Episodio 28 – La Roca Tarpeya

El comienzo de Roma, versión dos – después de las cenizas. Marco Furio Camilo y Marco Manlio Capitolino son los indiscutidos héroes de Roma, pero uno acabará siendo un villano. También, el milagro de Aeliana, la esposa de Lucio.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 28 — La Roca Tarpeya.

La semana pasada vimos el fin de la trilogía del ataque, asedio, y saqueo de Roma.

Vimos como los galos de Senones finalmente se fueron de Roma, y como Camilo se convirtió en la persona que verdaderamente dirigía el destino de la ciudad.

Y aquí creo que un buen momento de decirles lo que Tito Livio escribió en la primera página de su sexto libro, esa obra gigantesca que hizo, llamada AB URBE CONDITA, o “DESDE la FUNCDACION de la CIUDAD” en castellano.

Leo esto de la primera página, libro 6:

Las transacciones de los romanos, desde la creación de la ciudad de Roma hasta la captura de la misma, primero bajo reyes, luego bajo cónsules y dictadores, decenviros y tribunos con poderes consulares, sus guerras en el extranjero, sus disensiones en casa, todo lo he expuesto en cinco libros.

Temas y eventos me fueron oscurecidos, tanto por su gran antigüedad, como si fueran objetos que desde su gran distancia apenas puedo percibir, así como porque en aquellos tiempos el uso de las letras, el único fiel guardián de la memoria de acontecimientos, era inconsiderable y raro.

Y, además, lo que se contenía en los comentarios de los Pontífices, y otros registros públicos y privados, todo se perdió durante los incendios que asecharon a la ciudad.

De aquí en adelante, desde este segundo origen de la ciudad, la cual nació de entre sus propias cenizas, esta vez más saludable y más vigorosa, los logros de Roma dentro de Roma y en el extranjero, serán narrados con más claridad y autenticidad.

Creo que hasta el mismo Tito Livio debe haber suspirado con alivio.

[…]

En nuestra saga familiar vemos que nuestra querida Aeliana fue más que bendecida por los dioses de Roma, porque lo que le pasó a ella, era algo tan raro que toda Roma habló de ese evento por muchos inviernos.

Aeliana tuvo un embarazo extremadamente difícil y doloroso, y la gente decía que el vientre de la muchacha había crecido demasiado grande, como para traer al mundo a un sólo bebé.

Y la gente tuvo la razón.

[…]

Enlaces

Página de mapas e imágenes

Página de nombres propios de lugares y personas (en castellano, ingles, y chino)

Palabra de la Semana

Podcast de la Semana

Episodio 27 – Hierro y Oro

El final de nuestra trilogía del saqueo de Roma. Breno está en la historia, y al final de este episodio, tenemos la mejor de las noticias de Aeliana y Lucio.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 27 — Hierro y Oro.

La semana pasada vimos como los galos de Breno y los Romanos de Quinto Sulpicio comenzaron a deliberar. Ambos cansados, ambos contando muertos a diario, y ambos con un ego más grande que las siete colinas de Roma, juntas…

Pero aquí uno de los dos lados tenía una leve ventaja, y esa ventaja era la esperanza que Camilo llegaría en cualquier momento con sus tropas.

Mientras tanto, quiero que se imagine la ciudad de Roma.

El Circo Máximo, que aun solo poseía gradas de madera, se ha convertido en una morgue temporaria donde el humo no paraba de mostrarle a todo el mundo donde fue que los galos habían decidido a apilar y a quemar a sus caídos.

Era el fin de un invierno extremadamente templado—y como por obra de las diosas Cloacina, que había tapado los desaguaderos de las cloacas de Roma, Poena, diosa del castigo, y Tempesta, diosa de las tormentas, que no causó ni una sola tormenta ese invierno, que congelara o se llevara partes de los cuerpos que se podrían por toda Roma, los galos terminaron sufriendo más que los romanos.

Desde el mercado de reses, al sur del puente de la ciudad, y hasta la Puerta Capena, en la esquina sureste de Roma, todo estaba quemado.

Esta era la Roma, que Marco Furio Camilo estaba a punto de salvar, según la versión que los romanos describieron.

[…]

Sea como sea, Camilo fue proclamado como el padre de la Patria, y segundo fundador de Roma.

Y aquí va un muy buen análisis:

El saco de Roma no parece haber sido tan desastroso como la tradición romana reivindicada.

Sabemos por arqueología, que no se ha encontrado evidencias que apoyen la idea de que la ciudad fue incendiada, y el poder romano parece haberse recuperado muy rápidamente después del desastre.

La evidencia temprana sugiere que la ciudad fue evacuada por lo menos parcialmente antes de que los galos llegaran-según la tradición romana las vírgenes vestales y sus objetos sagrados fueron escoltados a Caere por un tal Lucio Albino o Albinio (posiblemente el mismo Lucio a quien Aristóteles nombra con el salvador de Roma, y no Camilo).

[…]

Enlaces

Página de mapas e imágenes

Página de nombres propios de lugares y personas (en castellano, ingles, y chino)

Palabra de la Semana

Podcast de la Semana

Lista de Episodios