Episodio 49 – Manio Curio Dentato

— Falleció en el año 270 AC, creando una imagen de ética incorruptible, y de un comportamiento que será añorado por la gente del futuro Imperio Romano.

La vida y muerte de Manio Curio Dentato, un plebeyo que resolvió el problema de los samnitas, de Pirro de Epiro, y de los Lucanos y Brutios, allá en el sur de Italia.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 49 — Manio Curio Dentato.

No es fácil blandir un arma, mirar al enemigo a pulgadas de distancia, moverse de un lado a otro, esquivar su arma, y ver sus músculos contraerse, cuando tu espada finalmente logra entrar en el cuerpo del otro.

No es fácil ir a una batalla, enfrentarse a enemigos en una batalla, matar a otros seres humanos en una batalla, y luego vencer — o perder la batalla.

Y — en el caso de una victoria, luego volver a Roma, y continuar con una vida cotidiana, con la familia y los niños en la casa — como si nunca, nada hubiese pasado.

Es difícil — y mas aun, la primera vez.

Y ahora necesito desviar la atención de mis oyentes de la batalla o de la vuelta a casa, y quiero que se pongan a pensar en los momentos después de la batalla, y antes de la vuelta a Roma.

Porque esto — obviamente, no es un juego de video, que se apaga apretando un botón, simplemente porque nos llaman a comer, o porque la pizza llegó, y están tocando el timbre.

Qué hacían esos legionarios entre nuestros dos puntos — la batalla, y la reanudación de sus vidas normales?

Pues, creo yo, que — mas que nada, trataban de borrar la batalla de su mente, para así poder continuar esa vida cotidiana — en casa.

Y para eso, hacían falta estímulos — tales como alcohol, mujeres, juegos, y mas peleas.

Y cuando esos estímulos se nos van de la mano, cosas nefastas suceden.

[…]

NUEVE — Se supone que Dentato mantuvo un estilo de vida incorruptible y frugal.

Según antiguas fuentes, cuando los Samnitas le enviaron una embajada con ostentosos regalos con el objetivo de influirlo a su favor, lo encontraron tostando corazones de nabos, sentado en un taburete de madera, en su casa.

Cuando le explicaron el motivo de la visita, Dentato rechazó los regalos diciendo que él no quería poseer oro, y en lugar de ello, prefería gobernar a gente que poseía oro.

A pesar de esto es probablemente una anécdota, el propósito de esto es dar ejemplos de frugalidad romana.

Lo mas probable es que eso fue inventado por Catón el Viejo.

DIEZ — En el 270 AC, Dentato fue elegido otra vez a un cargo de supervisor para la construcción de otro acueducto, pero esa obra nunca fue completada porque a los cinco días de ese nombramiento Dentato falleció de causas naturales, ya a una edad avanzada.

[…]

Episodio 48 – Trescientos mil

— “Usted, declarando de su corazón, tiene esposa?”

Una boda y un censo. Una batalla donde los Samnitas lo pierden casi todo. Ah, y las guerras samnitas llegan a su fin. Por fin!

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 48 — Trescientos mil.

Cuando Lucio Eugenio, Espurio Atio, y Tacio llegaron a ver las colinas de Roma en la distancia, los ánimos de los tres — ahora los tres siendo veteranos de la Batalla de Sentino, se elevó a la altura de la colinas de Roma.

Y cuando los tres hombres volvieron a casa, sus mujeres, niños, y esclavos — todos le salieron al encuentro.

El DOMUS de Lucio Eugenio ahora abarcaba dos casas adyacentes, un corral para cuero y otras materias primas, y el taller, al otro lade de la calle.

Mas, un pequeño jardín detrás de la segunda de las casas, una propiedad que Lucio había comprado al final de la Segunda Guerra Samnita, de un Patricio empobrecido.

Mas de cincuenta esclavos vivían y trabajaban en el taller de armas, y una docena más, estaban a cargo de los quehaceres cotidianos de la gran familia de Lucio Eugenio.

Y una vez que el viejo Lucio se acomodó en su silla favorita, su esposa Laurentia, le dijo de manera casual:

— “En cinco días debemos ir al campo de Marte, esposo. Los pregoneros andan poniendo anuncios por todo el vecindario.”

Lucio suspiró.

Otro censo. A nadie le gustaban los censos.

Las tablas de los censores, llamadas Tabulae Censoriae en Latin, eran tablas donde censores tomaban notas de todos los ciudadanos de Roma, desde los Ecuestres y los Senadores, hasta la ultima y mas baja de aquellas cinco clases sociales, tal como el rey Etrusco Servio Tullio lo había organizado.

Patricios y Plebeyos, todo el mundo debía asistir.

