra de sus obras, la tal llamada “Vidas Paralelas” — una obra que vamos a analizar en unos minutos aquí.

Y dependemos de Dionisio de Halicarnaso por su estilo de pensar, de escribir, y de dar a conocer la historia, y por su sobriedad a la hora de escribir.

Hace 22 episodios hemos hablado de Tito Livio y de Virgilio, y aquí van las dos mayores diferencias entre aquellos dos personajes — ambos verdaderas estrellas de su época, y estos dos personajes, nada menos conocidos, apreciados, y leídos.

[…]

“El alma, siendo eterna, después de la muerte es como un pájaro enjaulado que ha sido liberado. Si ha pasado mucho tiempo en un cuerpo humano, y se ha vuelto manso por muchos asuntos o por hábitos largos, el alma inmediatamente tomará otro cuerpo, y una vez más se verá envuelto en los problemas del mundo.

Lo peor de la vejez es que la memoria del alma del otro mundo se va oscureciendo, mientras que al mismo tiempo, el apego a las cosas de este mundo se van volviendo tan fuertes, ya que el alma tiende a retener la forma que tenía en el cuerpo.

Pero, esa alma que permanece sólo un corto tiempo dentro de un cuerpo, hasta que es liberada por los poderes superiores, recupera rápidamente su fuego, y pasa a cosas más altas.”

Plutarco, de su Moralia

[…]

 

Episodio 43 – La Vía Apia – Segunda Parte

— Increíblemente, la carretilla común no aparece en Europa hasta el siglo diez, ya en la Edad Media.

La segunda parte de la Vía Apia. Con detalles como los romanos hallaban aguas subterráneas, y las herramientas que utilizaban.

Transcripción Parcial del Episodio

— “Un paso más a tu izquierda!”

El muchacho, a 23 pasos y medio del agrimensor, no oyó la orden, y por lo tanto, no se movió.

— “A la izquierda, te he dicho,” gritó el agrimensor.

El muchacho, ahora asustado, se movió a la izquierda. El pobre aprendiz no podía oír ni una sola palabra, con el viento del mar Tirreno, soplando en la dirección del viejo enojado.

— “Un solo paso, te dije,” volvió a gritar el topógrafo romano. “Que stulte, ese muchacho,” pensó el viejo.

Stulte era la palabra que los romanos usaban cuando estaban verdaderamente enfadados por la incapacidad o estupidez de algún aprendiz, o un estudiante un tanto “lento.”

Traducido al castellano, “stulte” equivale a algo así como “idiota.”

Cuando el muchacho se trató se poner en el lugar correcto, pisó una piedra y en un movimiento que solo duró un segundo, la groma, más alta que el muchacho mismo, se cayó de entre sus brazos, y se fue al piso.

El brazo de soporte de la groma se quebró, y hasta el mismo mástil, el centro del instrumento, con su punta de hierro aguda, se torció en la tierra hacia un lado.

La groma, así, ya no servía para nada.

[…]

Y por el otro lado, quiero listar una muy breve lista de vías — o rutas que ya existían en ese entonces, antes de la Via Apia, que en realidad, no eran mas que caminos de tierra asentada. Y para esto les doy esta breve lista de cinco antiguas rutas romanas, todas antes de la construcción de la Via Apia.

  • UNO — La Via Gabina. Construida en tiempos del rey Porsena, esa via ya existía alrededor del año 500 AC.
  • DOS — La Via Latina, construida durante los años 490 AC, y durante el tiempo de la revuelta de Coriolano, que creo que se acuerdan de nuestro episodio 18 de las Doce Tablas.
  • TRES — La Via Nomentana, que en realidad fue el primer tramo de la Via Salaria, construida alrededor del año 445 AC.
  • CUATRO — La Via Labicana. Aunque nunca la he mencionado en este podcast, esta era la via que conectaba Roma con tanto la ciudad de Tusculum, como con el Monte Álgido.
  • Esa via fue construida en el año 421 AC. Hoy en día, la villa de Livia, esposa del primer emperador Augusto se encuentra en la Milla Uno de esa via, y la tumba de Didio Juliano, quien fue ejecutado en el año 193 después de Cristo — durante el famoso año de los cinco emperadores, se encuentra en la Milla Seis de esa misma via.
  • Y CINCO — La Via Salaria. Construida en el año 361 AC, esa via daba directa comunicación entre Roma y el Mar Adriático, con una distancia increíble de 242 kilómetros de largo.

