Episodio 56 – Pirro llega a Italia

— Pirro dijo muchas veces que Cineas conquistó mas ciudades y aldeas para los dos, con sus palabras, que Pirro, con su espada.

El desembarque de Pirro en Italia. Los riesgos logísticos. Los planes para el futuro. Las memorias del pasado de Pirro de Epiro.

Transcripción Parcial del Episodio

La tormenta duró toda la noche.

El terrible viento cambiaba de dirección entre noreste y norte con cada ráfaga, y los barcos de Pirro de Epiro se acercaban peligrosamente entre ellas, con cada ola.

El dios de los mares estaba obviamente de muy mal humor, y a Pirro, eso, no le gustaba nada. Nada.

Ni la forma como los mástiles crujían bajo el asedio del viento — y eso, a pesar de que todas las velas estaban completamente izadas, ni la forma en que los agujeros de los remos tragaban agua de mar.

Con cada hora que pasaba, el barco parecía mas pesado, a pesar de que cuero había sido puesto cuidadosamente en los 34 orificios de los TALAMITAS, que era la hilera de remos mas baja.

En realidad, taparon todos los agujeros de las tres hileras de remos.

Los remos de los pobres talamitas estaban a solo 45 centímetros por encima del agua, y los agujeros de los ZIGITAS,  deletreo eso — Z — I — G — I — T — A — S, estaban a un metro y pico.

Y medio metro mas arriba, los huecos para los remos de los TRANITAS, tambien estaban cerrados, con cuero de cabra, y resina negra de pinos, de las montañas de Epiro.

Así es — una trirreme, tenía tres hileras de remadores, y los hombres mas fuertes se sentaban en la hilera de mas arriba.

Esos eran los tranitas.

Y cada remada de esos muchachos, traía el doble de empuje de los demás, por simple geometría, de como esos remos entraban al agua.

Debajo de los tranitas, se sentaban los zigitas. Esos eran hombres de mayor edad, pero aun vigorosos.

Los bancos mas bajos, los bancos de los talamitas, eran los peores. Entraba agua salada, y era difícil remar, porque los remos había que sostenerlos casi horizontalmente, al mismo tiempo de remar.

En Grecia, hasta las guerras del Peloponeso, remadores eran hombres libres.

Pero en Roma, todo eso iba a cambiar muy rápido.

En el futuro, pocos esclavos sobrevivían dos años, trabajando como talamitas, y ese trabajo solo era comparable a trabajar en una mina de plata, o de estaño.

Para esa gente, ese puesto dentro del vientre de la nave al cual estaban encadenados — ese taburete desde el cual remaban, representaban el comedor, el dormitorio, el baño, y la sala de estar — de por vida.

[…]

Y ahora, otra nota importante de al lado — en cuanto a los elefantes, los romanos — quienes verán elefantes en una batalla por primera vez en la historia de Roma, no los llamaban elefantes.

De hecho, la palabra elefante no existía en ese entonces, y en vez de elefantes, los romanos los llamaban las “vacas de Lisímaco.”

De ese Lisímaco, vamos a oír hablar mas, durante nuestros próximos episodios, porque a medida que las guerras Pírricas nos vayan acompañando, nosotros vamos a ver la vida de Pirro en mas detalle.

Así es — en vez de dedicar un capitulo a su vida, como lo hicimos con gente como Lucio Junio Bruto en nuestro Episodio 14, o Marco Furio Camilo en nuestro Episodio 24, o Manio Curio Dentato en nuestro Episodio 49, vamos a ver la vida de este genio militar en pedacitos, a veces como memorias, y a veces como relatos, mezclados en conversaciones de otra gente.

[…]

Episodio 35 – Alejandro de Epiro

— Alcetas, Arribas, Eácides, y Pirro. Bisabuelo, abuelo, padre, e hijo.

Alejandro I del Epiro cruza el Adriático, en ayuda de colonias griegas. Allí lucha en contra de Samnitas y otros pueblos, y luego muere en una batalla en contra de las ciudades que vino a rescatar.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 35 — Alejandro de Epiro.

La semana pasada quedamos con hilos pendientes de cinco eventos diferentes, los cuales veremos en este episodio.

Ellos son.

UNO – Nuestro reporte semanal de Ostia, traído por nuestro fiel esclavo, que se pasa días enteros en los muelles y mercados de la ciudad portuaria. De esta manera sabremos que anda pasando en Grecia, ya que estamos en los tiempos de Alejandro Magno, y esos eventos son demasiado importantes como para esperar nuestro Episodio del Estado de la Unión.

DOS – Las tácticas de la falanges, tales como fueron importadas desde Grecia, en tiempos del rey romano Servio Tulio. La semana pasada hizo el error de decir que las falanges fueron introducidas por, primeramente — Rómulo, y luego — por Servio Tulio, y eso no es correcto. En tiempos de Rómulo, Roma peleaba utilizando un sistema de un líder fuerte y una lucha mano a mano, hombre a hombre, sin ningún tipo de falanges.

TRES — La continuación de la situación entre Roma y los pueblos Latinos, después de que el Senado rechazó lo que los Latinos le pedían a Roma.