“Traeremos a Julia, al igual que a Espurio,” respondió el viejo.

— “Y qué de la prometida de Espurio?”

Lucio pensó por un momento.

— “No, aun no hemos hecho todos los arreglos necesarios. Que vaya con los Furnios, y con su padre. Los censores respetarán eso.”

Los Furnios, o — mejor dicho, la gens de los Furnios, era una familia de origen plebeyo, y una familia muy antigua en los anales de la historia de Roma.

Y de acuerdo a Dionisio de Halicarnaso, un tal Cayo Furnio llegó a ser un Tribuno Plebeyo, allá en el año 445 AC, y eso era algo que Lucio Eugenio respetaba.

En unas semanas, Espurio Atio, el hijo menor de Cesón, tomaría por esposa a una de las hijas de la familia de los Furnios.

Un bien negocio!

[…]

Como Hércules era considerado el guardián de la vida conyugal, sólo el marido tenia el derecho de desatar este nudo.

9) La boda se celebraba típicamente en la casa del padre de la novia. Tenía que haber testigos presentes, por lo menos 10, para que la ceremonia fuese considerada legal. Los novios se paraban frente a un sacerdote, y se tomaban de las manos.

El consentimiento fue dado otra vez por la novia, parecido a como lo hacemos hoy en día. La novia diría: “Quando tu Gaius, ego Gaia.”

10) Después de eso, los novios se sentaban en los taburetes, frente al altar. Una ofrenda era ofrecida a Júpiter, que consistía de una torta, por lo general. Una vez que el sacerdote hacía la ofrenda, este pastel era comido por los novios, y los invitados iban a felicitarles. Después de eso — la cena!

11) Después de la cena, la novia era escoltada a la casa de su marido. Esta ceremonia fue esencial para la terminación del matrimonio, por lo que no podía ser omitida. Cualquiera podía unirse a esa procesión, y mucha gente lo hacía, porque — bueno, era divertido.

La madre sostenía a su hija, y el novio se llevaba a su novia con un fingido espectáculo de fuerza de los brazos de su madre. Toda la procesión luego desfilaba a la casa del novio. Nueces eran lanzadas por los participantes — bueno, hoy en día usamos arroz.

[…]

Episodio 47 – La Batalla de Sentino

— Y Decio Mus tampoco hizo eso.

La batalla mas grande de Italia, numéricamente hablando. La batalla mas importante de Roma, estratégicamente hablando. Estamos en el comienzo de una nueva era para la ciudad de las Siete Colinas.

Transcripción Parcial del Episodio

Estamos en el año 295 AC.

Después de mirarse en las caras por dos días, los soldados de ambos lados ya no daban mas.

Y algo extraño sucedió al tercer día, en el terreno vacío entre los dos ejércitos.

Alguien puso un ciervo en la zona muerta — en el llano entre las dos fuerzas, y cuando el ciervo se echó a correr por el prado, alguien soltó un lobo a perseguir al cervato.

Los galos, que estaban parados al lado de los Samnitas, se pusieron a lanzar sus jabalinas hasta que el ciervo cayó muerto, mientras que los Romanos permitieron que el lobo se escapara vivo entre sus lineas, ya que representaba la divinidad del Quirinal.

— “Mira lo que han hecho estos bárbaros,” decían los romanos. “Mataron al ciervo, protegido por nuestra diosa Diana! Van a caer!”

Desde ese instante, la mayoría de los romanos estaban firmemente convencidos que los dioses estaban en su favor.

Ahora, antes de seguir con esta batalla de manera cinematográfica, tenemos que analizar los hechos que hicieron que unos 100 mil soldados se encuentren en un llano al noreste de Roma, a punto de decidir quien es dueño de Italia.

Y para llegar a eso, primero tenemos que volver a nuestra batalla de Triferno, que es donde nos habíamos quedado en nuestro Episodio pasado.

Así que, vayamos a Triferno ya!

[…]

En nuestra saga familiar, quiero mencionar que tres de los descendientes de Aeliana y Lucio, se encontraban envueltos en ese valle, aquel día.

Uno proveniente de Cesón, uno de Julia, y uno de Lucio — todos estaban ahí.

Y creo que ahora es un buen momento para darle nombres a esos seres nuevos en nuestra saga, porque hacerlo ahora o hacerlo mas tarde — cual es la diferencia?

Así que hagamos un breve paréntesis – uno—dos—tres, y veamos esto ahora mismo:

Cesón — Julia — Lucio.

UNO — Cesón había ido al norte de Italia como joven, y vivió por décadas en la zona latina del otro lado de Veyes, donde tomó por esposa una muchacha de origen mezclado, mitad Sabina – mitad Latina.