Ahi lo tenemos. Cinco rutas — cinco diferentes tiempos.

Y ahora, veamos la lista que he creado, de las vías mas importantes, construidas después de la construcción de la Vía Apia.

Esta lista consta de diez vías, ordenadas cronológicamente, a saber:

[…]

Episodio 42 – La Vía Apia

— Su escuela estaba al lado de un prostíbulo de Neápolis, y más de una vez, clientes se equivocaban de puerta.

La calzada romana que convirtió a Roma en el amo de Italia. Tambien vemos la primera parte de la vida de Apio Claudio.

Si por alguna razón no puede escuchar el episodio, pruebe el enlace aquí:

https://www.spreaker.com/episode/13771928

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 42 — La Vía Apia.

Ninguna vía, camino, o ruta de comunicación ha cambiado la historia del mundo occidental tanto como la Vía Apia, hoy conocida como la Vía Apia Antigua.

Estrechos naturales terrestres — tales como la Ruta de la Seda o la Ruta del Ambar, y lineas marítimas — tales como el estrecho del Gibraltar — todos pueden argumentar que tuvieron su importancia, y que hicieron lo suyo para cambiar el curso de la historia.

Como otro ejemplo, la distancia entre Maratón y Atenas, que fue recorrida por un griego en tiempo record, para anunciar la derrota de los persas — por supuesto, que fue súper importante.

Pero ese recorrido no era una calzada propiamente dicha.

La Ruta de Seda tampoco era una vía marcada, mantenida, o creada por un poder estatal, ni siquiera por un grupo de estados o imperios.

Así que, si hablamos de rutas, o caminos, o — más específicamente, de calzadas romanas, esta fue la calzada romana que verdaderamente cambió la historia de Roma.

No solamente porque fue la primera, o porque es la mas famosa hoy en día, pero por muchas otras razones.

Y hoy vamos a dedicar nuestro episodio a esas razones, y al creador de esa calzada romana, un censor romano de origen Sabino, llamado Apio Claudio, luego conocido como Apio Claudio, el Ciego.

Y cuando mencionamos a Apio Claudio, por supuesto que tambien vamos a darle un espacio a otra de las obras maestras de ese mismo hombre, un acueducto subterráneo llamado Aqua Appia.

Pero antes de hablar de Apio Claudio, y de la Aqua Appia, o de la Vía Appia, quiero contarles de mi dilema de esta semana.

Cuando era la hora de elegir alguna frase que enmarcara lo que la Vía Apia verdaderamente significaba, tuve muchas opciones.

Demasiados estrategas, generales, escritores, y estadistas — pasados y presentes, tuvieron sus opiniones acerca de la Vía Apia, y no fue fácil elegir a uno.

Al final, he elegido lo que un cierto Publio Papinio Estacio dijo de la Vía Apia, allá por el año 69 después de Cristo.

Fue el año que este Estacio se mudó de Nápoles a Roma, y esto es lo que ese hombre dijo:

APPIA LONGARUM — TERITUR REGINA VIARUM

[…]

Y en parte, eso era por la velocidad, a la que esa vía se construyó.

Construida primeramente para poder conectar Roma con Capua — ese tramo de la ruta fue hecho en un solo año.

Apio ni siquiera les preguntó permiso a los Senadores de Roma.

En realidad, Apio Claudio primero construyó el primer acueducto de Roma — llamado Aqua Apia.

