Episodio 54 – El Desastre de Arretium

— Ahí es donde nuestro viejo Manio Curio Dentato vuelve a entrar en la película.

Una pelea entre romanos y galos. Las batallas de Arretium y el Lago Vadimo. Pero esta vez, nos es muy difícil describir qué fue lo que realmente sucedió.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 54 — El Desastre de Arretium.

La gran pregunta de este Episodio de nuestro podcast es “por qué.”

No es qué, o dónde, o cuándo, sino por qué.

Porque al fin y al cabo, sabemos el qué.

Roma tuvo que enfrentarse a galos senones.

Tambien sabemos el dónde.

Al norte de Roma.

Y en cuanto al cuándo, historiadores pusieron la Batalla de Arretium entre los años 284 y 283 antes de Cristo, o sea que esa pregunta tambien está resuelta.

Y aquí viene el por qué.

Pero en este caso no me refiero al por qué de la batalla misma, eso sería un tanto infantil — gente pelea por recursos naturales, territorios, y cosas por el estilo, y sí — a veces gente pelea por el amor de una doncella.

Pero.

Yo aquí me refiero a… POR QUÉ el libro de Tito Livio, que describe esa batalla, se fue a perder?

Así es — ese libro se perdió, y ahí tenemos nuestra tarea — nuestro “homework,” como dicen estudiantes en las escuelas de habla inglesa.

[…]

Algunas versiones — seguramente ficticias, y basadas en un fuerte prejuicio en contra de tribus barbáricas, cuentan que cuando los embajadores llegaron a donde Britomaro iba a escuchar sus demandas, él simplemente ordenó a sus soldados a matarlos, uno por uno, después de haberles quitado toda la ropa.

Los enviados especiales fueron cortados en pequeños pedacitos, y arrojados por los campos alrededor del campo militar de Britomaro, para así convertirse en comida de aves de rapiña.

Britomaro se vestía con la ropa de esos enviados, por meses.

[…]

 

Episodio 53 – La Torre de Alejandría

— Hijos de oligarcas, nietos de fenicios, bisnietos de enemigos del helenismo.

Nuestro homenaje a la Torre de Alejandría. Tambien vemos preparaciones entre Roma, Cartago, y otros eventos que se avecinan. Es la calma antes de la tormenta.

Transcripción Parcial del Episodio

Saltemos por unos tres minutos al año 956 del Señor.

No el 956 antes de Cristo, sino después de Cristo.

En ese año, un tal llamado Sancho I de León fue proclamado rey de la región del mismo nombre — León.

Pero como Sancho era tan, tan gordo, la nobleza de León y Castilla decidió destronarlo dos años mas tarde, bajo el comando de un conde, llamado Fernán Gonzalez.

Lo que sucedió con Sancho después de eso, ya es parte de otra historia, y posiblemente de otro podcast, pero sí quiero añadir que Sancho buscaba ayuda de todo tipo por el tema de su gordura.

Y entre los que le ayudaban a Sancho, hasta tenemos al médico personal del califa de la ciudad de Córdoba, un médico llamado Ibn Saprut.

La razón por la que incluyo la asunción al trono de Sancho el I, es que ese mismo año — bueno, para ser más exacto, dos días mas tarde, un terremoto estremeció la cuenca entera del mar Mediterráneo.

Y si bien, ese temblor apenas se sintió en España, a unos 3500 kilómetros mas al este, ese mismo temblor le dió el primer golpe de gracia a una de la siete maravillas del mundo antiguo.

Así es — tres cuartos de la Torre de Alejandría, tambien llamada “el Faro de Alejandría” se derrumbaron sobre la isla en la que ese faro se encontraba por doce siglos.

Dos terremotos mas siguieron, y el terrible temblor del año 1323 fue cuando toda esperanza de reconstruir esa torre, fue abandonada.

Bien. Hemos visto la muerte de una estructura física, antes de ver su nacimiento.

Ese es el poder de la historia.

Ahora, volvamos a nuestro año, el 285 AC.

Es un año de paz. Relativa paz. Pero en realidad — es la calma antes de la tormenta.

Una delegación del reino Ptolomeo de Egipto acababa de obtener su audiencia con el Senado de Roma, y los resultados eran de lo mas positivos, para ambos lados — Romanos, y Ptolomeos.

[…]

10 — El historiador y geógrafo musulmán del siglo 9 de nuestra era, Ibn Al-Masudi afirmó que la cara de la torre que daba al mar, tenía una inscripción dedicada al dios griego Zeus, gravada en la base de la misma.

11 — Antípatro de Sidón la llamó una de las Siete Maravillas del Mundo antiguo.

12 — La construcción de la torre fue encargada por Ptolomeo el I Sóter — de él hablamos durante nuestro episodio pasado, pero fue inaugurada por su hijo, Ptolomeo el II.

13 — Ptolomeo el II fue hijo de Ptolomeo el I Sóter y su tercera esposa, Berenice. Fue el segundo faraón de Egipto de esa dinastía, y tambien se los conoce como Ptolomeo el II Filadelfo, lo que en griego significa “el que amaba a su hermana.”

[…]

Episodio 52 – El Estado de la Unión – 286 AC

— El vencedor siempre — repito, siempre, veía el sudor, el miedo, y el último respiro del vencido.

Un gigantesco vuelo de águila alrededor del mundo de Roma, y mas allá. También, un homenaje a Piteas, a Rodas, y a la futura Dinastía Qin, en China.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 52 — Estado de la Unión – 286 AC.

Hemos llegado a nuestro cuarto Episodio de “El Estado de la Unión,” y esta vez nos encontramos justo en el medio entre las guerras samnitas y las guerras pírricas.

Los Samnitas ya no nos molestarán en gran medida, y si bien Pirro tratará de hacer que mas pueblos de la península italiana se unan a su causa, en gran medida no lo va a conseguir.

Por otro lado, este es nuestro episodio 52, lo que — según un calendario, equivale a un año de trabajo acumulado.

Un año — 52 semanas.

Y creo que con eso, sale un poco a luz el por qué hice que cada 13 episodios he decidido hacer un episodio — digamos, de repaso.

Si, el numero 13 ha sido un tanto significativo en mi vida, y a veces, hasta digo, que el numero 13 es uno de mis números favoritos.

Pero en este podcast, el numero 13 equivale a un 25% de un año.

O sea, que cada 13 episodios, cuando tenemos un repaso, en realidad tenemos una estación por detrás. Verano. Invierno. Otoño. Primavera.

Y como un dato de futuro, aun nos quedan exactamente 34 episodios de “El Estado de la Unión” en este podcast, y trato de hacer que con el tiempo estos episodios se transformen en un valioso juego didáctico de aprendizaje.

Bueno — hablando de aprender, vamos a trabajar.

Primeramente vamos a ver qué está sucediendo en Roma.

Aquí vamos a incluir 4 partes, a saber:

UNO — Un poco de la vida cotidiana en Roma misma, tanto en la ciudad, como en un cuartel de un ejército romano cualquiera.

DOS — Vamos a leer una breve lista de las altitudes sobre el nivel del mar de cada una de las siete colinas de Roma.

TRES — Vamos a ver la relación entre Roma y tres culturas de ese tiempo.

UNO – Roma y Egipto.

DOS – Roma y Grecia.

Y TRES – China, ahora que estamos a solamente dos generaciones de la fundación de la dinastía Qin, un punto pivotal de la historia de ese país.

Y CUATRO — Veremos tres cosas un tanto extrañas que sucedían en ese tiempo en Roma.

Hombres perdiendo la cordura, y mujeres envenenado a sus maridos.

Luego, viene nuestro vuelo de águila.

Lógicamente, en nuestro ya conocido vuelo de águila, iremos en el sentido del reloj, por todo el mundo que pronto, será parte de Roma y los romanos.

El norte de Italia.

Iliria y Macedonia — como olvidarse de Macedonia esta vez, verdad?

Grecia y Tracia.

De ahí, seguiremos por el Oriente Cercano hasta llegar a ver cómo se ha dividido ese inmenso imperio que Alejandro Magno logró amasar en su breve vida, y que luego fue despedazado en cuatro partes.

Después de ahí — Egipto.

Luego — Cartago.

De ahí cruzamos el estrecho del Gibraltar, e iremos a la futura provincia romana llamada Hispania, donde solamente vamos a listar los pueblos que vivían en esa parte de Europa, ANTES de la llegada de los romanos.

Luego de eso, nuestro homenaje a Piteas, el famoso navegante griego que vivió la mayor parte de su vida en Massilia, en el sur de las Galias.

Y tal como les dije durante nuestro Episodio pasado, en nuestra tercera parte, listaremos todas las guerras de Roma, en orden cronológico, una por una, desde el comienzo hasta hoy — es decir, hasta el año 286 AC.

Ya.

Qué les parece?

[…]

Episodio 51 – La Lex Hortensia

— Quinto Hortensio fue uno de los únicos dos dictadores en toda la historia de Roma antigua, asesinados durante el curso de su cargo. El otro fue Julio Cesar.

Un thriller legal. Una ley que — desde la superficie, parece prometer paz y prosperidad eterna. En realidad, fue el origen de un nuevo cancer de Roma.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 51 — La Lex Hortensia.

La estatua que hoy se llama La Fuente de Justicia — en alemán “Gerechtigkeitsbrunnen,” fue erigida en la Plaza Romana, de la ciudad de Frankfurt, Alemania, en el año 1611, basada en una copia un tanto mas pequeña del año 1543.

A modo de comparación, en el 1543, Carlos I era rey de España.

Felipe II de España — el proximo rey, se casaba con María Manuela de Portugal.

Enrique VIII, el rey gordo de Inglaterra, le declaraba la guerra a Francia.

Y ese mismo año los Portugueses primero llegaron a Japón, y la ciudad de Asunción en Paraguay, que oficialmente fue fundada solo dos años antes, tuvo un incendio que devastó a mas del 80% de sus edificios.

Pero la historia de nuestra estatua no comienza en el 1543.

Comienza en el 1259, cuando en esa parte de la ciudad alemana, ciudadanos decidieron construir paredes alrededor de un pozo natural de agua que corría debajo de esa parte de la plaza.

Y cuando terminaron con esas paredes, decidieron poner una estatua — primero de madera.

Y de qué era esa estatua?

Pues, de una muchacha que llevaba una espada y una balanza.

Sin ojos vendados — esa idea surgió un siglo mas tarde, esa muchacha representaba igualdad, y la fuerza de la noción de obediencia ante la ley.

Como pueden ver, ya en ese entonces, el símbolo de la justicia — según fuentes del historiador alemán Georg Ludwig Kriegk — nacido en el 1805, tenia una relación directa con el símbolo de justicia del imperio romano, a pesar de que ya pasaron mas de siete siglos entre la construcción de esas paredes de madera y la caída del imperio.

Y a pesar de que esa gente vivía en la era mas oscura de la Edad Media.

Y si bien, Frankfurt — como una colonia romana, sí estuvo dentro de lo que era el imperio romano, ya siglos habían pasado.

Así es.

El apogeo de Roma — al cual aun no hemos llegado ni cerca en este podcast, impactó a gente y a pueblos, mucho mas allá de sus propias fronteras, y uno de esos impactos provenía directamente de una ley promulgada en el año 287 antes de Cristo.

Es decir — mas de 1500 años antes de la estatua, que he puesto en el diseño de este Episodio.

Y esa ley se llamaba la Ley — o Lex Hortensia.

Bueno.

Me fui un poco por la rama, pero quería explicar el motivo y la historia de esa estatua.

Ahora, podemos volver al 287 AC.

[…]

Pero, lo que nadie se dió cuenta, era que al cambiar el voto, de días laborales a días no laborales, otro grupo de la sociedad se quedó afuera en la lluvia, y sin paraguas.

Muchos de los campesinos que iban al mercado durante días laborales, para vender sus productos, ahora ya no iban a ir a Roma, con solamente el propósito de votar.

Antes votaban, como una cosa de paso, mientras atendían sus puestos de mercado.

[…]

 

Episodio 50 – Feliz Cumpleaños

— Y ese país es Cuba.

Un Episodio diferente. Un cumpleaños. Dos saludos para mis oyentes, de mis dos hadas. Luego — el podcast en sí. Como lo hago. Por qué lo hago. El plan de El Cuento de Roma.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 50 — Feliz Cumpleaños.

Como este es un episodio muy, muy especial, aquí no hay un libreto, una guía, o un fichero en el cual basarme, así que este Episodio — y todos los episodios de Feliz Cumpleaños en el futuro, serán — pues… así.

Cada año — el primer episodio de Marzo, coincide con el cumpleaños de mi esposa Fiona — que es el dos de Marzo, y con el comienzo de mi trabajo en este podcast, que fue el mismo día — en el 2017.

Así es — si bien, de acuerdo a iTunes, el nacimiento de este podcast es el 21 de Abril, eso todo el mundo lo puede ver en el internet si se fijan la fecha de publicación de nuestro Episodio 1, el podcast en sí, lo empecé a escribir, ahí — durante la primera semana de Marzo.

Ah,  — y que dicho sea de paso, el 21 de Abril es el aniversario de la fundación de Roma, y claro — cuando me di cuenta de eso, pues, dije “Wow! Qué coincidencia!”

[…]

Yo tambien les agradezco a todos, y tambien les quiero dar una lista de los países donde El Cuento de Roma es mas escuchado — según estadísticas de IVOOX, iTunes y otros medios.

Entonces, desde el 21 de Abril del 2017, hasta esta semana aquí están nuestros TOP TEN.

UNO — En primer lugar, España, obviamente gracias a IVOOX, y a una serie de personas que voy a agradecer un poquito mas tarde.

DOS — En segundo lugar, los EEUU, con el 90% proviniendo desde California, Texas, y la ciudad donde viví casi la mitad de mi vida.

Por supuesto que estoy hablando de Miami.

TRES — Mexico en tercer puesto, en gran parte gracias a la estación de Radio La Calavera Podcast, y de — bueno, la cantidad de gente en Mexico. He visitado Mexico por barco, en por lo menos 20 ocasiones, y nunca me olvidaré de lugares tales como Acapulco, Puerto Vallarta, y — por supuesto, Cancún.

CUATRO — Colombia. Muchos oyentes, siendo que somos un sitio y un podcast tan chiquito, y mucha gente me ha mandado mensajes lindos desde Bogotá, Cartagena, y varias otras partes de Colombia.

CINCO — Argentina, en gran parte, porque ahí viví durante los años de mi educación secundaria, y ahí fue donde aprendí a hablar castellano.

