Episodio 68 – La Batalla de Mesina

— Entre Caribdis y Escilla.

El primer enfrentamiento directo entre Cartago y Roma. El primer movimiento militar de Roma, fuera de Italia propiamente dicha. El primer sabor de sangre, para demasiados jóvenes romanos.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Sanya, en el Sur de China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 68 – La Batalla de Mesina. Estamos en el año 265 antes de Cristo. Aquí comienzan las Guerras Púnicas.

Y nuestro cuento — hoy, va a comenzar entre dos lugares, muy cercanos entre sí, y muy peligrosos para todos aquellos navegantes, que se aproximaban al estrecho entre Italia y Sicilia.

De un lado se encontraba el monstruo llamado Escilla — deletreo eso rapidito — E — S — C — I latina — L — L — A, y del otro lado se encontraba la hermosa (pero malvada) ninfa de Caribdis, quien según la mitología griega, tragaba por lo menos 30 olas por día, y luego las vomitaba a la costa, creando un remolino imposible de cruzar.

Deletreo eso rapidito, tambien. C — A — R — I latina — B — D — I latina otra vez — S.

Caribdis.

Y esa noche, un bote se deslizaba por las aguas — entre Caribdis y Escilla.

Los seis hombres a bordo — (tres de ellos griegos, y los otros tres de Mesina misma), trataban de mantenerse justo en el medio entre los dos monstruos, porque el estrecho realmente no era ancho.

Un tiro de flecha podía alcanzar de una orilla a la otra, y cualquier bote que se acercaba demasiado a uno de los lados, era tragado sin merced alguna, o por la hermosa Caribdis, o por la feísima Escilla.

Caribdis era hija del dios Poseidón mismo, y fue creada cuando Poseidón — un día, decidió tener una aventura amorosa con la diosa Gea, diosa de la tierra misma.

Caribdis fue transformada en una ninfa malvada por el dios Zeus, quien la colocó del lado opuesto de Escilla, por haber creado una inundación de proporciones catastróficas.

Desde entonces, Caribdis — prisionera en ese lugar, se dedicaba a tragar olas, y a vomitarlas a la costa de Mesina, junto con todo aquello que se encontraba en esas olas.

Por su lado, Escilla tambien fue una hermosa ninfa con cola de pez, cuando era joven. Y según la Odisea de Homero, un pescador llamado Glauco se enamoró de Escilla, el día que la vió.

Se enamoró tan fuerte, que la siguió por todos lados, tratando de conquistarla. Y en sus desventuras, un día una poción mágica le fue dada a ese pescador, con la promesa que si Escilla se bañaba en agua conteniendo esa poción, los deseos carnales de Glauco se convertirían en realidad.

Ni dos por tres — Glauco vertió la poción donde Escilla se bañaba habitualmente, pero — en vez de enamorarse de Glauco, Escilla se convirtió en un monstruo con seis cabezas de perro.

Bueno, para hacer esta historia mas breve, a la mañana siguiente, el bote de los seis marineros fue encontrado totalmente destruido, en la costa de Sicilia, a metros de Mesina.

De los seis hombres, nadie jamas los volvió a ver, y por muchos meses, los habitantes de Mesina miraban hacia la costa al anochecer.

Quizás, en una de sus típicas vomitadas, Caribdis devolvería los restos de alguno de esos desdichados.

Lo que nadie sabía, era que los seis hombres fueron enviados secretamente, para reconocer el terreno entre la piedra de Caribdis, y la llanura frente a Mesina misma.

Fueron enviados por un Senador romano, llamado Manio Otacilio Craso.

De este Manio Otacilio Craso, mucho mas en unos minutos.

Pero por ahora, quiero que sepan que él era la mano derecha de Apio Claudio Cáudex, quien a su vez, era el hombre mas importante — en este momento, de la poderosa familia de los Claudios.

[…]

Personalmente, no creo ni por un minuto que los Siracusanos pelearon con toda la voluntad del mundo. En mi propia opinion, la alianza que de pronto surgió entre Hierón y Cartago, era mas por obligación que por deseo.

Pero los Cartaginenses si pelearon mas duro, y el choque entre Roma y Cartago marcó oficialmente el comienzo de hostilidades en las Guerras Púnicas.

Los Romanos volvieron a prevalecer, y Hanno se tuvo que retirar del campo de batalla, para evitar mayores pérdidas.

De sus 9,000 soldados, Roma perdió 1,340 unidades según Tito Livio, y la gran mayoría de ellos eran parte de la caballería romana. Muchachos a caballo.

[…]

Episodio 67 – La Captura de Brundisium

— Brundisium fue la ciudad, donde el famoso poeta Virgilio murió, al cabo de un viaje de regreso, desde Grecia.

La caída de la última ciudad en el sur de Italia. Toda Roma, ahora, se prepara para el paso siguiente: Sicilia.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 67 — La Captura de Brundisium.

A veces nos toca que un Episodio de El Estado de la Unión viene seguido por un Episodio de Biografías, y eso hace, que el hilo de nuestro cuento viene un tanto interrumpido — no por un Episodio, sino por dos.

Este fue el caso de nuestros episodios 65 y 66, pero — las buenas noticias de eso, es que ahora tenemos, por lo menos, 11 episodios seguidos, de nuestro Cuento — El Cuento de Roma, antes de que nos toque otro Estado de la Unión.

Así que, sin demoras, vamos al 23 de Enero del año 266 AC. En Roma – una marcha triunfal.

Esa marcha de debía a la captura de Brundisium, el año anterior. Con eso, la conquista de Calabria y de Mesapia, estaban completas.

Esta marcha triunfal era en honor a DOS HOMBRES que — pues, hicieron esa captura.

Eran los Cónsules de Roma, del año anterior. Estoy hablando de Marco Atilio Régulo, y Lucio Julio Libón.

Vamos a tener una palabrita de ellos — Marco Atilio Régulo y Lucio Julio Libón, en unos minutos, pero en este momento, hay algo mas importante, y se trata de la marcha misma.

Explico.

A diferencia de otras marchas triunfales, esta marcha fue considerablemente mas pequeña, mas tenue, y traía muy pocos esclavos en remolque — comparado con otros triunfos romanos. Y eso se debía a tres factores.

[…]

Y como una nota de al lado, Brundisium siempre estuvo en el epicentro de los eventos de Roma. Ahí era donde la Vía Apia terminaba, y dos columnas fueron erigidas en el punto donde La Via Apia se conectaba con la plaza central de la ciudad.

Mas tarde, la Vía Trajana tambien llegará a Brundisium. Y mas tarde aun, una de esas columnas será llevada — entera, a otra localidad, a unos kilómetros de Brundisium.

Brundisium se convertirá muy pronto, en el principal puerto de embarque, hacia el este, reemplazando a Tarento para siempre.

Y eso era — en parte, porque su bahía natural era tan buena, que — según Tito Livio, naves podían entrar y salir del puerto, con un mismo viento.

Y como último — Brundisium fue la ciudad, donde el famoso poeta Virgilio murió, al cabo de un viaje de regreso, desde Grecia. Fue en el año 19 AC.

[…]