Cesón y Laria tuvieron seis hijos, pero pestes en esa región de Italia hicieron que cuatro de ellos muriesen antes de llegar a la edad de cinco.

Un año después de la Gran Guerra, la familia de Cesón perdió su casa en un incendio, y al tiempo, Cesón y su hijo le pidieron a Lucio Eugenio — nieto de Lucio y Aeliana, si podían mudarse a Roma, y vive bajo la protección de este.

Lucio Eugenio les dió la bienvenida, y dos habitaciones fueron añadidas a la casa.

El hijo de Cesón, aptamente tambien llamado Cesón, era fuerte y después de haber perdido a su madre en el incendio, el joven creció pensativo, justo, y sobre todo — respetuoso de todo lo que tenga que ver con el mundo mas allá de los que ojos humanos pueden ver.

El otro hijo de Cesón, mas joven — y llamado Espurio Atio, tambien llegó a vivir con ellos al tiempo, y de él vamos a hablar mas en otro momento.

En nuestro proximo Episodio veremos la boda de Espurio, en Roma misma.

DOS — Luego, tenemos a Julia, nieta de Lucio y Aeliana, cuya vida tuvo tantas vueltas de calesita que ni siquiera pude relatarlas en este podcast.

Julia fue la hija mayor del hijo mayor de Marco, y nació un año antes de que Marco perdió la razón, allá en la Primera Guerra Samnita.

Julia no se acordaba ni de sus abuelos, ni de su padre, ni de su madre.

La esposa de Marco — es decir, la abuela de Julia, se quitó la vida a menos de un año de Marco haber desaparecido en Capua.

Luego, los padres de Julia perecieron en un viaje a Capua, cuando esta aun llevaba su bulla alrededor de su cuello.

El padre del actual Lucio Eugenio la adoptó, y le consiguió un esposo. Pero debido a la historia de lo que Marco hizo en Capua, y de la forma en la que desapareció, Lucio solo pudo encontrar un liberto romano, un hombre cuyos padres eran esclavos.

Por una década, Julia vivió en una granja, a dos días de distancia de Roma, con ese esposo.

Un hijo nació de esa union, y fue llamado Tacio.

La vida de Julia era una triste calesita sin parar, por deudas que granjeros pobres no se podían sacar de encima, frente a terratenientes Patricios sin escrúpulos.

Julia después perdió a su esposo durante un asalto de los Samnitas, y a un mes después de haber quedado embarazada.

Una hija nació. Julia la llamó Tacia Julia Menor.

Julia y los chicos sobrevivieron.

Entre los tres abandonaron la granja y volvieron a Roma, y allí encontraron alojamiento bajo el techo de Lucio Eugenio.

Lucio Eugenio hasta tuvo que intervenir en el asunto, para que Julia — ahora madre de dos — y sin esposo, no fuese arrestada como un deudor fugitivo.

La pequeña Julia era el juguete favorito de todo el mundo, y todos la llamaban Julita, o Julia Mínima, a pesar de que Julia Mínima no tenía ninguna hermana mayor.

Julita crecía a la par de una de las nietas de Lucio Eugenio, una niña llamada Lucia.

TRES — Y finalmente tenemos a Lucio Eugenio, nieto de Lucio y Aeliana.

Lucio era el mayor en la casa — en linea directa de hijos varones, de Lucio y Aeliana.

Si bien ochenta años habían pasado desde la partida de su abuela Aeliana, Lucio siempre se aseguró que todo el mundo se acordaba de los abuelos, Lucio y Aeliana.

Desde una edad muy temprana, y debido al fallecimiento de sus padres durante otro incendio, Lucio creció rápido.

De mente calma y justa, y de un talento para negocios, la casa de Lucio prosperó bajo su mando, y Lucio, apodado Lucio Eugenio por su sentido de justicia, tuvo cinco hijos, y cinco nietos.

Tanto en la batalla de Triferno como en la batalla de Sentino, Lucio Eugenio se encontraba en el grupo de los legionarios de mayor experiencia.

Los Hastati, en tercera fila.

Por supuesto que esto puede parecer una maraña de nombres nuevos, y ramas familiares, pero necesito que este podcast vuelva a tener nombres y caracteres conocidos, tal como lo fueron Marco el Degollador, Aeliana la esclava de Veyes, y tantos otros.

[…]

Episodio 46 – La Tercera Guerra Samnita

— Así es, cuando los Etruscos escucharon que Corvo estaba al mando del ejército romano, se metieron dentro de sus fuerte, y no querían salir – ni para ver como estaba el tiempo.