Yo no hablaba ni una sola palabra de castellano, antes de la edad de 12 años.

Y mando saludos a los que me conocen en Buenos Aires, en Córdoba, en Salta, en Jujuy, en Mar del Plata, en Rio Negro, y tantos otros lugares. Conozco el país desde Jujuy y Misiones en le norte, hasta Chubut y Bariloche en el Sur, y solo me faltan Santa Cruz y Tierra del Fuego.

Y — por supuesto, un saludo super, super, especial a mi querido pueblo de Monte Cristo, en la provincia de Córdoba.

Cuando emigramos a Monte Cristo, desde Alemania, ese pueblo apenas tenia unos 1500 habitantes, sin asfalto, sin semáforos, sin electricidad — excepto los martes y los jueves, dos horas por la tarde, para planchar la ropa, y con solo unos 20 automóviles. Lo demás, era todo sulky y a caballo.

Hoy en día, Monte Cristo es una ciudad — pequeña, pero ciudad, de probablemente mas de 12 mil personas. Patricios y plebeyos — todos incluidos, jajaja!

Y no podría cerrar el tema de Argentina, sin saludar a Kevin, mi hijo que vive en Córdoba, y que terminó siendo mas alto que yo, y mejor programador que yo. Diseñador no — yo dibujo muy bien, pero programador, seguro que ya por muchos años, me ha batido.

Ahora, si — SEIS — China. Aunque sea difícil de creer, hay montones y montones de hispanoparlantes aquí en China. Obviamente, la gran mayoría de mis oyentes en China le prestan mas atención al otro podcast mío, en ingles, pero las estadísticas de El Cuento de Roma me han sorprendido muchas veces.

Bueno. SIETE — Alemania, y esto parece que se debe a que ahí tambien hay muchos españoles y Latinoamericanos.

Además, yo nací en Stuttgart, Alemania, y — claro, tengo amigos ahí que — bueno, me escuchan porque son amigos, y me ven en Facebook, y todo eso. Y también, mi hermano Daniel vive en Alemania.

OCHO — Perú. Muchos mensajes muy cariñosos he recibido de oyentes del Perú.

NUEVE — Chile. Tambien un montón de oyentes en Chile, y los números van subiendo.

Y EN EL DÉCIMO LUGAR — están ambos Uruguay y Venezuela, que se andan pisando los talones, y todas las mañanas, a la hora de mi primer café, una de las primeras cosas que hago, es chequear, quien va adelante hoy, entre Uruguay y Venezuela.

En menos de un año de producir este podcast, solo me queda un país de habla hispana, desde el cual no he registrado ni un solo oyente.

En serio, un solo país de América Latina nos falta.

Y ese país es Cuba.

Vamos, Cuba, que el atraso no puede seguir para siempre!

[…]

Episodio 49 – Manio Curio Dentato

— Falleció en el año 270 AC, creando una imagen de ética incorruptible, y de un comportamiento que será añorado por la gente del futuro Imperio Romano.

La vida y muerte de Manio Curio Dentato, un plebeyo que resolvió el problema de los samnitas, de Pirro de Epiro, y de los Lucanos y Brutios, allá en el sur de Italia.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 49 — Manio Curio Dentato.

No es fácil blandir un arma, mirar al enemigo a pulgadas de distancia, moverse de un lado a otro, esquivar su arma, y ver sus músculos contraerse, cuando tu espada finalmente logra entrar en el cuerpo del otro.

No es fácil ir a una batalla, enfrentarse a enemigos en una batalla, matar a otros seres humanos en una batalla, y luego vencer — o perder la batalla.

Y — en el caso de una victoria, luego volver a Roma, y continuar con una vida cotidiana, con la familia y los niños en la casa — como si nunca, nada hubiese pasado.

Es difícil — y mas aun, la primera vez.

Y ahora necesito desviar la atención de mis oyentes de la batalla o de la vuelta a casa, y quiero que se pongan a pensar en los momentos después de la batalla, y antes de la vuelta a Roma.

Porque esto — obviamente, no es un juego de video, que se apaga apretando un botón, simplemente porque nos llaman a comer, o porque la pizza llegó, y están tocando el timbre.

Qué hacían esos legionarios entre nuestros dos puntos — la batalla, y la reanudación de sus vidas normales?

Pues, creo yo, que — mas que nada, trataban de borrar la batalla de su mente, para así poder continuar esa vida cotidiana — en casa.

Y para eso, hacían falta estímulos — tales como alcohol, mujeres, juegos, y mas peleas.

Y cuando esos estímulos se nos van de la mano, cosas nefastas suceden.

[…]

NUEVE — Se supone que Dentato mantuvo un estilo de vida incorruptible y frugal.

Según antiguas fuentes, cuando los Samnitas le enviaron una embajada con ostentosos regalos con el objetivo de influirlo a su favor, lo encontraron tostando corazones de nabos, sentado en un taburete de madera, en su casa.

Cuando le explicaron el motivo de la visita, Dentato rechazó los regalos diciendo que él no quería poseer oro, y en lugar de ello, prefería gobernar a gente que poseía oro.

A pesar de esto es probablemente una anécdota, el propósito de esto es dar ejemplos de frugalidad romana.

Lo mas probable es que eso fue inventado por Catón el Viejo.

DIEZ — En el 270 AC, Dentato fue elegido otra vez a un cargo de supervisor para la construcción de otro acueducto, pero esa obra nunca fue completada porque a los cinco días de ese nombramiento Dentato falleció de causas naturales, ya a una edad avanzada.

[…]

Episodio 48 – Trescientos mil

— “Usted, declarando de su corazón, tiene esposa?”

Una boda y un censo. Una batalla donde los Samnitas lo pierden casi todo. Ah, y las guerras samnitas llegan a su fin. Por fin!

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 48 — Trescientos mil.

Cuando Lucio Eugenio, Espurio Atio, y Tacio llegaron a ver las colinas de Roma en la distancia, los ánimos de los tres — ahora los tres siendo veteranos de la Batalla de Sentino, se elevó a la altura de la colinas de Roma.

Y cuando los tres hombres volvieron a casa, sus mujeres, niños, y esclavos — todos le salieron al encuentro.

El DOMUS de Lucio Eugenio ahora abarcaba dos casas adyacentes, un corral para cuero y otras materias primas, y el taller, al otro lade de la calle.

Mas, un pequeño jardín detrás de la segunda de las casas, una propiedad que Lucio había comprado al final de la Segunda Guerra Samnita, de un Patricio empobrecido.

Mas de cincuenta esclavos vivían y trabajaban en el taller de armas, y una docena más, estaban a cargo de los quehaceres cotidianos de la gran familia de Lucio Eugenio.

Y una vez que el viejo Lucio se acomodó en su silla favorita, su esposa Laurentia, le dijo de manera casual:

— “En cinco días debemos ir al campo de Marte, esposo. Los pregoneros andan poniendo anuncios por todo el vecindario.”

Lucio suspiró.

Otro censo. A nadie le gustaban los censos.

Las tablas de los censores, llamadas Tabulae Censoriae en Latin, eran tablas donde censores tomaban notas de todos los ciudadanos de Roma, desde los Ecuestres y los Senadores, hasta la ultima y mas baja de aquellas cinco clases sociales, tal como el rey Etrusco Servio Tullio lo había organizado.

Patricios y Plebeyos, todo el mundo debía asistir.

“Traeremos a Julia, al igual que a Espurio,” respondió el viejo.

— “Y qué de la prometida de Espurio?”

Lucio pensó por un momento.

— “No, aun no hemos hecho todos los arreglos necesarios. Que vaya con los Furnios, y con su padre. Los censores respetarán eso.”

Los Furnios, o — mejor dicho, la gens de los Furnios, era una familia de origen plebeyo, y una familia muy antigua en los anales de la historia de Roma.

Y de acuerdo a Dionisio de Halicarnaso, un tal Cayo Furnio llegó a ser un Tribuno Plebeyo, allá en el año 445 AC, y eso era algo que Lucio Eugenio respetaba.

En unas semanas, Espurio Atio, el hijo menor de Cesón, tomaría por esposa a una de las hijas de la familia de los Furnios.

Un bien negocio!

[…]

Como Hércules era considerado el guardián de la vida conyugal, sólo el marido tenia el derecho de desatar este nudo.

9) La boda se celebraba típicamente en la casa del padre de la novia. Tenía que haber testigos presentes, por lo menos 10, para que la ceremonia fuese considerada legal. Los novios se paraban frente a un sacerdote, y se tomaban de las manos.

El consentimiento fue dado otra vez por la novia, parecido a como lo hacemos hoy en día. La novia diría: “Quando tu Gaius, ego Gaia.”

10) Después de eso, los novios se sentaban en los taburetes, frente al altar. Una ofrenda era ofrecida a Júpiter, que consistía de una torta, por lo general. Una vez que el sacerdote hacía la ofrenda, este pastel era comido por los novios, y los invitados iban a felicitarles. Después de eso — la cena!

11) Después de la cena, la novia era escoltada a la casa de su marido. Esta ceremonia fue esencial para la terminación del matrimonio, por lo que no podía ser omitida. Cualquiera podía unirse a esa procesión, y mucha gente lo hacía, porque — bueno, era divertido.

La madre sostenía a su hija, y el novio se llevaba a su novia con un fingido espectáculo de fuerza de los brazos de su madre. Toda la procesión luego desfilaba a la casa del novio. Nueces eran lanzadas por los participantes — bueno, hoy en día usamos arroz.

[…]

Episodio 47 – La Batalla de Sentino

— Y Decio Mus tampoco hizo eso.

La batalla mas grande de Italia, numéricamente hablando. La batalla mas importante de Roma, estratégicamente hablando. Estamos en el comienzo de una nueva era para la ciudad de las Siete Colinas.

Transcripción Parcial del Episodio

Estamos en el año 295 AC.

Después de mirarse en las caras por dos días, los soldados de ambos lados ya no daban mas.

Y algo extraño sucedió al tercer día, en el terreno vacío entre los dos ejércitos.

Alguien puso un ciervo en la zona muerta — en el llano entre las dos fuerzas, y cuando el ciervo se echó a correr por el prado, alguien soltó un lobo a perseguir al cervato.

Los galos, que estaban parados al lado de los Samnitas, se pusieron a lanzar sus jabalinas hasta que el ciervo cayó muerto, mientras que los Romanos permitieron que el lobo se escapara vivo entre sus lineas, ya que representaba la divinidad del Quirinal.

— “Mira lo que han hecho estos bárbaros,” decían los romanos. “Mataron al ciervo, protegido por nuestra diosa Diana! Van a caer!”

Desde ese instante, la mayoría de los romanos estaban firmemente convencidos que los dioses estaban en su favor.

Ahora, antes de seguir con esta batalla de manera cinematográfica, tenemos que analizar los hechos que hicieron que unos 100 mil soldados se encuentren en un llano al noreste de Roma, a punto de decidir quien es dueño de Italia.

Y para llegar a eso, primero tenemos que volver a nuestra batalla de Triferno, que es donde nos habíamos quedado en nuestro Episodio pasado.

Así que, vayamos a Triferno ya!

[…]

En nuestra saga familiar, quiero mencionar que tres de los descendientes de Aeliana y Lucio, se encontraban envueltos en ese valle, aquel día.

Uno proveniente de Cesón, uno de Julia, y uno de Lucio — todos estaban ahí.

Y creo que ahora es un buen momento para darle nombres a esos seres nuevos en nuestra saga, porque hacerlo ahora o hacerlo mas tarde — cual es la diferencia?

Así que hagamos un breve paréntesis – uno—dos—tres, y veamos esto ahora mismo:

Cesón — Julia — Lucio.

UNO — Cesón había ido al norte de Italia como joven, y vivió por décadas en la zona latina del otro lado de Veyes, donde tomó por esposa una muchacha de origen mezclado, mitad Sabina – mitad Latina.

Cesón y Laria tuvieron seis hijos, pero pestes en esa región de Italia hicieron que cuatro de ellos muriesen antes de llegar a la edad de cinco.

Un año después de la Gran Guerra, la familia de Cesón perdió su casa en un incendio, y al tiempo, Cesón y su hijo le pidieron a Lucio Eugenio — nieto de Lucio y Aeliana, si podían mudarse a Roma, y vive bajo la protección de este.

Lucio Eugenio les dió la bienvenida, y dos habitaciones fueron añadidas a la casa.

El hijo de Cesón, aptamente tambien llamado Cesón, era fuerte y después de haber perdido a su madre en el incendio, el joven creció pensativo, justo, y sobre todo — respetuoso de todo lo que tenga que ver con el mundo mas allá de los que ojos humanos pueden ver.

El otro hijo de Cesón, mas joven — y llamado Espurio Atio, tambien llegó a vivir con ellos al tiempo, y de él vamos a hablar mas en otro momento.

En nuestro proximo Episodio veremos la boda de Espurio, en Roma misma.

DOS — Luego, tenemos a Julia, nieta de Lucio y Aeliana, cuya vida tuvo tantas vueltas de calesita que ni siquiera pude relatarlas en este podcast.

Julia fue la hija mayor del hijo mayor de Marco, y nació un año antes de que Marco perdió la razón, allá en la Primera Guerra Samnita.

Julia no se acordaba ni de sus abuelos, ni de su padre, ni de su madre.

La esposa de Marco — es decir, la abuela de Julia, se quitó la vida a menos de un año de Marco haber desaparecido en Capua.

Luego, los padres de Julia perecieron en un viaje a Capua, cuando esta aun llevaba su bulla alrededor de su cuello.

El padre del actual Lucio Eugenio la adoptó, y le consiguió un esposo. Pero debido a la historia de lo que Marco hizo en Capua, y de la forma en la que desapareció, Lucio solo pudo encontrar un liberto romano, un hombre cuyos padres eran esclavos.

Por una década, Julia vivió en una granja, a dos días de distancia de Roma, con ese esposo.

Un hijo nació de esa union, y fue llamado Tacio.

La vida de Julia era una triste calesita sin parar, por deudas que granjeros pobres no se podían sacar de encima, frente a terratenientes Patricios sin escrúpulos.

Julia después perdió a su esposo durante un asalto de los Samnitas, y a un mes después de haber quedado embarazada.

Una hija nació. Julia la llamó Tacia Julia Menor.

Julia y los chicos sobrevivieron.

Entre los tres abandonaron la granja y volvieron a Roma, y allí encontraron alojamiento bajo el techo de Lucio Eugenio.