Ese acueducto cubría 16 kilómetros y medio, desde las colinas al este de Roma hasta el Foro Boario — el mercado de reses, y entraba a Roma por la puerta Trigemina.

[…]

Episodio 41 – El Fin de la Gran Guerra

— Cayo Poncio terminó viendo que su viejo padre — Herenio Poncio, había tenido la razón.

El fin de la Segunda Guerra Samnita, desde la caída de Apulia, hasta la inspección de Samnia por el Cónsul Publio Sempronio, en Samnia misma.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 41 — El Fin de la Gran Guerra.

Estamos en el año 435 de la fundación de la ciudad, lo que equivale al año 319 antes de Cristo.

Día de año nuevo.

Una de las costumbres que los romanos tenían para el primer día del año, era votar por los dos Cónsules para el año en question.

El Senado romano iba a votar.

Mantenga en cuenta, por favor, que todavía estamos utilizando el calendario pre Juliano, es decir que utilizamos el recuento de los meses del año como Rómulo y Numa Pompilio lo habían decidido, y no como Julio César los había ajustado muchos siglos mas tarde.

Pero, sea como sea, los romanos — es decir, los privilegiados en Roma, se dirigían al edificio del Senado para votar por los dos Cónsules nuevos.

Esta vez, los senadores sabían que el voto era muy importante, ya que no solo votaban por los dos Cónsules que iban a vengarse por la humillante derrota de las Horcas Caudinas, sino que tambien iban a cambiar una ley muy importante que no tenía nada que ver con guerra.

Hasta ahora, los Cónsules eran los que tenían el poder de poner o remover a una persona en el Senado romano. Este año, si el voto iba a pasar, ese poder pasaría a ser parte de los poderes de los tal llamados censores.

A aquí quiero destacar seis pequeños detalles de como los senadores votaban, a la ora de promulgar leyes, elegir a senadores nuevos, y demás trivialidades.

UNO — Antes de comenzar una sesión, un senador iba a buscar a uno o dos de los cuatro auspices de Roma, para que este diga si el día era propicio para abrir sesión, y promulgar leyes o no.

En aquel tiempo, Roma poseía cuatro personas con suficiente autoridad para ese tipo de funciones, y un día de estos vamos a hablar de eso en mas profundidad.

DOS — Antes del voto, siempre hubo discursos. Sea un voto importante o no, siempre había un discurso antes de dicho voto.

TRES — A veces esos discursos iban largos… y digo, bien largos, con el propósito de bloquear chances de que el voto se pueda realizar.

El hecho era, que a la puesta del sol, el Senado, por ley, tenia que cerrar la sesión.

Y ese discurso extremadamente largo se hacia a propósito, si alguien se oponía a la promulgación de alguna ley, o la nominación de alguna persona a cierta magistratura.

CUATRO — Después de dar discursos, venía el voto. Al votar por asuntos menores, el voto se hacía levantando la mano, o simplemente diciendo “si” en voz alta. Como el Roma antigua no existían partidos politicos, en el sentido de hoy, generalmente tampoco existían presiones en asuntos menores, de votar de cierta manera.

[…]

Al año siguiente, es decir, el 315 AC, pertenece a una de las mayores derrotas de Roma en esta Segunda Guerra Samnita, en la ciudad de Lautulae. Pero tambien pertenece a uno de los dos héroes mas grandes de esa guerra, un hombre llamado Quinto Fabio Ruliano.

Basta decir que inmediatamente después de la batalla de Lautulae, los Samnitas llegaron a 32 kilómetros de las puertas de Roma.

Yo voy a dedicar nuestro Episodio 43 a Ruliano, y — como un flashback, este Ruliano, y otro de los héroes de esa misma guerra, Lucio Papirio Cursor, serán los protagonistas, porque entre los dos sucedieron dos cosas que raramente sucedían en Roma:

Desobediencia a un superior dentro del ejército romano, y el perdón de la vida de alguien, después de haber sido condenado a muerte por las palabras de un dictador.

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