Por tercera vez, los Samnitas. Y algunos dicen que la tercera es la vencida. En este caso, fue cierto. Samnia nunca se recuperó. También vemos los últimos años de Marco Valerio Corvo.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 46 — La Tercera Guerra Samnita.

Paz reinaba en Roma en nuestro año, el año 302 AC, o si queremos decirlo de la manera como los romanos lo decían, estamos en el año del Consulado de Denter y Paulo.

Menos de seis meses antes, tratados de paz fueron ratificados por el Senado, y en este momento Roma era prácticamente el amo y señor del centro de Italia.

Y — tal como lo vimos durante nuestro ultimo episodio, héroes como Fabio Ruliano y Papirio Cursor abundaban en Roma.

Eso sucede a veces, que una nación de pronto sea bendecida durante una generación, y como por obra de un poder mas allá de lo entendible, nace una camada de gente que simplemente es mejor, o hace las cosas mejor, que sus padres y abuelos.

Es como una ola del mar, que cada tanto, es mas alta, mas fuerte, y mas hermosa que las siete, ocho o nueve olas anteriores.

Se repite en ciclos — opino yo.

Bueno, antes de que nos vayamos por la tangente con opiniones, aquí está lo que vamos a ver en este episodio, y para esto hice un muy, muy breve lista a saber:

UNO — Los años 302, 301, y 300 antes de Cristo, porque fue durante esos años que dos leyes muy importantes emergieron. La Lex Ogulnia, y la Lex Valeria.

DOS — Tambien volvemos a ver a Marco Valerio Corvo, que ahora se llama Marco Valerio Máximo Corvo, y quien verdaderamente es el mismo que había tenido esa pelea contra el galo, cuando era joven. Si se acuerdan, Valerio Corvo llegó a vivir 100 años de edad, y en este año anda pisando los setenta, pero aun fuerte para ser nombrado dictador.

TRES — El comienzo de la Tercera y ultima guerra samnita, y el por qué de esa guerra.

CUATRO — La batalla de Camerino, donde galos y samnitas vencieron a los romanos en el año 298 AC.

[…]

Corvo tomó el lugar de Torcuato, y apenas llegó, los etruscos se rehusaron a dar batalla.

Así es, cuando los Etruscos escucharon que Corvo estaba al mando del ejército romano, ellos se metieron dentro de sus fuertes, y no querían salir — ni para ver como el estaba el tiempo.

Corvo hasta los provocaba fuera de los fuertes, quemando campos y aldeas alrededor de ellos, pero no le sirvió de nada. Los Etruscos le tenían terror a Corvo.

Bueno. Después de en sexto Consulado, Corvo se retiró de la vida pública, y murió a la edad de 100, allá por el año 270 AC.

Y digo yo.

Que vida que tuvo ese hombre!

[…]

Episodio 45 – Fabio Ruliano y Papirio Cursor

— “Campos atrincherados han de ser defendidos por armas, no armas por campos atrincherados.”

Un vistazo a los dos héroes de las guerras samnitas, y un encuentro un tanto cómico entre ellos, frente al senado de Roma.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 45 — Fabio Ruliano y Papirio Cursor.

La Selva Ciminia era el bosque primitivo — creado en tiempos de antes de dioses y humanos, que separaba Roma antigua de Etruria.

No existían caminos a través de esa selva, y hasta en los bordes de la misma, la imagen que la misma daba, causaban pavor entre la población de Roma.

Nadie se atrevió a entrar en la selva, hasta el siglo cuatro antes de Cristo.

Es mas — cuando en el año 310 AC el Senado de Roma le dió ordenes al entonces Cónsul Fabio Máximo Ruliano de NO entrar a esa selva, y cuando este sí entró a perseguir a los etruscos, y cuando salió de la selva sin perder su vida o la de sus soldados, los romanos sintieron miedo y pánico, pues creían que demonios de la selva misma, se habían poseído de las almas de estos legionarios.

Así, por lo menos, lo cuenta nuestro querido Tito Livio.

[…]

Su primera aparición en las escrituras de Roma fue cuando, a una edad muy joven, yo diría — unos veinte y pico años de edad, Ruliano fue nombrado un edil curul.

Un edil curul tenía la función de administrar los intereses del Senado y el pueblo de Roma. Entre otras cosas, ediles curules tenían que hacerse cargo del dinero para la organización de juegos de gladiadores, y para festividades religiosas varias.

Pero — como veremos en menos de un minuto, ediles a veces tenían trabajos mucho mas interesantes, y resulta ser que durante los últimos dos o tres años, muchos hombres en Roma morían jóvenes, y sin aparentes causas, o explicaciones lógicas.

Ni dos por tres, nuestro Ruliano se puso a investigar.