Lucio Eugenio hasta tuvo que intervenir en el asunto, para que Julia — ahora madre de dos — y sin esposo, no fuese arrestada como un deudor fugitivo.

La pequeña Julia era el juguete favorito de todo el mundo, y todos la llamaban Julita, o Julia Mínima, a pesar de que Julia Mínima no tenía ninguna hermana mayor.

Julita crecía a la par de una de las nietas de Lucio Eugenio, una niña llamada Lucia.

TRES — Y finalmente tenemos a Lucio Eugenio, nieto de Lucio y Aeliana.

Lucio era el mayor en la casa — en linea directa de hijos varones, de Lucio y Aeliana.

Si bien ochenta años habían pasado desde la partida de su abuela Aeliana, Lucio siempre se aseguró que todo el mundo se acordaba de los abuelos, Lucio y Aeliana.

Desde una edad muy temprana, y debido al fallecimiento de sus padres durante otro incendio, Lucio creció rápido.

De mente calma y justa, y de un talento para negocios, la casa de Lucio prosperó bajo su mando, y Lucio, apodado Lucio Eugenio por su sentido de justicia, tuvo cinco hijos, y cinco nietos.

Tanto en la batalla de Triferno como en la batalla de Sentino, Lucio Eugenio se encontraba en el grupo de los legionarios de mayor experiencia.

Los Hastati, en tercera fila.

Por supuesto que esto puede parecer una maraña de nombres nuevos, y ramas familiares, pero necesito que este podcast vuelva a tener nombres y caracteres conocidos, tal como lo fueron Marco el Degollador, Aeliana la esclava de Veyes, y tantos otros.

[…]

Episodio 46 – La Tercera Guerra Samnita

— Así es, cuando los Etruscos escucharon que Corvo estaba al mando del ejército romano, se metieron dentro de sus fuerte, y no querían salir – ni para ver como estaba el tiempo.

Por tercera vez, los Samnitas. Y algunos dicen que la tercera es la vencida. En este caso, fue cierto. Samnia nunca se recuperó. También vemos los últimos años de Marco Valerio Corvo.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 46 — La Tercera Guerra Samnita.

Paz reinaba en Roma en nuestro año, el año 302 AC, o si queremos decirlo de la manera como los romanos lo decían, estamos en el año del Consulado de Denter y Paulo.

Menos de seis meses antes, tratados de paz fueron ratificados por el Senado, y en este momento Roma era prácticamente el amo y señor del centro de Italia.

Y — tal como lo vimos durante nuestro ultimo episodio, héroes como Fabio Ruliano y Papirio Cursor abundaban en Roma.

Eso sucede a veces, que una nación de pronto sea bendecida durante una generación, y como por obra de un poder mas allá de lo entendible, nace una camada de gente que simplemente es mejor, o hace las cosas mejor, que sus padres y abuelos.

Es como una ola del mar, que cada tanto, es mas alta, mas fuerte, y mas hermosa que las siete, ocho o nueve olas anteriores.

Se repite en ciclos — opino yo.

Bueno, antes de que nos vayamos por la tangente con opiniones, aquí está lo que vamos a ver en este episodio, y para esto hice un muy, muy breve lista a saber:

UNO — Los años 302, 301, y 300 antes de Cristo, porque fue durante esos años que dos leyes muy importantes emergieron. La Lex Ogulnia, y la Lex Valeria.

DOS — Tambien volvemos a ver a Marco Valerio Corvo, que ahora se llama Marco Valerio Máximo Corvo, y quien verdaderamente es el mismo que había tenido esa pelea contra el galo, cuando era joven. Si se acuerdan, Valerio Corvo llegó a vivir 100 años de edad, y en este año anda pisando los setenta, pero aun fuerte para ser nombrado dictador.

TRES — El comienzo de la Tercera y ultima guerra samnita, y el por qué de esa guerra.

CUATRO — La batalla de Camerino, donde galos y samnitas vencieron a los romanos en el año 298 AC.

[…]

Corvo tomó el lugar de Torcuato, y apenas llegó, los etruscos se rehusaron a dar batalla.

Así es, cuando los Etruscos escucharon que Corvo estaba al mando del ejército romano, ellos se metieron dentro de sus fuertes, y no querían salir — ni para ver como el estaba el tiempo.

Corvo hasta los provocaba fuera de los fuertes, quemando campos y aldeas alrededor de ellos, pero no le sirvió de nada. Los Etruscos le tenían terror a Corvo.

Bueno. Después de en sexto Consulado, Corvo se retiró de la vida pública, y murió a la edad de 100, allá por el año 270 AC.

Y digo yo.

Que vida que tuvo ese hombre!

[…]

Episodio 45 – Fabio Ruliano y Papirio Cursor

— “Campos atrincherados han de ser defendidos por armas, no armas por campos atrincherados.”

Un vistazo a los dos héroes de las guerras samnitas, y un encuentro un tanto cómico entre ellos, frente al senado de Roma.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 45 — Fabio Ruliano y Papirio Cursor.

La Selva Ciminia era el bosque primitivo — creado en tiempos de antes de dioses y humanos, que separaba Roma antigua de Etruria.

No existían caminos a través de esa selva, y hasta en los bordes de la misma, la imagen que la misma daba, causaban pavor entre la población de Roma.

Nadie se atrevió a entrar en la selva, hasta el siglo cuatro antes de Cristo.

Es mas — cuando en el año 310 AC el Senado de Roma le dió ordenes al entonces Cónsul Fabio Máximo Ruliano de NO entrar a esa selva, y cuando este sí entró a perseguir a los etruscos, y cuando salió de la selva sin perder su vida o la de sus soldados, los romanos sintieron miedo y pánico, pues creían que demonios de la selva misma, se habían poseído de las almas de estos legionarios.

Así, por lo menos, lo cuenta nuestro querido Tito Livio.

[…]

Su primera aparición en las escrituras de Roma fue cuando, a una edad muy joven, yo diría — unos veinte y pico años de edad, Ruliano fue nombrado un edil curul.

Un edil curul tenía la función de administrar los intereses del Senado y el pueblo de Roma. Entre otras cosas, ediles curules tenían que hacerse cargo del dinero para la organización de juegos de gladiadores, y para festividades religiosas varias.

Pero — como veremos en menos de un minuto, ediles a veces tenían trabajos mucho mas interesantes, y resulta ser que durante los últimos dos o tres años, muchos hombres en Roma morían jóvenes, y sin aparentes causas, o explicaciones lógicas.

Ni dos por tres, nuestro Ruliano se puso a investigar.

Y al cabo de un año de eso, Ruliano, quien tenía un estilo muy simple de hablar con la gente, descubrió por medio de una esclava, que la mortalidad prevaleciente se debía a suministros de veneno por algunas mujeres a sus maridos, sobre todo en las esferas mas altas de la sociedad romana.

Así es — muchas esposas romanas decidían envenenar a sus esposos, de manera lenta, pero inexorable.

Dicho sea de paso, el año que Ruliano hizo ese descubrimiento, fue el mismo año de la famosa batalla de Gaugamela, entre Alejandro Magno y Dario III, de Persia.

[…]

Episodio 44 – Plutarco y Dionisio de Halicarnaso

— Si uno quiere apreciar la belleza de la playa, uno tiene que pararse en la playa y mirar, y no estar metido en el agua del océano, hasta el cuello.

La segunda entrega de nuestros episodios de biografías. En esta ocasión le damos el honor a Plutarco y a Dionisio de Halicarnaso.

Transcripción Parcial del Episodio

Plutarco y Dionisio de Halicarnaso, dos nombres que hemos oido una y otra vez durante este podcast, y esto significa que — como estudiantes de la historia de Roma, dependemos de ambos personajes, al igual como dependemos de lo que Virgilio y Tito Livio escribieron, lo cual he relatado en el episodio 22.

Dependemos de Plutarco por sus relatos de los comienzos de Roma, aquellos primeros amaneceres de la ciudad de las siete colinas. Y tambien por otra de sus obras, la tal llamada “Vidas Paralelas” — una obra que vamos a analizar en unos minutos aquí.

Y dependemos de Dionisio de Halicarnaso por su estilo de pensar, de escribir, y de dar a conocer la historia, y por su sobriedad a la hora de escribir.

Hace 22 episodios hemos hablado de Tito Livio y de Virgilio, y aquí van las dos mayores diferencias entre aquellos dos personajes — ambos verdaderas estrellas de su época, y estos dos personajes, nada menos conocidos, apreciados, y leídos.

[…]

“El alma, siendo eterna, después de la muerte es como un pájaro enjaulado que ha sido liberado. Si ha pasado mucho tiempo en un cuerpo humano, y se ha vuelto manso por muchos asuntos o por hábitos largos, el alma inmediatamente tomará otro cuerpo, y una vez más se verá envuelto en los problemas del mundo.

Lo peor de la vejez es que la memoria del alma del otro mundo se va oscureciendo, mientras que al mismo tiempo, el apego a las cosas de este mundo se van volviendo tan fuertes, ya que el alma tiende a retener la forma que tenía en el cuerpo.

Pero, esa alma que permanece sólo un corto tiempo dentro de un cuerpo, hasta que es liberada por los poderes superiores, recupera rápidamente su fuego, y pasa a cosas más altas.”

Plutarco, de su Moralia

[…]

 

Episodio 43 – La Vía Apia – Segunda Parte

— Increíblemente, la carretilla común no aparece en Europa hasta el siglo diez, ya en la Edad Media.

La segunda parte de la Vía Apia. Con detalles como los romanos hallaban aguas subterráneas, y las herramientas que utilizaban.

Transcripción Parcial del Episodio

— “Un paso más a tu izquierda!”

El muchacho, a 23 pasos y medio del agrimensor, no oyó la orden, y por lo tanto, no se movió.

— “A la izquierda, te he dicho,” gritó el agrimensor.

El muchacho, ahora asustado, se movió a la izquierda. El pobre aprendiz no podía oír ni una sola palabra, con el viento del mar Tirreno, soplando en la dirección del viejo enojado.

— “Un solo paso, te dije,” volvió a gritar el topógrafo romano. “Que stulte, ese muchacho,” pensó el viejo.

Stulte era la palabra que los romanos usaban cuando estaban verdaderamente enfadados por la incapacidad o estupidez de algún aprendiz, o un estudiante un tanto “lento.”

Traducido al castellano, “stulte” equivale a algo así como “idiota.”

Cuando el muchacho se trató se poner en el lugar correcto, pisó una piedra y en un movimiento que solo duró un segundo, la groma, más alta que el muchacho mismo, se cayó de entre sus brazos, y se fue al piso.

El brazo de soporte de la groma se quebró, y hasta el mismo mástil, el centro del instrumento, con su punta de hierro aguda, se torció en la tierra hacia un lado.

La groma, así, ya no servía para nada.

[…]

Y por el otro lado, quiero listar una muy breve lista de vías — o rutas que ya existían en ese entonces, antes de la Via Apia, que en realidad, no eran mas que caminos de tierra asentada. Y para esto les doy esta breve lista de cinco antiguas rutas romanas, todas antes de la construcción de la Via Apia.

  • UNO — La Via Gabina. Construida en tiempos del rey Porsena, esa via ya existía alrededor del año 500 AC.
  • DOS — La Via Latina, construida durante los años 490 AC, y durante el tiempo de la revuelta de Coriolano, que creo que se acuerdan de nuestro episodio 18 de las Doce Tablas.
  • TRES — La Via Nomentana, que en realidad fue el primer tramo de la Via Salaria, construida alrededor del año 445 AC.
  • CUATRO — La Via Labicana. Aunque nunca la he mencionado en este podcast, esta era la via que conectaba Roma con tanto la ciudad de Tusculum, como con el Monte Álgido.
  • Esa via fue construida en el año 421 AC. Hoy en día, la villa de Livia, esposa del primer emperador Augusto se encuentra en la Milla Uno de esa via, y la tumba de Didio Juliano, quien fue ejecutado en el año 193 después de Cristo — durante el famoso año de los cinco emperadores, se encuentra en la Milla Seis de esa misma via.
  • Y CINCO — La Via Salaria. Construida en el año 361 AC, esa via daba directa comunicación entre Roma y el Mar Adriático, con una distancia increíble de 242 kilómetros de largo.

Ahi lo tenemos. Cinco rutas — cinco diferentes tiempos.

Y ahora, veamos la lista que he creado, de las vías mas importantes, construidas después de la construcción de la Vía Apia.

Esta lista consta de diez vías, ordenadas cronológicamente, a saber:

[…]

Episodio 42 – La Vía Apia

— Su escuela estaba al lado de un prostíbulo de Neápolis, y más de una vez, clientes se equivocaban de puerta.

La calzada romana que convirtió a Roma en el amo de Italia. Tambien vemos la primera parte de la vida de Apio Claudio.

Si por alguna razón no puede escuchar el episodio, pruebe el enlace aquí:

https://www.spreaker.com/episode/13771928

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 42 — La Vía Apia.

Ninguna vía, camino, o ruta de comunicación ha cambiado la historia del mundo occidental tanto como la Vía Apia, hoy conocida como la Vía Apia Antigua.

Estrechos naturales terrestres — tales como la Ruta de la Seda o la Ruta del Ambar, y lineas marítimas — tales como el estrecho del Gibraltar — todos pueden argumentar que tuvieron su importancia, y que hicieron lo suyo para cambiar el curso de la historia.

Como otro ejemplo, la distancia entre Maratón y Atenas, que fue recorrida por un griego en tiempo record, para anunciar la derrota de los persas — por supuesto, que fue súper importante.

Pero ese recorrido no era una calzada propiamente dicha.

La Ruta de Seda tampoco era una vía marcada, mantenida, o creada por un poder estatal, ni siquiera por un grupo de estados o imperios.

Así que, si hablamos de rutas, o caminos, o — más específicamente, de calzadas romanas, esta fue la calzada romana que verdaderamente cambió la historia de Roma.

No solamente porque fue la primera, o porque es la mas famosa hoy en día, pero por muchas otras razones.

Y hoy vamos a dedicar nuestro episodio a esas razones, y al creador de esa calzada romana, un censor romano de origen Sabino, llamado Apio Claudio, luego conocido como Apio Claudio, el Ciego.

Y cuando mencionamos a Apio Claudio, por supuesto que tambien vamos a darle un espacio a otra de las obras maestras de ese mismo hombre, un acueducto subterráneo llamado Aqua Appia.

Pero antes de hablar de Apio Claudio, y de la Aqua Appia, o de la Vía Appia, quiero contarles de mi dilema de esta semana.