CUATRO — La continuación de nuestra saga familiar, ahora que sabemos dónde andan Marco, el hijo de Espurio, y el nieto de Marcia.

Y CINCO – La parte donde Alejandro de Epiro, el tío de dos sobrinos famosos, llega a Italia, hace lo suyo, y termina muriendo en Italia.

Empezamos ya.

Estamos entre los años 340 y 339 antes de Cristo.

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Episodio 14 – Vida y Muerte de Junio Bruto

— Esos tipos debían tener nervios de acero, conciencia de vampiros, memoria de una mosca, y un estómago de un cocodrilo del rio Nilo.

Junio Bruto, padre de la republica de Roma. Vengador de Lucrecia. Algunos misterios resueltos, y algunas preguntas sin respuestas. Roma se puso de luto por él por un año entero.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 14 — Vida y Muerte de Junio Bruto.

Hace dos semanas nos habíamos quedado en el medio de la batalla de la Selva Arsia.

Por un lado, las fuerzas del ex rey Tarquino, junto a fuerzas de la ciudad etrusca de Veyes, y por el otro lado las fuerzas de Roma, dirigidas por Junio Bruto y Publio Valerio.

Cuando Arrunte vió que el ejército de Roma iba comandado por Bruto, exclamó “¡ese es el hombre que nos echó de Roma! ¡Miren como avanza orgullosamente, adornado con la insignia nuestra!

¡O dioses, vengadores de reyes, ayúdenme!

Como era costumbre y honor en esa época, tanto Arrunte como Junio Bruto echaron a sus caballos al galope, uno hacia el otro, sabiendo que si conseguían tan solo herir al otro, la batalla se inclinaría para un lado como la balanza de un vendedor de sal en el foro.

Pero, ambos lograron hundir las lanzas y penetrar al escudo del otro, y ambos cayeron de sus caballos en el instante.

Murieron al instante siguiente, lanzas clavadas en sus torsos.

Históricamente hablando, aunque estos tipos de duelos probablemente contienen un fuerte elemento mítico, expertos de estudios de Roma antigua dicen que este tipo de combate personal representaba un aspecto muy común de la guerra dentro del sistema militar romano y no debía descontarse como puro cuento.

La larga tradición de la tal llamada spolia ópima, que involucra al comandante romano derrotando a un comandante enemigo en combate mano a mano, insinúa que este tipo de eventos si sabía suceder.

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Episodio 12 – Los dos primeros Cónsules

— El derrocamiento del rey, que provenía de una familia etrusca, que a su vez, provenía de un inmigrante del Corinto griego, es como un una imagen microscópica, del mundo macroscópico de Roma, en sí.

Veremos quienes fueron elegidos como los dos primeros cónsules de Roma. Gobernarían por menos de un año.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 12 — Los dos primeros Cónsules.

La semana pasada vimos—por fin, el fin de la monarquía.

Vimos como Tarquinio el Soberbio se quedó afuera de la ciudad cuando salió a buscar a sus tropas para apaciguar la revuelta iniciada por Bruto y Colatino.

Sin soldados, y sabiendo que las puertas de Roma seguramente le estaban bloqueadas, tanto él como su estúpido hijo Sexto, se fueron al exilio.

Hoy vamos a ver cómo le fue con ese exilio. Y que pasó dentro de la ciudad, durante aquellas primeras horas de Roma liberada.

[…]

La primerísima orden del Senado fue proclamar a Tarquino enemigo del estado, y que Roma jamás volvería a ser gobernada por un rey.

Tanto el rey como su esposa Tulia nunca podrán volver a la ciudad, y aquí quiero añadir que Tulia recibió un lugar muy especial en la memoria de la gente de Roma, como una persona non grata. Tambien recibió una maldición de parte de los augures de la ciudad. Particularmente, porque fue ella la que terminó de matar a su propio padre, décadas atrás.

Como segundo acto, el Senado votó por los dos hombres que deberían manejar los destinos de Roma por el primer año de la república.

La elección fue un tanto alborotada, pero los senadores no necesitaron demasiado tiempo. Decidieron que Lucio Tarquinio Colatino y Lucio Junio Bruto fueran los dos primeros Cónsules.

Lucio Tarquinio, porque fue su esposa la que se mató frente a su propio padre, marido, y a Junio Bruto, llena de vergüenza después de la violación.

Y Junio Bruto, por sus acciones cuando era la hora de unir fuerzas en contra del rey dentro y fuera de Roma. Y por convencer a las tropas en contra del rey.

Hay que mantener en cuenta que Junio Bruto tambien era el mandamás de los famosos céleres en aquellos tiempos, lo que resultaba en una doble ventaja para el senado, tenerlo como un aliado. Pero eso tambien le hizo el trabajo de convencer a las tropas mucho más fácil.

[…]

Y aquí les quiero dar una gran alerta roja, y no sé si se dieron cuenta de esto. ¡Ambos cónsules eran parientes del rey! Lucio Tarquinio era primo de Tarquinio el Soberbio, y Junio Bruto era su sobrino.

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