Y al cabo de un año de eso, Ruliano, quien tenía un estilo muy simple de hablar con la gente, descubrió por medio de una esclava, que la mortalidad prevaleciente se debía a suministros de veneno por algunas mujeres a sus maridos, sobre todo en las esferas mas altas de la sociedad romana.

Así es — muchas esposas romanas decidían envenenar a sus esposos, de manera lenta, pero inexorable.

Dicho sea de paso, el año que Ruliano hizo ese descubrimiento, fue el mismo año de la famosa batalla de Gaugamela, entre Alejandro Magno y Dario III, de Persia.

[…]

Episodio 41 – El Fin de la Gran Guerra

— Cayo Poncio terminó viendo que su viejo padre — Herenio Poncio, había tenido la razón.

El fin de la Segunda Guerra Samnita, desde la caída de Apulia, hasta la inspección de Samnia por el Cónsul Publio Sempronio, en Samnia misma.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 41 — El Fin de la Gran Guerra.

Estamos en el año 435 de la fundación de la ciudad, lo que equivale al año 319 antes de Cristo.

Día de año nuevo.

Una de las costumbres que los romanos tenían para el primer día del año, era votar por los dos Cónsules para el año en question.

El Senado romano iba a votar.

Mantenga en cuenta, por favor, que todavía estamos utilizando el calendario pre Juliano, es decir que utilizamos el recuento de los meses del año como Rómulo y Numa Pompilio lo habían decidido, y no como Julio César los había ajustado muchos siglos mas tarde.

Pero, sea como sea, los romanos — es decir, los privilegiados en Roma, se dirigían al edificio del Senado para votar por los dos Cónsules nuevos.

Esta vez, los senadores sabían que el voto era muy importante, ya que no solo votaban por los dos Cónsules que iban a vengarse por la humillante derrota de las Horcas Caudinas, sino que tambien iban a cambiar una ley muy importante que no tenía nada que ver con guerra.

Hasta ahora, los Cónsules eran los que tenían el poder de poner o remover a una persona en el Senado romano. Este año, si el voto iba a pasar, ese poder pasaría a ser parte de los poderes de los tal llamados censores.

A aquí quiero destacar seis pequeños detalles de como los senadores votaban, a la ora de promulgar leyes, elegir a senadores nuevos, y demás trivialidades.

UNO — Antes de comenzar una sesión, un senador iba a buscar a uno o dos de los cuatro auspices de Roma, para que este diga si el día era propicio para abrir sesión, y promulgar leyes o no.

En aquel tiempo, Roma poseía cuatro personas con suficiente autoridad para ese tipo de funciones, y un día de estos vamos a hablar de eso en mas profundidad.

DOS — Antes del voto, siempre hubo discursos. Sea un voto importante o no, siempre había un discurso antes de dicho voto.

TRES — A veces esos discursos iban largos… y digo, bien largos, con el propósito de bloquear chances de que el voto se pueda realizar.

El hecho era, que a la puesta del sol, el Senado, por ley, tenia que cerrar la sesión.

Y ese discurso extremadamente largo se hacia a propósito, si alguien se oponía a la promulgación de alguna ley, o la nominación de alguna persona a cierta magistratura.

CUATRO — Después de dar discursos, venía el voto. Al votar por asuntos menores, el voto se hacía levantando la mano, o simplemente diciendo “si” en voz alta. Como el Roma antigua no existían partidos politicos, en el sentido de hoy, generalmente tampoco existían presiones en asuntos menores, de votar de cierta manera.

[…]

Al año siguiente, es decir, el 315 AC, pertenece a una de las mayores derrotas de Roma en esta Segunda Guerra Samnita, en la ciudad de Lautulae. Pero tambien pertenece a uno de los dos héroes mas grandes de esa guerra, un hombre llamado Quinto Fabio Ruliano.

Basta decir que inmediatamente después de la batalla de Lautulae, los Samnitas llegaron a 32 kilómetros de las puertas de Roma.

Yo voy a dedicar nuestro Episodio 43 a Ruliano, y — como un flashback, este Ruliano, y otro de los héroes de esa misma guerra, Lucio Papirio Cursor, serán los protagonistas, porque entre los dos sucedieron dos cosas que raramente sucedían en Roma:

Desobediencia a un superior dentro del ejército romano, y el perdón de la vida de alguien, después de haber sido condenado a muerte por las palabras de un dictador.

[…]

Episodio 40 – Saturnalia y Navidad

— “Algunos romanos ya estaban podridos de oír “Io, Saturnalia” – sobre todo cuando los romanos ya estaban totalmente borrachos.”