Cuando era la hora de elegir alguna frase que enmarcara lo que la Vía Apia verdaderamente significaba, tuve muchas opciones.

Demasiados estrategas, generales, escritores, y estadistas — pasados y presentes, tuvieron sus opiniones acerca de la Vía Apia, y no fue fácil elegir a uno.

Al final, he elegido lo que un cierto Publio Papinio Estacio dijo de la Vía Apia, allá por el año 69 después de Cristo.

Fue el año que este Estacio se mudó de Nápoles a Roma, y esto es lo que ese hombre dijo:

APPIA LONGARUM — TERITUR REGINA VIARUM

[…]

Y en parte, eso era por la velocidad, a la que esa vía se construyó.

Construida primeramente para poder conectar Roma con Capua — ese tramo de la ruta fue hecho en un solo año.

Apio ni siquiera les preguntó permiso a los Senadores de Roma.

En realidad, Apio Claudio primero construyó el primer acueducto de Roma — llamado Aqua Apia.

Ese acueducto cubría 16 kilómetros y medio, desde las colinas al este de Roma hasta el Foro Boario — el mercado de reses, y entraba a Roma por la puerta Trigemina.

[…]

Episodio 41 – El Fin de la Gran Guerra

— Cayo Poncio terminó viendo que su viejo padre — Herenio Poncio, había tenido la razón.

El fin de la Segunda Guerra Samnita, desde la caída de Apulia, hasta la inspección de Samnia por el Cónsul Publio Sempronio, en Samnia misma.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 41 — El Fin de la Gran Guerra.

Estamos en el año 435 de la fundación de la ciudad, lo que equivale al año 319 antes de Cristo.

Día de año nuevo.

Una de las costumbres que los romanos tenían para el primer día del año, era votar por los dos Cónsules para el año en question.

El Senado romano iba a votar.

Mantenga en cuenta, por favor, que todavía estamos utilizando el calendario pre Juliano, es decir que utilizamos el recuento de los meses del año como Rómulo y Numa Pompilio lo habían decidido, y no como Julio César los había ajustado muchos siglos mas tarde.

Pero, sea como sea, los romanos — es decir, los privilegiados en Roma, se dirigían al edificio del Senado para votar por los dos Cónsules nuevos.

Esta vez, los senadores sabían que el voto era muy importante, ya que no solo votaban por los dos Cónsules que iban a vengarse por la humillante derrota de las Horcas Caudinas, sino que tambien iban a cambiar una ley muy importante que no tenía nada que ver con guerra.

Hasta ahora, los Cónsules eran los que tenían el poder de poner o remover a una persona en el Senado romano. Este año, si el voto iba a pasar, ese poder pasaría a ser parte de los poderes de los tal llamados censores.

A aquí quiero destacar seis pequeños detalles de como los senadores votaban, a la ora de promulgar leyes, elegir a senadores nuevos, y demás trivialidades.

UNO — Antes de comenzar una sesión, un senador iba a buscar a uno o dos de los cuatro auspices de Roma, para que este diga si el día era propicio para abrir sesión, y promulgar leyes o no.

En aquel tiempo, Roma poseía cuatro personas con suficiente autoridad para ese tipo de funciones, y un día de estos vamos a hablar de eso en mas profundidad.

DOS — Antes del voto, siempre hubo discursos. Sea un voto importante o no, siempre había un discurso antes de dicho voto.

TRES — A veces esos discursos iban largos… y digo, bien largos, con el propósito de bloquear chances de que el voto se pueda realizar.

El hecho era, que a la puesta del sol, el Senado, por ley, tenia que cerrar la sesión.

Y ese discurso extremadamente largo se hacia a propósito, si alguien se oponía a la promulgación de alguna ley, o la nominación de alguna persona a cierta magistratura.

CUATRO — Después de dar discursos, venía el voto. Al votar por asuntos menores, el voto se hacía levantando la mano, o simplemente diciendo “si” en voz alta. Como el Roma antigua no existían partidos politicos, en el sentido de hoy, generalmente tampoco existían presiones en asuntos menores, de votar de cierta manera.

[…]

Al año siguiente, es decir, el 315 AC, pertenece a una de las mayores derrotas de Roma en esta Segunda Guerra Samnita, en la ciudad de Lautulae. Pero tambien pertenece a uno de los dos héroes mas grandes de esa guerra, un hombre llamado Quinto Fabio Ruliano.

Basta decir que inmediatamente después de la batalla de Lautulae, los Samnitas llegaron a 32 kilómetros de las puertas de Roma.

Yo voy a dedicar nuestro Episodio 43 a Ruliano, y — como un flashback, este Ruliano, y otro de los héroes de esa misma guerra, Lucio Papirio Cursor, serán los protagonistas, porque entre los dos sucedieron dos cosas que raramente sucedían en Roma:

Desobediencia a un superior dentro del ejército romano, y el perdón de la vida de alguien, después de haber sido condenado a muerte por las palabras de un dictador.

[…]

Episodio 40 – Saturnalia y Navidad

— “Algunos romanos ya estaban podridos de oír “Io, Saturnalia” – sobre todo cuando los romanos ya estaban totalmente borrachos.”

Un breve vistazo de Saturnalia y Navidad, y un análisis de la guerra que hizo que Saturnalia se convirtiese en la celebración más elocuente del calendario romano.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 40 — Saturnalia y Navidad.

Desde que humanos abandonaron las tierras cálidas de Africa — entre 200 mil años y 50 mil años atrás, uno de sus mayores enemigos fue el invierno.

En invierno, comida desaparece.

El frío viene acompañado por enfermedades y muerte.

Los días se hacen más cortos.

Animales perecen, y la gran mayoría de los árboles pierden el color de la vida.

Desde antes de que los humanos comenzaron a festejar el punto medio de esa estación de angustia y escasez, es decir, el solsticio del invierno, civilizaciones siempre trataron de crear celebraciones alrededor de ese día, y esa noche, la noche más larga del año.

Y es así, como hoy vamos a hablar un poco de dos de las festividades que se sitúan alrededor del solsticio de invierno.

Saturnalia y Navidad.

[…]

Saturnalia sufrió una reforma importante en 217 AC, después de la batalla del lago Trasimeno, cuando los romanos sufrieron una de sus derrotas más aplastantes por Cartago durante la Segunda Guerra Púnica.

Hasta ese momento, habían celebrado las festividades según la costumbre romana, pero después de una consulta de los Libros Sibilinos se adoptaron “ritos griegos” para las festividades, introduciendo sacrificios llevados a cabo de manera griega, el banquete público, y los continuos gritos de “Io, Saturnalia” que se volvieron característicos de la celebración.

Catón el Viejo, que vivió entre los años 234 y 149 AC, recordó una época antes de que los tal llamados “elementos griegos” se hubieran añadido, y es gracias a él que sabemos que antes del año 217 AC, esas festividades no eran ni tan populares, ni tan omnipresentes en Roma.

Después de eso, sí.

[…]

Episodio 39 – Estado de la Unión – 320 AC

— “Mirándolo desde este punto de vista, no veo la hora de llegar a los emperadores..”

Un vistazo del mundo alrededor de Roma, a tres años de la muerte de Alejandro Magno, y en medio de las dos derrotas mas aplastantes de la Gran Guerra Samnita.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 39 — Estado de la Unión – 320 AC.

Este es nuestro tercer Episodio del Estado de la Unión, y tal como lo dije en nuestro episodio 13, en este momento ya tenemos muchas de las normas, estilos, y otros precedentes bien establecidos para este tipo de eventos.

Nos encontramos en el año 320 AC, justo después de la vergonzosa derrota de las legiones de Roma, en las ya famosas Horcas Caudinas.

Así que durante este episodio vamos a dividir nuestro tiempo en tres secciones, a saber.

UNO — Vamos a ver qué le pasó a esas tropas en camino a Roma, y cuales fueron los siguientes eventos antes del cierre el ese año.

DOS — Vamos a dar nuestro típico vuelo de águila alrededor del mundo de Roma, tal como lo hicimos en nuestros episodios 13 y 26.

Y TRES — Vamos a hacer un rápido repaso de la gente que gobernó los destinos de Roma, entre los años 390 y 320 antes de Cristo, igual como lo hicimos la última vez.

[…]

Gente dice que cuando Alejandro estaba a punto de morir, fue preguntado a quién le daría todo su Imperio, a lo cual Alejandro respondió “toi kratistoi” — al más fuerte.

Otra teoría es que los que estaban reunidos alrededor de su lecho mortal, malinterpretaron esas palabras a propósito, y que en verdad Alejandro había dicho “toi Krateroi” — a Crateros, el general que en aquel momento se estaba dirigiendo a Macedonia, al mando de la mayor parte de las tropas de Alejandro.

Pero Plutarco y otros historiadores dicen que Alejandro no podía hablar ya por días, y que todo esto es un cuento apócrifo.

Dodoro nos ofrece la historia mas creíble, que dice que Alejandro le dió su anillo a Pérdicas, un guardaespaldas suyo, nominándolo como sucesor de esa manera.

[…]

Episodio 38 – Los Primeros Gladiadores

— Los romanos son un pueblo que no sabe cómo permanecer callado después de una derrota.

Parte dos de la derrota de los romanos frente a los samnitas en las Horcas Caudinas. Tambien ofrecemos un pequeño homenaje a aquellos primeros gladiadores de Roma.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 38 — Los Primeros Gladiadores.

Si el tema del episodio pasado fue clausura, el tema de este episodio es la vergüenza.

Así es. El episodio pasado tuvimos la clausura de las guerras latinas, la vida de Decio Mus, pueblos varios en Italia, y en nuestra saga familiar, la muerte de Marco el Gladiador, Marcia, y Aeliana.

En este episodio, el tema es vergüenza y humillación, y ya veremos por qué.

En Roma, primero llegaron noticias de que el ejército romano había sido atrapado en las Horcas Caudinas.

No sabiendo aun los detalles de lo que pasó, el Senado romano inmediatamente comenzó a llamar a gente para formar un ejército nuevo, creyendo que enviando a más tropas se resolvería la situación.

[…]

Cayo Poncio les preguntó si entre los 50 mil hombres atrapados se encontraba algún sacerdote fetial, a lo que los romanos respondieron que no.

Entonces, Cayo Poncio les leyó las condiciones, a saber:

UNO — Todos los romanos entregarían todas sus armas, escudos, yelmos, sandalias, y demás pertenencias a los Samnitas. Solo se podían quedar con un articulo de ropa.

DOS — Todos los romanos pasarían bajo un yugo construido con tres lanzas o jabalinas romanas, dos de ellas clavadas en la tierra, y la tercera unida a las dos, actuando como un arco. Ese arco sería tan bajo, que hasta los romanos de baja estatura tendrían que inclinarse hacia adelante para poder pasar bajo el yugo, en una vergonzosa posición de rendición.

[…]

Episodio 37 – Las Horcas Caudinas

— El cuerpo de Aeliana fue puesto al lado izquierdo del cuerpo de su esposo, Lucio.

Todo iba bien para Roma, hasta que 50 mil legionarios se metieron en un llano entre dos desfiladeros. La vergonzosa derrota de las Horcas Caudinas.

Transcripción Parcial del Episodio

Durante el último episodio vimos el final de muchas cosas.

El final de Publio Decio Mus, por el sacrificio que decidió hacer en el campo de batalla.

El final de Tito Manlio Torcuato, en los libros de Tito Livio, por el desprecio que los romanos le dieron después de sacrificar a su propio hijo.

El final de la guerra contra los Latinos.

El final de los pueblos tales como los Sidicinos, los Auruncios, los Volscos, y los Campanios como pueblos libres del yugo de Roma.

El final de la Liga Latina, y tambien el final del respetado senador latino Annio quien se desplomó por las escalinatas del Senado Romano.

Y hasta vimos el final de la resistencia Ateniense en contra del rey Filipo II de Macedonia, quien acababa de casarse con una muchacha llamada Cleopatra Eurídice de Macedonia — la sexta o séptima de sus esposas, quien sabe.

Y finalmente tenemos otra pérdida más — esta vez en Ostia.

En un evento que ocurría demasiado a menudo en Roma, y en ciudades creadas por los romanos, el edificio donde nuestro fiel esclavo vivía, estalló en llamas, una noche.

[…]

Bueno, cuando los romanos entraron al valle donde luego tendrían que pasar en fila angosta antes de volver a salir a campo abierto, los Cónsules enviaron a espías para que vayan a ver si algo olía mal, como se dice en el campo. Pero nada olía mal, y el reporte era que el estrecho estaba completamente vacío.

Pero cuando los tropas romanas empezaron a marchar por el desfiladero, los triarios, es decir, los soldados más veteranos, empezaron a sentir que algo sí olía mal. Era demasiada calma, y eso no les gustaba ni medio a los soldados.

Dicho y hecho, cuando el último regimiento de los romanos pasó por el estrecho, y cuando llegaron a la segunda parte del desfiladero, lo encontraron bloqueado con rocas y troncos.

Dándose cuenta de la trampa, Postumio rápidamente dió la orden de dar la vuelta y salir del desfiladero por el primer paso, pero cuando llegaron a ese primer paso, vieron que tropas Samnitas estaban allí, esperándolos.

[…]

Episodio 36 – Bajo la Sombra del Vesubio

— Por haber pensado que el enemigo envió a sus triarios muy temprano, los latinos terminaron enviando a los suyos muy temprano.

Los romanos contra los latinos. Una batalla que se llevó a cabo en las colinas del volcán Vesubio, en Campania. Una batalla que se llevó a nuestro conocido Decio Mus – si, ese que se había ganado la corona gramínea años atrás.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 36 — Bajo la Sombra del Vesubio.

— “¡Serpiente!”

— “¡Tú eres la serpiente!”

— “¡Cobarde!”

— “Te enseñaré quién es el cobarde aquí!”

— “A que no te animas!”

Cuando Decio quiso dar un paso hacia adelante, corazón latiendo como un tambor, chocó contra el piso de tierra seca bajo su cama. Dolorido y gritando un insulto, el Cónsul despertó de su sueño.

En ese sueño, el volcán mismo le hablaba a Decio, expulsando miles de serpientes de fuego, y amenazando al ejército romano.

— “Uno de los dos morirá antes de la puesta del sol,” eran las palabras del volcán que aun bailaban en la cabeza de Decio, cuando éste le contó el sueño a Manlio Torcuato.

Normalmente, Torcuato siempre prestaba profunda atención a los sueños de su co-comandante, porque eso era algo que los romanos tomaban muy en serio.

Pero esta vez, Torcuato, no respondía.