Un breve vistazo de Saturnalia y Navidad, y un análisis de la guerra que hizo que Saturnalia se convirtiese en la celebración más elocuente del calendario romano.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 40 — Saturnalia y Navidad.

Desde que humanos abandonaron las tierras cálidas de Africa — entre 200 mil años y 50 mil años atrás, uno de sus mayores enemigos fue el invierno.

En invierno, comida desaparece.

El frío viene acompañado por enfermedades y muerte.

Los días se hacen más cortos.

Animales perecen, y la gran mayoría de los árboles pierden el color de la vida.

Desde antes de que los humanos comenzaron a festejar el punto medio de esa estación de angustia y escasez, es decir, el solsticio del invierno, civilizaciones siempre trataron de crear celebraciones alrededor de ese día, y esa noche, la noche más larga del año.

Y es así, como hoy vamos a hablar un poco de dos de las festividades que se sitúan alrededor del solsticio de invierno.

Saturnalia y Navidad.

[…]

Saturnalia sufrió una reforma importante en 217 AC, después de la batalla del lago Trasimeno, cuando los romanos sufrieron una de sus derrotas más aplastantes por Cartago durante la Segunda Guerra Púnica.

Hasta ese momento, habían celebrado las festividades según la costumbre romana, pero después de una consulta de los Libros Sibilinos se adoptaron “ritos griegos” para las festividades, introduciendo sacrificios llevados a cabo de manera griega, el banquete público, y los continuos gritos de “Io, Saturnalia” que se volvieron característicos de la celebración.

Catón el Viejo, que vivió entre los años 234 y 149 AC, recordó una época antes de que los tal llamados “elementos griegos” se hubieran añadido, y es gracias a él que sabemos que antes del año 217 AC, esas festividades no eran ni tan populares, ni tan omnipresentes en Roma.

Después de eso, sí.

[…]

Episodio 39 – Estado de la Unión – 320 AC

— “Mirándolo desde este punto de vista, no veo la hora de llegar a los emperadores..”

Un vistazo del mundo alrededor de Roma, a tres años de la muerte de Alejandro Magno, y en medio de las dos derrotas mas aplastantes de la Gran Guerra Samnita.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 39 — Estado de la Unión – 320 AC.

Este es nuestro tercer Episodio del Estado de la Unión, y tal como lo dije en nuestro episodio 13, en este momento ya tenemos muchas de las normas, estilos, y otros precedentes bien establecidos para este tipo de eventos.

Nos encontramos en el año 320 AC, justo después de la vergonzosa derrota de las legiones de Roma, en las ya famosas Horcas Caudinas.

Así que durante este episodio vamos a dividir nuestro tiempo en tres secciones, a saber.

UNO — Vamos a ver qué le pasó a esas tropas en camino a Roma, y cuales fueron los siguientes eventos antes del cierre el ese año.

DOS — Vamos a dar nuestro típico vuelo de águila alrededor del mundo de Roma, tal como lo hicimos en nuestros episodios 13 y 26.

Y TRES — Vamos a hacer un rápido repaso de la gente que gobernó los destinos de Roma, entre los años 390 y 320 antes de Cristo, igual como lo hicimos la última vez.

[…]

Gente dice que cuando Alejandro estaba a punto de morir, fue preguntado a quién le daría todo su Imperio, a lo cual Alejandro respondió “toi kratistoi” — al más fuerte.

Otra teoría es que los que estaban reunidos alrededor de su lecho mortal, malinterpretaron esas palabras a propósito, y que en verdad Alejandro había dicho “toi Krateroi” — a Crateros, el general que en aquel momento se estaba dirigiendo a Macedonia, al mando de la mayor parte de las tropas de Alejandro.

Pero Plutarco y otros historiadores dicen que Alejandro no podía hablar ya por días, y que todo esto es un cuento apócrifo.

Dodoro nos ofrece la historia mas creíble, que dice que Alejandro le dió su anillo a Pérdicas, un guardaespaldas suyo, nominándolo como sucesor de esa manera.

[…]

Episodio 38 – Los Primeros Gladiadores

— Los romanos son un pueblo que no sabe cómo permanecer callado después de una derrota.

Parte dos de la derrota de los romanos frente a los samnitas en las Horcas Caudinas. Tambien ofrecemos un pequeño homenaje a aquellos primeros gladiadores de Roma.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 38 — Los Primeros Gladiadores.

Si el tema del episodio pasado fue clausura, el tema de este episodio es la vergüenza.

Así es. El episodio pasado tuvimos la clausura de las guerras latinas, la vida de Decio Mus, pueblos varios en Italia, y en nuestra saga familiar, la muerte de Marco el Gladiador, Marcia, y Aeliana.