Boquiabierto, y mirando a Decio en terror, a Torcuato no le salían palabras.

— “Qué te pasa,” preguntó Decio. “Un volcán escupiendo serpientes no es algo demasiado fuera do lo común, en un sueño…”

— “Decio. Yo también soñé que el volcán me llamó cobarde!”

— “¿Cómo?”

— “Te pregunto. El volcán te dijo que uno de los dos… uno de nosotros…”

— “Por Jupiter, y por Marte, y todos los dioses del inframundo” exclamó Decio, arrojando su copa al piso. Ya no tenía apetito.

Resulta que ambos — Manlio Torcuato y Decio Mus, tuvieron el mismo sueño, esa noche.

[…]

Apenas las trompetas sonaron, y como era costumbre en la legión romana, los adivinos arrojaron comida a las gallinas sagradas, y éstas confirmaron lo que todo el mundo temía. Un flanco romano entero, y uno de los Cónsules de Roma terminarán luchando en el inframundo.

[…]

Episodio 35 – Alejandro de Epiro

— Alcetas, Arribas, Eácides, y Pirro. Bisabuelo, abuelo, padre, e hijo.

Alejandro I del Epiro cruza el Adriático, en ayuda de colonias griegas. Allí lucha en contra de Samnitas y otros pueblos, y luego muere en una batalla en contra de las ciudades que vino a rescatar.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 35 — Alejandro de Epiro.

La semana pasada quedamos con hilos pendientes de cinco eventos diferentes, los cuales veremos en este episodio.

Ellos son.

UNO – Nuestro reporte semanal de Ostia, traído por nuestro fiel esclavo, que se pasa días enteros en los muelles y mercados de la ciudad portuaria. De esta manera sabremos que anda pasando en Grecia, ya que estamos en los tiempos de Alejandro Magno, y esos eventos son demasiado importantes como para esperar nuestro Episodio del Estado de la Unión.

DOS – Las tácticas de la falanges, tales como fueron importadas desde Grecia, en tiempos del rey romano Servio Tulio. La semana pasada hizo el error de decir que las falanges fueron introducidas por, primeramente — Rómulo, y luego — por Servio Tulio, y eso no es correcto. En tiempos de Rómulo, Roma peleaba utilizando un sistema de un líder fuerte y una lucha mano a mano, hombre a hombre, sin ningún tipo de falanges.

TRES — La continuación de la situación entre Roma y los pueblos Latinos, después de que el Senado rechazó lo que los Latinos le pedían a Roma.

CUATRO — La continuación de nuestra saga familiar, ahora que sabemos dónde andan Marco, el hijo de Espurio, y el nieto de Marcia.

Y CINCO – La parte donde Alejandro de Epiro, el tío de dos sobrinos famosos, llega a Italia, hace lo suyo, y termina muriendo en Italia.

Empezamos ya.

Estamos entre los años 340 y 339 antes de Cristo.

[…]

Episodio 34 – De Creta a Campania

— Nuestro tatarabuelo mataba por su patria. Defendía a Roma.

Anunciamos las nuevas formaciones de las legiones romanas, en tres partes. Roma y los Latinos se preparan para una guerra sin cuartel. El hijo de Espurio, el arquero reaparece en nuestra saga familiar. Y en Grecia, Alejandro Magno ya tiene 16 años de edad.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 34 — De Creta a Campania.

Si la nave ha de ser salvada, cada hombre debe cumplir con su deber,

mientras la nave se encuentra ilesa.

Los esfuerzos son fútiles cuando la nave se hunde.

Así que en cuanto a Atenas, mis propuestas están listas.

Debemos hacer los preparativos completos para la guerra.

Atenas, al menos, debe cumplir con su deber.

Esto fue parte de la oratoria del Ateniense Demóstenes, durante su discurso en lo que hoy conocemos como la Tercera Filípica, en el año 341 antes de Cristo.

Y no era extraño comparar ciudades a naves, en aquellos tiempos, creo yo.

Ahora, o sea en el año 340 antes de Cristo, Demóstenes seguía incitando a los atenienses con sus provocaciones en contra del padre de Alejandro Magno, el rey Filipo el Segundo.

Bien. Nos encontramos en el año del Consulado de Torcuato y Mus.

Si, estoy hablando de aquel Publio Decio Mus, que se había ganado la corona gramínea, unos años antes.

Como pronto se establecerá casi como una costumbre en nuestro podcast—al menos por un par de décadas, vayamos primero a Ostia a ver lo que nuestro esclavo ha visto y oido, tanto de mercaderes, como de otra gente que llenaba las calles y los muelles del puerto de Roma.

[…]

Las puertas del Senado de Roma eran amplias, pero para tener un asiento dentro de ese Senado, la entrada era por el portón de atrás.

Y esa puerta, era del tamaño de una ánfora de aceite de oliva.

[…]

Episodio 33 – Latinos y Romanos

— Los Galos nunca dejaron de ser un pensamiento en el fondo del cerebro colectivo romano.

Latinos y Romanos hablaban el mismo idioma y veneraban a los mismos dioses. Pero después de la Primera Guerra Samnita, los Latinos sintieron que eran más fuertes que Roma. Y empezaron a crear planes, junto a los Campanios.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 33 — Latinos y Romanos.

Noticias no llegaban a Roma—o a cualquier otra ciudad, como lo hacen hoy en día.

Noticias viajaban con viajeros de aquellos tiempos, y los viajeros más conocidos tradicionalmente eran mercaderes, soldados, y prisioneros de guerra.

Y me animo a decir que era precisamente en ese orden.

Y como ahora estamos entrando a una época pivotal en la historia de Grecia, Persia, y Macedonia, vamos a poner a uno de nuestros empleados a residir en el puerto romano de Ostia. Le alquilaremos un cuarto en uno de los edificios de la calle central de Ostia, la que sale de la ciudad para convertirse en una vía romana, típicamente marcada a cada milla romana con una piedra que denotaba la distancia de Roma.

Bueno—ese empleado vivirá en Ostia por un tiempo, y él tiene una función muy claramente definida—recibir noticias desde afuera.

Cada mañana bajará de su cuarto en el tercer piso—el peor, y se dirigirá a los muelles, donde comerá un desayuno de pan untado en aceite de oliva, con un estofado caliente de legumbres y col. En invierno, ese estofado tambien podrá tener carne, y en verano será más pan y menos estofado.

[…]

Mientras Corvo era el futuro de Roma, Quincio era el pasado, y ambos gigantes se respetaban y admiraban mutuamente.

A medida que los dos héroes se aproximaban, las tropas de ambos lados permanecían quietas en el fondo del paisaje, creando una imagen que yo creo que, ni Corvo ni Quincio fallaron en registrar en sus mentes.

Cuando estaban a distancia de sonido, Corvo inició el diálogo.

— “¡Salute, Quincio! ¿Cómo es que te encuentro al frente de soldados que son míos, me obedecen a mí, y fueron enlistados por mí, a servir a Roma. Y también, ¿cómo es que marchan en contra de Roma, siendo que yo les enseñé a marchar en contra de los enemigos de Roma?

— “¡Salute, Corvo! Ambos sabemos que tu ya sabes las repuestas a tus dos preguntas, pero te daré dos detalles que tal vez no sepas. Estos soldados aquí, están muriéndose de hambre, y les va peor a sus esposas y niños, en Roma. Por otro lado, la Lex Licinia está siendo muy, muy injusta con ellos. Ninguno de estos plebeyos tiene si quiera dos yugadas, y tú y yo sabemos que una familia no puede vivir con eso.”

Corvo permaneció calmo. Quincio tenía razón.

[…]

 

Episodio 32 – Marco Valerio Corvo

— Al parecer, los dioses de los romanos no querían ir a cama, ese día.

Cónsul de Roma a la edad de 23. Luego, fue elegido Cónsul cinco veces más, y Dictador dos veces. Llegó a vivir hasta los 100 años. Este es nuestro homenaje.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 32 — Marco Valerio Corvo.

El año 342 fue caluroso por demás, y los legionarios estacionados en Campania lo sintieron de primera mano.

[…]

El galo quería pelear, y entre otras cosas, me puedo imaginar que el bárbaro hasta les dijo a los romanos, que los dioses de los galos se llevaban a los dioses de los romanos a la cama, y les hacían lo que querían, cuando lo querían, y como lo querían.

Bueno… Talvio traducía y el punto fue perfectamente entendido. ¿Hacía falta más que eso, para realmente enfurecer a los romanos? Yo creo que no.

Marco Valerio, justo detrás del comandante, se adelantó se ofreció como voluntario a pelear en contra del monstruo galo. Furio primero dudó, pero luego aceptó.

[…]

Episodio 31 – La Corona Gramínea

Si. Roma ganó, y el ejército de Cornelio Coso solo perdió unos cuantos hombres. Pero, cuál es la consolación, cuando esos “unos cuantos” incluyen al ser querido de uno?

Entre Aulo Cornelio Coso y el legendario Marco Valerio Corvo, los romanos vencen a los Samnitas en las tres batallas de la Primera Guerra Samnita.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 31 — La Corona Gramínea.

Año 343 antes de Cristo.

O—si preferís, año 411 desde la creación de Roma. También era el año 166, si prefieren contar las cosas a partir de la fundación de la República de Roma.

Pero si vamos a contar años como los romanos los contaban, estamos el año de los Cónsules Cornelio Coso y Valerio Corvo—o sea, el año 343 antes de Cristo.

Y ahí acabamos de dar una vueltita a la calesita, y seguimos en… bueno… en…

Satícula, Campania. Verano. Año 343 antes de Cristo.

Cuando el joven Lucio finalmente notó que las tropas bajo el comando del tribuno Decio aparecieron por el horizonte y se aproximaban al fuerte, el corazón le batía como un tambor a marcha de redoble. Trepó por las escalinatas del fuerte, tratando de ver a su hermano entre ellos, pero solo podía ver siluetas en la oscuridad.

En ese momento Marco se le unió.

—“¿Distingues a Publio?”

—“¡No! Pero están corriendo, tal vez los Samnitas están detrás de ellos. ¡Suena la alarma!” respondió Lucio.

—“¡Abran puertas!”

Cuando los muchachos de Decio pasaron por el portón, todo el mundo estalló en gritos de alegría.

Publio Decio Mus, el tribuno de Aulo Cornelio Coso, no había perdido ni un solo hombre, y el centurión de la legión le salió a encuentro a los hombres, todavía incrédulo de la hazaña de los muchachos de Decio.

Pero bueno, vamos a hacer una breve pausa aquí, porque tenemos que rebobinar un poco los eventos, para poder explicar la hazaña que acababa de suceder.

[…]

Y aquí van los nombres de estas tres batallas, al estilo de un menú en cualquier restaurante por ahí.

Aperitivo – Ensalada a la Samnita con hierbas del Monte Gauro, condimentados con aceite de oliva y orégano, ambos de la provincia de Campania.

Plato principal – Carne asada Samnita al estilo Legionario, acompañado con hierbas de montaña y una deliciosa porción de rábanos de Satícula, salteados con pimienta romana.

Postre – Rodajas de jamón y sandia de Campania, servidos con coles dulces de la región de Suessula, y surtidos quesos de cabra de los Apeninos.

[…]

Episodio 30 – Las Montañas Samnitas

— Mientras Roma lo hacía todo a puño y a uñazos, Cartago le “vendía” el trabajo a otros, para ellos no ensuciarse los puños y las uñas.

Roma se enfrenta a los Samnitas cuando estos atacan a la ciudad de Capua. Introducimos a Marco Valerio Corvo, Aulo Cornelio Coso, y a Publio Decio Mus. También, Marcia visita Roma. 

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 30 — Las Montañas Samnitas.

El famoso poeta romano Virgilio a veces escribía tres oraciones en un día entero, y luego las borraba, no contento con su trabajo. Esto fue lo que un día escribió, en su obra llamada La Eneida.

Recuerda, Romano, que es para ti gobernar a las naciones. Esta será tu tarea, imponer los caminos de la paz, perdonar a los vencidos, y domar a los orgullosos de la guerra.

Estoy casi seguro que el día que escribió esto, no se sentía mal por lo que logró.

En los próximos cien años veremos como Roma se convertirá, de un centro regional, al poder indiscutido de la península Itálica.

Hace menos de 40 años, todo el mundo se unió a darle patadas a Roma, pensando que los Senones de Breno la dejaron moribunda.

Pero pronto, ninguna tribu el Italia le causará amenazas a los Romanos, y cuando lo vuelvan a hacer en unos 150 años, no será para desafiar el poder de Roma, si no para ser incluidos como ciudadanos de Roma.

Pero, por supuesto, aún no estamos allí, así que vamos paso a paso.

En esta época, Roma estaba preocupada con galos.

Y no estoy hablando de los galos Senones, si no de galos en general.

En la consciencia común de los Romanos, la idea de los galos se había metido muy profundamente, y cada vez que noticias surgían de galos andando perdidos por los Apeninos o por las llanuras de Italia Central, Roma nombraba a un dictador.

La preocupación por los galos fue tan importante en Roma que el Senado decidió enviar mensajeros especiales hacia las montañas al este de Roma, y ponerse en contacto con una de las tribus que vivía en esa zona.

Los Samnitas.

[…]

Episodio 29 – El Primer Cónsul Plebeyo

— Cuando Lucio Sexto Laterano subió por las escalinatas, él estaba muy consciente que toda Roma lo miraba.

Finalmente, los plebeyos tienen un Cónsul de entre los suyos. Y enhorabuena, porque el problema de los guerreros Samnitas se avecina con cada invierno que pasa. Y hablando de inviernos, esta vez tenemos un invierno que acaba con nuestro Lucio, y con Marco Furio Camilo. 

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 29 — El Primer Cónsul Plebeyo.

Estamos en el año 368 antes de Cristo. Un joven de alta estatura, llamado Lucio Sexto Laterano, acababa de desmontar frente al edificio del Senado, con tres pergaminos de papel bajo su hombro.

Lucio Sexto Laterano era un Tribuno de los Plebeyos.

En otras palabras, él era automáticamente un enemigo del 100% de los Patricios de Roma, y nada que estuviese en su poder, era bienvenido en el Senado.

Mucho menos, tres gruesos pergaminos, conteniendo leyes que cambiarían Roma.

Cuando Lucio Sexto Laterano subió por las escalinatas, él estaba muy consciente que toda Roma lo miraba. Tres de sus proyectos estaban a punto de convertirse en leyes, y esta vez, ni el mismísimo Camilo no se le pondría en el camino.

La primera ley hacia que todo lo que un deudor pagaba en forma de intereses, se convertía en capital de dicha deuda, y, por ende, el pago de deudas ya no sería como una vuelta de mula, atada a un molino para moler granos.

La segunda ley le prohibía a cualquier persona, Patricio o plebeyo, poseer más de 300 acres de tierra sin uso, y en los alrededores de Roma, y también prohibía que más de 100 vacas o cabras utilicen terrenos públicos de Roma para pastar.

La tercera ley—la más importante, decía que uno de los Cónsules elegidos cada año en Roma, debía ser de origen Plebeyo.

Los Patricios sabían que iban a perder, y mandaron a llamar a marco Furio Camilo, para que los salvase.

Así que, mientras las deliberaciones de todo eso comenzaban, mensajeros secretos iban a todo galope hacia la residencia de Camilo.

[…]

Lucio Sexto Laterano fue elegido como el primer Cónsul de origen Plebeyo, en el año 366 antes de Cristo.

Y la promesa que el viejo Fabio Ambusto le dió a su hija menor, la que se tuvo que casar con un Plebeyo, se cumplió al pie de la letra.

[…]

Episodio 28 – La Roca Tarpeya

— Nadie quería un rey, ni siquiera plebeyos endeudados.

El comienzo de Roma, versión dos – después de las cenizas. Marco Furio Camilo y Marco Manlio Capitolino son los indiscutidos héroes de Roma, pero uno acabará siendo un villano. También, el milagro de Aeliana, la esposa de Lucio.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 28 — La Roca Tarpeya.

La semana pasada vimos el fin de la trilogía del ataque, asedio, y saqueo de Roma.

Vimos como los galos de Senones finalmente se fueron de Roma, y como Camilo se convirtió en la persona que verdaderamente dirigía el destino de la ciudad.

Y aquí creo que un buen momento de decirles lo que Tito Livio escribió en la primera página de su sexto libro, esa obra gigantesca que hizo, llamada AB URBE CONDITA, o “DESDE la FUNCDACION de la CIUDAD” en castellano.

Leo esto de la primera página, libro 6:

Las transacciones de los romanos, desde la creación de la ciudad de Roma hasta la captura de la misma, primero bajo reyes, luego bajo cónsules y dictadores, decenviros y tribunos con poderes consulares, sus guerras en el extranjero, sus disensiones en casa, todo lo he expuesto en cinco libros.

Temas y eventos me fueron oscurecidos, tanto por su gran antigüedad, como si fueran objetos que desde su gran distancia apenas puedo percibir, así como porque en aquellos tiempos el uso de las letras, el único fiel guardián de la memoria de acontecimientos, era inconsiderable y raro.

Y, además, lo que se contenía en los comentarios de los Pontífices, y otros registros públicos y privados, todo se perdió durante los incendios que asecharon a la ciudad.

De aquí en adelante, desde este segundo origen de la ciudad, la cual nació de entre sus propias cenizas, esta vez más saludable y más vigorosa, los logros de Roma dentro de Roma y en el extranjero, serán narrados con más claridad y autenticidad.

Creo que hasta el mismo Tito Livio debe haber suspirado con alivio.

[…]

En nuestra saga familiar vemos que nuestra querida Aeliana fue más que bendecida por los dioses de Roma, porque lo que le pasó a ella, era algo tan raro que toda Roma habló de ese evento por muchos inviernos.

Aeliana tuvo un embarazo extremadamente difícil y doloroso, y la gente decía que el vientre de la muchacha había crecido demasiado grande, como para traer al mundo a un sólo bebé.

Y la gente tuvo la razón.

[…]

Episodio 27 – Hierro y Oro

— Cuando terminaron con eso, simplemente salieron por la misma puerta por la que entraron siete meses antes.

El final de nuestra trilogía del saqueo de Roma. Breno está en la historia, y al final de este episodio, tenemos la mejor de las noticias de Aeliana y Lucio.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 27 — Hierro y Oro.

La semana pasada vimos como los galos de Breno y los Romanos de Quinto Sulpicio comenzaron a deliberar. Ambos cansados, ambos contando muertos a diario, y ambos con un ego más grande que las siete colinas de Roma, juntas…

Pero aquí uno de los dos lados tenía una leve ventaja, y esa ventaja era la esperanza que Camilo llegaría en cualquier momento con sus tropas.

Mientras tanto, quiero que se imagine la ciudad de Roma.

El Circo Máximo, que aun solo poseía gradas de madera, se ha convertido en una morgue temporaria donde el humo no paraba de mostrarle a todo el mundo donde fue que los galos habían decidido a apilar y a quemar a sus caídos.

Era el fin de un invierno extremadamente templado—y como por obra de las diosas Cloacina, que había tapado los desaguaderos de las cloacas de Roma, Poena, diosa del castigo, y Tempesta, diosa de las tormentas, que no causó ni una sola tormenta ese invierno, que congelara o se llevara partes de los cuerpos que se podrían por toda Roma, los galos terminaron sufriendo más que los romanos.

Desde el mercado de reses, al sur del puente de la ciudad, y hasta la Puerta Capena, en la esquina sureste de Roma, todo estaba quemado.

Esta era la Roma, que Marco Furio Camilo estaba a punto de salvar, según la versión que los romanos describieron.

[…]

Sea como sea, Camilo fue proclamado como el padre de la Patria, y segundo fundador de Roma.

Y aquí va un muy buen análisis:

El saco de Roma no parece haber sido tan desastroso como la tradición romana reivindicada.

Sabemos por arqueología, que no se ha encontrado evidencias que apoyen la idea de que la ciudad fue incendiada, y el poder romano parece haberse recuperado muy rápidamente después del desastre.

La evidencia temprana sugiere que la ciudad fue evacuada por lo menos parcialmente antes de que los galos llegaran-según la tradición romana las vírgenes vestales y sus objetos sagrados fueron escoltados a Caere por un tal Lucio Albino o Albinio (posiblemente el mismo Lucio a quien Aristóteles nombra con el salvador de Roma, y no Camilo).

[…]

Episodio 26 – El Estado de la Unión – 390 AC.

— No por nada existe el dicho que el mejor amigo de uno, es el enemigo del enemigo de uno.

Los galos entran a la ciudad. Pero dónde está Lucio? También, una lista de todos los estados alrededor de Roma, y una lista de Cónsules y Tribunos Militares.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 26 — El Estado de la Unión – 390 AC.

La semana pasada vimos como los galos de Breno llegaron a las puertas de Roma—puertas que nadie cerró…

Esta semana estamos en nuestro episodio 26, lo que significa dos cositas:

UNO – Estamos en nuestro segundo episodio de tipo EL ESTADO DE LA UNION, que ésta vez nos encuentra en el año 390 antes de Cristo,

Y DOS – Estamos a 26 episodios, lo que significa que tenemos medio año de valor acumulado. Un año – 52 semanas; medio año – 26, verdad?

Muy bien. Este episodio, como va a ser un poquito más largo, se va a componer de tres partes principales.

Primero veremos qué andaba pasando en Roma misma. De ahí vamos a ver el mundo de Roma, con un vuelo de águila, al igual que la vez pasada, y por lo tanto iremos alrededor del mundo en el sentido del reloj.

El norte de Italia primero, luego Dalmacia, Macedonia, Grecia, Asia Menor, Siria y la futura Palestina, Egipto, Cartago y África del Norte. De ahí a la península Ibérica, las Galias, y de regreso a Roma, viendo si hay algo importante en las islas del Mediterráneo: Sicilia, Córcega, y Cerdeña.Si alguna región no ha producido algunos cambios grandes, pues esa región no será mencionada en nuestro vuelo de águila, y como un buen ejemplo de esto serían las islas británicas, donde no ha habido cambios de grandes consecuencias para que nos detengamos ahí.

Despues iremos a la tercera parte de este episodio donde veremos una breve lista de los gobernantes de Roma—desde el último ESTADO DE LA UNION, hasta éste ESTADO DE LA UNION.

[…]

Episodio 25 – Aquí Vienen los Galos

— Y para colmo de males, nadie en Roma, había cerrado una sola de las ocho puertas de la ciudad.

El Cuento de Roma – Los Senones atacan Roma, y saquean la ciudad eterna, mientras Marco Furio Camilo se encuentra en su exilio.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 25 — Aquí Vienen los Galos.

La semana pasada vimos como Marco Furio Camilo fue exiliado de Roma, después de haber conquistado Veyes, y después de haber duplicado el territorio de Roma.

En cuanto a Veyes, la ciudad se convirtió en una ciudad fantasma. Los campesinos alrededor de Veyes—quienes inicialmente no fueron molestados por Roma, rápidamente fueron absorbidos por unos pocos senadores patricios.

De hecho, la mayor parte de las tierras nuevas de Roma cayó en manos de un grupo pequeño de Patricios, y Roma se sentía en la cima de su gloria.

Pero como sabemos, cuanto más alto uno vuela, más fuerte uno cae, y ésta no fue una excepción a la regla.

[…]

Y entonces, pasó lo que NO tenía que pasar.

Uno de los embajadores romanos, para ser más exacto, Quinto Ambusto le metió un espadazo a un galo. Ese galo resultó ser uno de los caciques de Breno mismo.

Me puedo imaginar que la sangre le salía del pecho como una fuente romana, y el grueso cacique Senon se desplomó sobre el piso del Senado, ni un minuto más tarde. Muerto.

Todo el mundo se detuvo por un instante, y Breno mismo dió un salto hacia atrás. Tras una pausa que debió haberse sentido como un siglo entero, Breno se retiró del Senado, acompañado por todos sus galos.

[…]

Episodio 24 – Marco Furio Camilo

— “No hagas nada a medias, hijo!”

Cinco veces dictador. Cuatro veces Tribuno militar. Tres triunfos en Roma. Entonces, por qué lo echaron de Roma?

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 24 — Marco Furio Camilo.

“Padre.”

Si bien la voz de Lucio era firme y bien oíble, el viejo Marco no movió ni un solo músculo, postrado en su cama. Lucio volvió a intentarlo, poniendo una mano sobre el hombro del anciano, muy suavemente, pues temía causarle dolor con su toque.

“¡Padre Marco!”

Levemente, Marco abrió sus ojos, y una sonrisa apareció en su rostro.

“¿Has vencido, hijo?”

“Si, Padre,” respondió Lucio, orgullosamente. “Los destruimos por completo, Padre. Y te he traído esto.”

Lucio levantó unos pergaminos a la altura de los ojos de su padre, para que este las pudiera ver. Sin esperar que el viejo preguntara, Lucio le explicó que los pergaminos eran planos de máquinas para estirar cuero, tales como ellos jamás lo habían visto.

Los etruscos, resultaba ser, eran mucho más avanzados tecnológicamente hablando, que los romanos, y parte del botín de guerra eran de inmenso valor para los ingenieros romanos.

Desde cómo hacer arcos de punta triple, para las salidas de agua sucia al rio Tiber, hasta como izar velas de barcos con la fuerza de un solo hombre, casi todo en Veyes era totalmente nuevo para los ingenieros de Roma de aquellos tiempos.

“¡Padre!  Esta máquina hasta podrá estirar cuero de renos,” exclamó Lucio, entusiasmado. El taller de escudos no dará abasto, se imaginaba el joven.

“Ah, los renos,” respondió el viejo. “No habrá renos en unos años más, hijo. Ya verás…”

Y el viejo tenía razón. En menos de dos generaciones el clima comenzó a volver a temperaturas como las que regían antes en Roma.

Renos, leones alpinos, y los largos inviernos comenzaron a desaparecer de Roma.

Nunca más el rio Tiber se volvió a congelar.

Cabe añadir aquí que leones alpinos eran las flores que hoy conocemos como el Edelweiss, y no estoy hablando de los felinos africanos. Leones, como tales, habían desaparecido de Italia—y casi toda Europa, ya hace más de mil años, y ahora las flores, llamadas leontopodium alpinum, o leones alpinos, desaparecían de las cercanías de Roma.

“Cuéntame, hijo. Con toda esa ciencia, como lograron entrar a Veyes?”

“Si, Padre. Fue por la obra de los dioses mismos, Padre. Yo fui el noveno hombre en pisar el suelo de Veyes. Y para sorpresa de todos, entramos en el mismísimo templo de Juno, Padre. Para cuando yo salí del túnel que el dictador mandó hacer, solo quedaban dos o tres sacerdotes vivos.”

Lucio le contó a su padre como los romanos habían excavado un túnel para entrar a la ciudad, y como, luego de la caída de Veyes, el ejército se llevó la estatua de Juno misma, a Roma.

“Y eso, Padre, fue porque los dioses mismos apaciguaron las aguas del lago Alba. Y gracias al ingenio del dictador,” añadió Lucio.

Cuando Lucio decía “el dictador,” por supuesto que se refería a Marco Furio Camilo.

“No creas en todo lo que oyes, hijo,” suspiró el viejo. “He oído otras versiones, y no fueron los dioses. Tampoco fue porque un sacerdote etrusco fue capturado por los romanos, hijo.”

“Pero, Padre… Los senadores mandaron gente a Delphi, y cuando…”

“¿Delphi? ¡Ja! No me hagas reir, hijo, y no te comportes como un idiota de once años frente a mis ojos,” el viejo casi explotó, y vigor parecía volver a su rostro.

“Esas historias son para gente que no sabe distinguir entre un ganso sagrado y una gallina común. Y si me cuentas eso porque piensas que se me fue el cerebro, estas cometiendo un pecado, Lucio. Y tampoco me digas cosas lindas de ese hijo de una serpiente, Camilo. Camilo es un Patricio. Y un Patricio jamás ayuda a un plebeyo. Punto y aparte. Igual que Cincinato.”

Silencio.

El viejo Marco solo llamaba a su hijo por su nombre cuando estaba verdaderamente enojado.

Lucio, sorprendido, se calló la boca, y profundamente dentro de sí mismo, se preguntaba cómo era que Padre sabía todo eso. Al parecer el joven había subestimado el razonamiento y el espíritu de su anciano padre.

[…]

Episodio 23 – No llores por mí, Veyes

— Al fin y al cabo, nadie lloró por Veyes. Ni Lucio, ni aquellos esclavos.

En este episodio vemos el fin de Veyes. Para siempre. 

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 23 — No llores por mí, Veyes.

No es por nada que existe la expresión “hogar dulce hogar,” o “home sweet home” en inglés.

No creo ni por un minuto que exista un idioma que no tenga una frase o expresión que no sea un buen equivalente de esto, y creo que eso tambien vale para los antiguos romanos.