En este episodio, el tema es vergüenza y humillación, y ya veremos por qué.

En Roma, primero llegaron noticias de que el ejército romano había sido atrapado en las Horcas Caudinas.

No sabiendo aun los detalles de lo que pasó, el Senado romano inmediatamente comenzó a llamar a gente para formar un ejército nuevo, creyendo que enviando a más tropas se resolvería la situación.

[…]

Cayo Poncio les preguntó si entre los 50 mil hombres atrapados se encontraba algún sacerdote fetial, a lo que los romanos respondieron que no.

Entonces, Cayo Poncio les leyó las condiciones, a saber:

UNO — Todos los romanos entregarían todas sus armas, escudos, yelmos, sandalias, y demás pertenencias a los Samnitas. Solo se podían quedar con un articulo de ropa.

DOS — Todos los romanos pasarían bajo un yugo construido con tres lanzas o jabalinas romanas, dos de ellas clavadas en la tierra, y la tercera unida a las dos, actuando como un arco. Ese arco sería tan bajo, que hasta los romanos de baja estatura tendrían que inclinarse hacia adelante para poder pasar bajo el yugo, en una vergonzosa posición de rendición.

[…]

Episodio 37 – Las Horcas Caudinas

— El cuerpo de Aeliana fue puesto al lado izquierdo del cuerpo de su esposo, Lucio.

Todo iba bien para Roma, hasta que 50 mil legionarios se metieron en un llano entre dos desfiladeros. La vergonzosa derrota de las Horcas Caudinas.

Transcripción Parcial del Episodio

Durante el último episodio vimos el final de muchas cosas.

El final de Publio Decio Mus, por el sacrificio que decidió hacer en el campo de batalla.

El final de Tito Manlio Torcuato, en los libros de Tito Livio, por el desprecio que los romanos le dieron después de sacrificar a su propio hijo.

El final de la guerra contra los Latinos.

El final de los pueblos tales como los Sidicinos, los Auruncios, los Volscos, y los Campanios como pueblos libres del yugo de Roma.

El final de la Liga Latina, y tambien el final del respetado senador latino Annio quien se desplomó por las escalinatas del Senado Romano.

Y hasta vimos el final de la resistencia Ateniense en contra del rey Filipo II de Macedonia, quien acababa de casarse con una muchacha llamada Cleopatra Eurídice de Macedonia — la sexta o séptima de sus esposas, quien sabe.

Y finalmente tenemos otra pérdida más — esta vez en Ostia.

En un evento que ocurría demasiado a menudo en Roma, y en ciudades creadas por los romanos, el edificio donde nuestro fiel esclavo vivía, estalló en llamas, una noche.

[…]

Bueno, cuando los romanos entraron al valle donde luego tendrían que pasar en fila angosta antes de volver a salir a campo abierto, los Cónsules enviaron a espías para que vayan a ver si algo olía mal, como se dice en el campo. Pero nada olía mal, y el reporte era que el estrecho estaba completamente vacío.

Pero cuando los tropas romanas empezaron a marchar por el desfiladero, los triarios, es decir, los soldados más veteranos, empezaron a sentir que algo sí olía mal. Era demasiada calma, y eso no les gustaba ni medio a los soldados.

Dicho y hecho, cuando el último regimiento de los romanos pasó por el estrecho, y cuando llegaron a la segunda parte del desfiladero, lo encontraron bloqueado con rocas y troncos.

Dándose cuenta de la trampa, Postumio rápidamente dió la orden de dar la vuelta y salir del desfiladero por el primer paso, pero cuando llegaron a ese primer paso, vieron que tropas Samnitas estaban allí, esperándolos.

[…]

Episodio 35 – Alejandro de Epiro

— Alcetas, Arribas, Eácides, y Pirro. Bisabuelo, abuelo, padre, e hijo.

Alejandro I del Epiro cruza el Adriático, en ayuda de colonias griegas. Allí lucha en contra de Samnitas y otros pueblos, y luego muere en una batalla en contra de las ciudades que vino a rescatar.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 35 — Alejandro de Epiro.

La semana pasada quedamos con hilos pendientes de cinco eventos diferentes, los cuales veremos en este episodio.

Ellos son.

UNO – Nuestro reporte semanal de Ostia, traído por nuestro fiel esclavo, que se pasa días enteros en los muelles y mercados de la ciudad portuaria. De esta manera sabremos que anda pasando en Grecia, ya que estamos en los tiempos de Alejandro Magno, y esos eventos son demasiado importantes como para esperar nuestro Episodio del Estado de la Unión.