Pero, como veremos en este episodio, esto tambien cuenta para los enemigos de Roma, y hoy hablamos de dos de estos enemigos: Fidenas y Veyes.

La primera fue la única ciudad al sur del rio Tiber, y la segunda era la ciudad etrusca más conocida y probablemente la más fuerte de toda la confederación etrusca.

Como primero, recordemos que Veyes y Roma eran algo así como una imagen reflejada en un espejo, cada una de ellas teniendo poder de un lado del Tiber, y cada una manteniendo un pequeño enclave del otro lado del rio.

El enclave de los etruscos del lado sur del Tiber estaba a unos 8 o 9 kilómetros rio arriba de Roma, mientras que los romanos mantenían control del lado norte del Tiber justo en frente a su propia ciudad.

Después de la primera tal llamada guerra veyense, la ciudad de Fidenas no fue exactamente conquistada por los Romanos, pero tampoco quedó explícitamente bajo el control de los etruscos. Estoy hablando de la guerra del 484 al 474 AC, en la cual la familia de los Fabios fue aniquilada.

A medida que el tiempo avanzaba, y en parte debido a todas las plagas que decimaron a los romanos, no hubo una clara delineación de guerra o paz hasta el año 437 o 434 AC, según nuestras fuentes.

Hasta ese entonces los romanos tenían  relativa influencia sobre Fidenas, y además había muchos residentes romanos viviendo allí. Pero todo cambió cuando los fidenitas cambiaron de partido, poniéndose voluntariamente bajo el dominio del rey de Veyes, un hombre llamado Lars Tolumnio.

Inmediatamente, Roma envió a cuatro embajadores a Fidenas para investigar si esto era real, y cuáles eran las razones por ese cambio de rumbo. Los Fidenitas, no sabiendo que decirles a los embajadores romanos, rápidamente enviaron sus propios embajadores a Veyes para preguntarle a Lars Tolumnio qué hacer con los romanos.

Según la leyenda, Tolumnio quien estaba jugando a un juego de dados en el momento en el que recibió las noticias, hizo una broma acerca de estos embajadores, diciendo algo como por qué no se morían todos los romanos, y los fidenitas inmediatamente volvieron a Fidenas y reportaron el mensaje, que por supuesto, fue totalmente malentendido.

Pero, ni dos por tres—los fidenitas mataron a los embajadores romanos.

Cayo Fulcinio, Clelio Tulo, Espurio Antio, y Lucio Roscio fueron ejecutados en la plaza pública de Fidenas, sin siquiera tanto como un juicio provisional.

Tito Livio ofrece una clara narrativa de la guerra a continuación.

La primera batalla se libró en el lado romano del río Anio, y fue ganada por el cónsul Lucio Sergio Fidenas, aunque a un costo extremadamente alto.

Y aquí no quiero que piensen que un cónsul romano se llamaba Fidenas.

No, este es uno de los típicos casos donde un apellido se le agrega a un romano, por haber conquistado un territorio para Roma.

Así que, ahora el hombre se llamada Lucio Sergio Fidenas.

Después de esa costosa victoria Mamercino Amilio fue proclamado dictador de Roma por el Senado. El dictador consiguió forzar a los veyenses a retirarse al otro lado del río Anio, pero no mucho más lejos que eso.

De hecho, solamente empujaron a los veyenses hasta las colinas que se encontraban entre Fidenas y el rio Anio. El rey Tolumnio ocupó esa posición hasta la llegada de sus aliados de otra ciudad llamada Falerii, mientras que los romanos tomaron una posición en el ángulo entre el Anio y el Tíber.

Como primera nota de al lado, el lugar donde los romanos se fortificaron estaba tan cerca de Roma que los romanos podían ver los techos de su propia ciudad, y todo lo que sucedía en la colina del Capitolio.

[…]

Episodio 22 – Tito Livio y Virgilio

— Una persona no muere cuando deja de respirar, sino que muere cuando ya nadie más habla de él o ella, o cuando ya nadie recuerda a esa persona.

Este es nuestro primer episodio de BIOGRAFIAS, y para este episodio he elegido a Tito Livio y a Virgilio. Un historiador y un poeta. Ambos eran contemporáneos del emperador Augusto.

Asi se ve un poema con la metrica llamada hexámetro dactílico:

Y asi suena:

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel desde Zagreb, Croacia. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 22 — Tito Livio y Virgilio.

Virgilio y Tito Livio – Tito Livio y Virgilio. Al final y al cabo el orden no es tan importante, pero aquí les cuento la principal razón por la cual he decidido llamar este episodio así.

Sin bien en nuestro Episodio 1 comenzamos a narrar la historia de Eneas y su huida de Troya, que obviamente viene de una obra de Virgilio, y si bien Virgilio fue mucho más mencionado en los primeros episodios de nuestro cuento, el diseño de la cubierta le favorecía mucho más a Tito Livio que a Virgilio.

No, no estoy hablando de una competición estética o de una audición literaria entre los dos hombres, sino que, al cabo de elegir las dos caras que pondría en la tapa mi episodio con Photoshop, pues… he decidido poner a Tito Livio de frente y a la izquierda, y a Virgilio de perfil y a la derecha.

Y como nosotros pertenecemos a una cultura que escribe de izquierda a derecha, pues ahí lo tiene: Tito Livio y Virgilio.

En cuanto a mi vida privada, aquí estoy en Zagreb, la capital de Croacia.

Un país en el que no nací, no fui a la escuela, y no tengo ningún derecho a pensión o jubilación, porque nunca trabaje aquí. Si sumo todas las visitas que hice aquí, tengo algo así como un año uy medio de estar en Croacia. Es por esto que los croatas, cuando me oyen hablar en croata, me miran raro, y no pueden adivinar de qué parte provengo, a pesar de que no hago errores de gramática, de inclinación de sustantivos, o de conjugación de verbos.

Y además, comparado con 12 años que viví en Alemania, 13 años y pico en Argentina, 17 años en los Estados Unidos, y siete años en China, todo lo que viví en Croacia no llega ni a un 3% de mi vida.

Y aquí estoy, recuperándome de un golpe que la vida me dió.

Hoy hace ya (con la palabra ya subrayada), hoy hace ya una semana entera que enterré a mi mamá. Como vuela el tiempo.

Y al igual que los romanos, sentí que el mundo se derrumbaba alrededor mío.

Cuando en el año 18 antes de Cristo, un barco proviniendo de Grecia ancló en el puerto de Roma, noticias de terror cundían por las calles de la ciudad eterna.

Quiero resaltar aquí que barcos que provenían de lugares lejanos, tal como Grecia, no hacían puerto en Ostia, que si se acuerdan, fue fundada por aquel cuarto rey de Roma, Anco Marcio, sino que tomaban refugio en el puerto llamado Portus Julius que fue construido durante la época de la dinastía Julia en Roma.

Construcción comenzó durante los últimos anos de la vida de Julio Cesar, pero la mayor, y mejor parte del puerto fue diseñada por Marco Agripa, quien, como sabrán, verdaderamente fue la mano derecha el primer emperador de Roma.

La construcción de ese puerto va a merecer un episodio para sí mismo, pero para eso falta rato, así que vamos a ir cerrando el paréntesis del tema del puerto de Roma, y vamos a volver al tema del pánico que cundía desde el Puerto Julio, y hasta Roma misma. Eso era una distancia de unos 220 kilómetros en total.

Cuando uno de los pasajeros más distinguidos que viajaba en ese barco descendió al muelle de piedras de basalto poligonales, dos esclavos inmediatamente lo cubrieron con una especie de paraguas, a pesar de que la lluvia era mínima.

Fue ahí que Tito Livio se enteró que un grupo de esclavos se había escapado de una granja perteneciente a uno de los terratenientes más ricos del área del golfo de Nápoles, y que estaban aterrorizando las periferias de Roma, y ganando tracción a medida que avanzaban.

[…]

 

Episodio 21 – Décadas de Peste y Muerte

— Cada uno de los ciudadanos de Roma tenía una explicación personal del por qué los dioses abandonaron a Roma.

Este es el primer episodio que va al aire que mi madre no podrá leer en su cuerpo, el cuerpo material de todos nosotros, mortales en este mundo.

Esta semana, mi mamá sufrió un golpe al cerebro, y después de una coma de un día, se fue a la vida eterna.

Se fue a vivir con mi papá, en un mundo donde se supone que no exiten penas, lágrimas, hambre e injusticias.

Y donde no hay Peste y Muerte.
Y es una ironia que este episodio sea llamado asi, pero mi mamá no hubiese querido que yo dejara de escribir este podcast, y a pesar de su avanzada edad, mi mamá nunca dejó de escuchar mis episodios, a veces hasta dez veces seguidas.

Te amo, Mamá!

Que Dios los bendiga a todos!


Excelente podcast, magnífica narrativa.

Estimado Abel, le escribo desde México, la recientemente oficialmente llamada Ciudad de México en contraste con el nombre usual de Distrito Federal que llevo por muchos años. Ha sido un placer descubrir El cuento de Roma, con una narrativa y síntesis encantadoras. Solo me tomó dos días ponerme al corriente, habiendo encontrado en un usted un compañero y maestro en mis trayectos de ida y vuelta entre el trabajo en la universidad, el consultorio y la casa, decidí escribirle para manifestarle mi gratitud y aprecio. Espero que no desista de su proyecto pues como yo habrá muchos que le escuchan y valoran. Afectuosos saludos Dr. Ito

Mis condolencias

Estimado Abel Sigo sus podscats del Cuento de Roma cada semana y siempre espero al siguiente capítulo como a agua de mayo. Le oigo desde Torrelodones, en la provincia de Madrid, España. Ni que decir tiene que su trabajo me parece tan admirable como entretenido. Soy lector asiduo de la Historia y sé reconocer la rigurosidad que usted emplea a la hora de narrarla. Pero si me he puesto en contacto con usted ha sido por un motivo doloroso que, seguro que nos ha impactado a todos los que le seguimos. Por tanto, permítame el atrevimiento de este desconocido que se cuela en su lista de mensajes. Le expreso mi más sentido pésame por la reciente muerte de su madre. Su voz quebrada al finalizar su último capítulo reflejaba su dolor. Nuestra afición por la cultura nunca nos llega de forma espontánea y siempre tienen mucho que ver nuestros padres en ella, así que quiero reconocer la labor de su madre en lo que usted hace hoy y que tanto me admira. Reciba un muy cordial saludo y, de nuevo, perdone mi intromisión en su vida privada. Enrique Gómez Salas

Episodio 20 – Lucio Quincio Cincinato

— Su símbolo fueron el arado y la toga, en lugar de la espada y las fasces.

En este episodio terminamos con la tortura de los hombres que crearon aquellas Doce Tablas, y vemos la vida y muerte de un personaje único en la historia de Roma: Cincinato. Tan único que los americanos compararon a George Washington con él.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel desde Dalian, Sur de Manchuria, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 20 — Lucio Quincio Cincinato.

“¡Marcia! Cuando padre te dijo lo que le pasó a tu mamá, ¿te dijo lo que un tal Apio Claudio hizo?”

“¿A mamá?”

“No, no a mamá. No le hizo nada a mamá, personalmente. Sino en general, en Roma.”

Marcia y Tía Julia se quedaron hablando hasta tarde esa noche, algo muy inusual en Roma antigua, donde la gente—especialmente los plebeyos, se iban a dormir antes de la puesta del sol, y se levantaban antes de la salida del sol.

[…]

Cincinato nació en el año 519 AC, diez años antes del fin de la monarquía de Roma, en una familia de origen patricio. Ya sabemos de partes de la vida de él, y como les ganó a los Ecuos en la batalla del Monte Álgido, pero aquí quiero contarles otros detalles de su vida.

Y para eso, ordené estos detalles en diez puntos, a saber:

UNO – Cincinato no era un verdadero amigo del pueblo, como fue interpretado muchos siglos después. De hecho, Cincinato no pudo haber sido más opuesto a la publicación de la las Doce Tablas, y junto con su hijo, Casio Quincio, hicieron todo lo posible para bloquear la publicación de esas leyes.

DOSCincinato si fue un buen símbolo romano de hombría, y otras virtudes cívicas, tales como rectitud, honradez, integridad, frugalidad rústica, y falta de ambición personal. Tambien poseía una gran capacidad estratégica militar y legislativa.

TRES – Cuando su hijo Casio empezó a tomar las leyes en sus propias manos, organizando pandillas de jóvenes Patricios para ir por las calles y darles palizas a plebeyos al azar, Cincinato ni le aplaudía, ni le prohibía tales acciones. Así es, Casio muy a menudo andaba aterrorizando a familias plebeyas por la ciudad de Roma, hasta que se le fue la mano, y tuvo que huir de Roma, antes de presentarse frente a un juez para responder por sus acciones caprichosas.

CUATRO – No hemos escuchado absolutamente nada más de ese hijo de Cincinato, después de su exilio. Si bien se corroboró que Cincinato no tuvo ninguna relación directa con los crímenes de su hijo, sabemos por ciertas fuentes que las relaciones entre padre e hijo eran casi nulas, después de que el hijo abandonó Roma.

Cincinato tuvo que pagar por los daños causados por su hijo, y el monto decidido por el juzgado fue en el valor de unos tres mil burros, que era una suma bien alta para el poder adquisitivo de Cincinato.

Después de vender su casa en Roma, sin embargo, Cincinato nunca trató de traer a su hijo de regreso, para darle justicia, y en lugar de ello, el Patricio se retiró a una granja en las afueras de Roma y al otro lado del rio Tiber, donde se dedicó a plantas lechugas.

CINCO – En el año 439 AC, once años después de la publicación de las Doce Tablas, una hambruna muy grave atacó a Roma. Un plebeyo adinerado, llamado Espurio Maelio decidió comprar una flota entera de granos de Sicilia por su propia cuenta, y repartir los granos entre los ciudadanos de Roma, a precios más bajos de los precios del Senado, y a veces hasta libre de cargo.

[…]

Episodio 19 – La Batalla del Monte Álgido

— Palabra de la honestidad de Cincinato cundió por las calles de Roma como fuego de reguero.

Esta vez no peleamos en contra de latinos. Esta vez, los peligrosos Ecuos le dan lucha a Roma.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel desde Dalian, Sur de Manchuria, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 19 — La batalla del Monte Álgido.

Así, es—éste es el primer episodio no enviado al aire desde Pekín, China—desde que empecé a grabar este podcast.

Estoy en una ciudad portuaria y balnearia llamada Dalian, que queda en el sur de lo que comúnmente conocemos como Manchuria, y lo que los chinos describen como su “noreste” o DongBei.

Estoy aquí por una semana de vacaciones, y si bien he escrito el episodio en Pekín, y mucho antes de llegar a Dalian, el episodio va al aire mientras me estoy tomando un respiro del agobiante calor del verano de Pekín.

Como una nota al lado, me estoy dando cuenta que hacer un podcast en episodios semanales tambien cumple la función dual de ser una especie de diario personal, para mí.

A medida que mi hija crezca, y a medida que cosas sucedan en mi vida privada, el podcast continua.

Pero a veces esas cosas van a rebalsar y se van a meter dentro de los episodios, como si fuese agua rebalsando de un vaso demasiado lleno, expandiéndose sobre la mesa.

[…]

Cuando Cincinato pasó revista a su ejército en el campo de Marte, éste no estaba feliz.

La mitad de los soldados no habían traído lo que él les había pedido: comida para cinco días, y doce estacas, en vez de una.

Esas estacas se usarían como pilares para crear un perímetro o para rodear a un enemigo de manera extremadamente rápida.

En Latin, esas estacas eran llamadas vale, o vali en plural.

Vali es con una “v” de Valladolid o Venezuela, no con una “b” de Barcelona o Bolivia.

Bien.

Pedir doce estacas era algo muy inusual, pero igual… en menos de una hora Cincinato salió hacia Tusculum, donde los Ecuos estaban acampados. Con él iba un comandante llamado Lucio Minucio Esquilino, cuya tarea era atacar a los Ecuos en el Monte Álgido.

Mientras tanto, el cónsul Fabio Vibulano, quien había reconquistado Tusculum el año anterior para Roma, se dirigiría hacia la parte más gruesa del ejército Ecuo, del otro lado de Tusculum.

Así es, estos Ecuos ya habían atacado el año anterior, y luego de perder en contra de Vibulano, hicieron una tregua.

[…]

Episodio 18 – Las Doce Tablas

— Ningún ciudadano de clase plebeya podía casarse con un ciudadano de clase patricia.

Finalmente, las leyes se pueden leer, tocar y aprender de memoria. Y esto es exactamente lo que tanto analfabetos como abogados hacen en Roma. Se aprenden las doce tablas de leyes romanas.

Transcripción parcial del episodio

Hola, les habla Abel desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 18 — Las Doce Tablas.

La semana pasada vimos como la instalación de un nuevo cargo en la republica de Roma: el Tribuno plebeyo.

Tambien les recordé de un general romano, en mi opinión personal, un general cobarde, llamado Cayo Marcio Coriolano, y vamos a ver los que ese hombre hizo en el año 491 AC.

Pero primero vamos a ver el panorama general de Roma, ahora que Roma venció a los latinos, y ahora que supuestamente Roma no tenía que tener problemas, ya no más.

Bueno, si piensan así, se equivocan. ¡Los problemas de Roma están por empezar!

Como un cuadro muy general, Roma ahora estaba rodeada de tres enemigos.

Los etruscos al norte, con la ciudad de Veyes como su protagonista principal.

Los terribles volscos al sur, y los ecuos al este, donde empiezan las colinas.

La mayor diferencia entre los etruscos y los otros dos enemigos era que los etruscos formaban parte de una civilización propiamente dicha, tal como Roma.

En otras palabras, Roma sabía cómo pelearlos, y sabía cómo hacer la paz después de una guerra, y tambien cómo mantener relaciones comerciales con ellos.

Pero los volscos, y los ecuos, esas eran tribus, que no se adherían a los métodos de Roma.

No peleaban en falanges, no se atenían a contratos escritos, y solo reconocían una fuerza. La fuerza de la espada.

Pronto veremos cómo éstos volscos se convertirán en el peligro más grande de Roma por un largo rato, hasta que los Samnitas (la gente que vivía en la parte más alta de los Apeninos), hagan su aparición dentro de unos cien años.

[…]

Episodio 17 – El Conflicto Patricio-plebeyo

— “Podemos comparar a las clases sociales de Roma a un cuerpo humano.”

Parece un nuevo tema, pero no es nada nuevo para los romanos: las luchas internas entre clases sociales.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 17 — El Conflicto Patricio-plebeyo.

La semana vencimos a la Liga de los Latinos, en una batalla que duró más allá del mediodía, y nos hemos quedado con hambre y sin comer.

En parte por superstición, legionarios romanos llevaban dos elementos comestibles consigo a todo momento. Pan y olivas. Tambien llevaban agua, pero durante una batalla, agua sería tanto un desperdicio como una incomodidad, así que las olivas tenían que bastar para darle jugo al pan, y ya.

¿He mencionado ya, que los romanos eran súper supersticiosos? Bueno, en caso que no lo dije, aquí va otra de sus supersticiones:

Los romanos consideraban los números pares de mala suerte, y los números impares de buena suerte. En otras palabras, la mitad de los números de un mes no servían para uno casarse, ofrecer un sacrificio al templo de Júpiter, o para comenzar una batalla, un negocio mayor, un viaje largo, o un romance afuera de la casa de uno.

[…]

Pero, bueno, volvamos a nuestra realidad, y al hecho que Roma les ganó a los latinos, y a Tarquinio el Soberbio.

Un año más tarde, Tarquinio se mudará de Clusium, donde el nuevo gobierno después de la muerte de Lars Porsena no simpatizaba ya con sus caprichos. Tarquinio encontró hospedaje en otra localidad etrusca, en la cual vivió un año más, antes de morir. Sin trono, sin mucho dinero, y sin el yerno que fue matado durante la batalla. El nombre de la localidad era Cumae, y Cumae era gobernada por otro déspota llamado Aristodemo.

Y tan pronto como Roma se vió en paz y sin amenazas externas, Roma se vió involucrada en batallas internas.

Todo empezó cuando los legionarios volvieron del campo de batalla y se tenían que enfrentar con las  realidades de sus vidas domésticas. Durante la monarquía, la mayor parte de las batallas que Roma tenia, se desarrollaban en las cercanías de Roma misma, lo que significaba que soldados podían ir a pelear y volver a sus casas en el mismo dia.

Esto iba cambiando a medida que las peleas llevaban a Roma más y más lejos de las puertas de su ciudad. Legionarios a veces pasaban le estación entera afuera de Roma, y las granjas, negocios, y talleres sufrían de no tener a nadie quien estaría en cargo de ellas. Demás está decir, que la gran mayoría de estos legionarios eran de origen plebeyo.

Los patricios les ofrecían una solución, pero muchas veces ese remedio era peor que la enfermedad. Para ir en más detalles, Patricios les ofrecían dinero, a ser devuelto cuando los soldados en cuestión pudiesen volver a trabajar en sus granjas o talleres.

[…]

La historia detrás de la historia: la chica con el cuchillo detrás de la espalda.

 

Episodio 16 – La Batalla del Lago Regilo

— “Tengo cinco hijas,” le dijo el gigante.

La hazaña de Cloelia. La despedida de Lars Porsena. La amenaza del lago Regilo. Una amenaza tan seria que Roma instala un dictador para poder sobrevivir sus años de infancia institucional.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 16 — La batalla del Lago Regilo.

La semana pasada estábamos con el asedio de Roma, y como Mucio le dio un susto al rey Porsena, diciéndole que lo iban a matar, tarde o temprano. En vez de quemarlo vivo, Porsena lo dejó en libertad.

Dos horas después, apenas el sol salió, una delegación de etruscos marchaba hacia Roma, bandera estándar en alto, significando paz. Iban a pie, y mantenían un paso continuo. La firma de paz tuvo lugar una hora más tarde.

[…]

Sería un tanto inocente pensar que en aquellos tiempos un tratado de paz se firmaba al igual que hoy, entre digamos, dos naciones.

Si bien paz es paz, y el resultado es el mismo, hubo cosas que eran iguales a como las cosas se hacen hoy en dia, y hubo cosas que eran muy diferentes en aquellos tiempos.

Y el mejor ejemplo de estas diferencias eran rehenes.

Vidas humanas.

Cuando los etruscos ofrecieron hacer paz con Roma, y repito, esto es totalmente de acuerdo a los que historiadores romanos escribieron, no lo que la historia sugiere que realmente pasó, los Senadores y los enviados especiales se reunieron en el Senado romano.

Demás está decir que las noticias de la inminente firma de paz debió haber correr por las calles de Roma más rápido que un fuego de campo seco, con un viento pampero de espalda.

El tratado fue fácil, y la única digamos, difícil condición fue—según los cuentos romanos, que rehenes de ambos géneros fuesen entregados al rey Porsena. Los romanos no pensaron ni un minuto en eso, y de inmediato le entregaron a Porsena un número de jóvenes varones y mujeres, las cuales por tradición debían ser vírgenes, como rehenes por la paz.

Entre los rehenes tambien se encontraba una muchacha Valeria, hija del mismísimo cónsul Publio Valerio Publícola, quien, junto a Marco Horacio Pulvilo, firmo el tratado de paz, y le dio el sello de su anillo, hundido en cera de color purpura, como se hacía en aquel entonces.

En cuanto a la niña Valeria, Porsena le prometió personalmente a Publio Valerio que la cuidará muy bien, en contra de lo que los Tarquinios pudiesen hacerle.

Mientras firmaban ese tratado, los etruscos notaron que Publícola fue herido en la batalla unos días antes, pero las heridas no fueron fatales.

Publio hasta fue capaz de ganar en otra batalla en contra de los Sabinos en el año 506, y otra vez en el año 504 AC.

Como premio, Roma le otorgo una casa en el monte Palatino, de por vida.

Sabemos que en el año 503 AC, Publícola falleció.

Publio Valerio Publícola murió en Roma a una edad no establecida, en relativa pobreza, pero amado por su gente.

El enterramiento de Publícola fue pagado por la ciudad de Roma, ya que su familia no poseía los medios, financieramente hablando. Su cuerpo fue puesto en aquel mismo promontorio a lado del lugar donde el pueblo un dia había sospechado que Publio se quería hacer rey de Roma.

Roma le ofreció luto oficial por un año entero, tal como lo hicieron por Junio Bruto.

Bien. La gente va y viene, y Roma continúa.

Debe continuar, así que nosotros continuamos tambien.

The show goes on.

Mientras el campamento se levantaba y mientras las tropas de Porsena se dividieron en dos frentes, una retornando a Clusium, y la otra enfrentándose a la ciudad latina de Aricia, una joven romana llamada Cloelia decidió que ella no quería vivir la vida rodeada de etruscos, y se escapó.

Se escapó a caballo.

[…]

 

Episodio 15 – El Rey Porsena

— Le dieron tanta tierra como él pudiese rodear con un buey y un arado, en un día soleado.

Durante los primeros años de la república, Roma fue invadida, conquistada, y ocupada por el rey etrusco Lars Porsena. Hubo heroes y hubo cobardes. Tambien veremos lo que dice la leyenda romana acerca del rey de Clusium.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 15 — El Rey Porsena.

La semana pasada nos habíamos quedado en que Tarquinio el Soberbio logró convencer al rey de la ciudad de Clusium, un rey llamado Lars Porsena, a invadir Roma con sus fuerzas.

Clusium, una de las ciudades más poderosas de la confederación de las doce ciudades etruscas, se encontraba sobre una colina y al margen de un rio llamado Clanis, al nor-noroeste de Roma.

La palabra Clusium era una modificación de la palabra latina cludere, que significa “cerca” ya que la ciudad se encontraba dentro de la esfera de influencia directa de Roma.

Si bien no era tan cercana como la ciudad de Veyes, llegar a Clusium desde Roma no era algo difícil en aquellos tiempos.

Los etruscos mismos la llamaban Clevsin.

[…]

Y es aquí que el rey Porsenna se llevó el susto de su vida cuando un buen día, otro soldado romano, con el permiso explícito del senado romano, se acercó al campo etrusco de noche, y logró meterse entre medio de las tiendas del rey y sus tiendas vecinas.

Estoy hablando de un tal Cayo Mucio, un joven de linaje patricio, quien viendo que el asedio se prolongaba y el hambre se empezaba a sentir, decidió introducirse en el campo enemigo para matar al rey etrusco.

Para evitar ser proclamado desertor, presentó su resolución al Senado el cual le dió su aprobación. Por supuesto, el Senado no tenía nada que perder.

Disfrazado, Mucio penetró en campo enemigo, pero, al no conocer en persona a Porsena y pensando que si no se apuraba en atacar lo iban a descubrir, se equivocó en su ataque y mató al secretario del rey en vez del rey.

[…]

Episodio 14 – Vida y Muerte de Junio Bruto

— Esos tipos debían tener nervios de acero, conciencia de vampiros, memoria de una mosca, y un estómago de un cocodrilo del rio Nilo.

Junio Bruto, padre de la republica de Roma. Vengador de Lucrecia. Algunos misterios resueltos, y algunas preguntas sin respuestas. Roma se puso de luto por él por un año entero.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 14 — Vida y Muerte de Junio Bruto.

Hace dos semanas nos habíamos quedado en el medio de la batalla de la Selva Arsia.

Por un lado, las fuerzas del ex rey Tarquino, junto a fuerzas de la ciudad etrusca de Veyes, y por el otro lado las fuerzas de Roma, dirigidas por Junio Bruto y Publio Valerio.

Cuando Arrunte vió que el ejército de Roma iba comandado por Bruto, exclamó “¡ese es el hombre que nos echó de Roma! ¡Miren como avanza orgullosamente, adornado con la insignia nuestra!

¡O dioses, vengadores de reyes, ayúdenme!

Como era costumbre y honor en esa época, tanto Arrunte como Junio Bruto echaron a sus caballos al galope, uno hacia el otro, sabiendo que si conseguían tan solo herir al otro, la batalla se inclinaría para un lado como la balanza de un vendedor de sal en el foro.

Pero, ambos lograron hundir las lanzas y penetrar al escudo del otro, y ambos cayeron de sus caballos en el instante.

Murieron al instante siguiente, lanzas clavadas en sus torsos.

Históricamente hablando, aunque estos tipos de duelos probablemente contienen un fuerte elemento mítico, expertos de estudios de Roma antigua dicen que este tipo de combate personal representaba un aspecto muy común de la guerra dentro del sistema militar romano y no debía descontarse como puro cuento.

La larga tradición de la tal llamada spolia ópima, que involucra al comandante romano derrotando a un comandante enemigo en combate mano a mano, insinúa que este tipo de eventos si sabía suceder.

[…]