DOS – Las tácticas de la falanges, tales como fueron importadas desde Grecia, en tiempos del rey romano Servio Tulio. La semana pasada hizo el error de decir que las falanges fueron introducidas por, primeramente — Rómulo, y luego — por Servio Tulio, y eso no es correcto. En tiempos de Rómulo, Roma peleaba utilizando un sistema de un líder fuerte y una lucha mano a mano, hombre a hombre, sin ningún tipo de falanges.

TRES — La continuación de la situación entre Roma y los pueblos Latinos, después de que el Senado rechazó lo que los Latinos le pedían a Roma.

CUATRO — La continuación de nuestra saga familiar, ahora que sabemos dónde andan Marco, el hijo de Espurio, y el nieto de Marcia.

Y CINCO – La parte donde Alejandro de Epiro, el tío de dos sobrinos famosos, llega a Italia, hace lo suyo, y termina muriendo en Italia.

Empezamos ya.

Estamos entre los años 340 y 339 antes de Cristo.

[…]

Episodio 32 – Marco Valerio Corvo

— Al parecer, los dioses de los romanos no querían ir a cama, ese día.

Cónsul de Roma a la edad de 23. Luego, fue elegido Cónsul cinco veces más, y Dictador dos veces. Llegó a vivir hasta los 100 años. Este es nuestro homenaje.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 32 — Marco Valerio Corvo.

El año 342 fue caluroso por demás, y los legionarios estacionados en Campania lo sintieron de primera mano.

[…]

El galo quería pelear, y entre otras cosas, me puedo imaginar que el bárbaro hasta les dijo a los romanos, que los dioses de los galos se llevaban a los dioses de los romanos a la cama, y les hacían lo que querían, cuando lo querían, y como lo querían.

Bueno… Talvio traducía y el punto fue perfectamente entendido. ¿Hacía falta más que eso, para realmente enfurecer a los romanos? Yo creo que no.

Marco Valerio, justo detrás del comandante, se adelantó se ofreció como voluntario a pelear en contra del monstruo galo. Furio primero dudó, pero luego aceptó.

[…]

Episodio 31 – La Corona Gramínea

Si. Roma ganó, y el ejército de Cornelio Coso solo perdió unos cuantos hombres. Pero, cuál es la consolación, cuando esos “unos cuantos” incluyen al ser querido de uno?

Entre Aulo Cornelio Coso y el legendario Marco Valerio Corvo, los romanos vencen a los Samnitas en las tres batallas de la Primera Guerra Samnita.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 31 — La Corona Gramínea.

Año 343 antes de Cristo.

O—si preferís, año 411 desde la creación de Roma. También era el año 166, si prefieren contar las cosas a partir de la fundación de la República de Roma.

Pero si vamos a contar años como los romanos los contaban, estamos el año de los Cónsules Cornelio Coso y Valerio Corvo—o sea, el año 343 antes de Cristo.

Y ahí acabamos de dar una vueltita a la calesita, y seguimos en… bueno… en…

Satícula, Campania. Verano. Año 343 antes de Cristo.

Cuando el joven Lucio finalmente notó que las tropas bajo el comando del tribuno Decio aparecieron por el horizonte y se aproximaban al fuerte, el corazón le batía como un tambor a marcha de redoble. Trepó por las escalinatas del fuerte, tratando de ver a su hermano entre ellos, pero solo podía ver siluetas en la oscuridad.

En ese momento Marco se le unió.

—“¿Distingues a Publio?”

—“¡No! Pero están corriendo, tal vez los Samnitas están detrás de ellos. ¡Suena la alarma!” respondió Lucio.

—“¡Abran puertas!”

Cuando los muchachos de Decio pasaron por el portón, todo el mundo estalló en gritos de alegría.

Publio Decio Mus, el tribuno de Aulo Cornelio Coso, no había perdido ni un solo hombre, y el centurión de la legión le salió a encuentro a los hombres, todavía incrédulo de la hazaña de los muchachos de Decio.

Pero bueno, vamos a hacer una breve pausa aquí, porque tenemos que rebobinar un poco los eventos, para poder explicar la hazaña que acababa de suceder.

[…]

Y aquí van los nombres de estas tres batallas, al estilo de un menú en cualquier restaurante por ahí.

Aperitivo – Ensalada a la Samnita con hierbas del Monte Gauro, condimentados con aceite de oliva y orégano, ambos de la provincia de Campania.

Plato principal – Carne asada Samnita al estilo Legionario, acompañado con hierbas de montaña y una deliciosa porción de rábanos de Satícula, salteados con pimienta romana.

Postre – Rodajas de jamón y sandia de Campania, servidos con coles dulces de la región de Suessula, y surtidos quesos de cabra de los Apeninos.

[…]