Episodio 64 – Los Mamertinos

— Según Dionisio de Halicarnaso, dió muerte a todos los vagabundos que podía encontrar en la ciudad.

Un análisis de los Mamertinos, la rendición de Tarento y los años entre las Guerras Pírricas y las Guerras Púnicas.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 64 — Los Mamertinos.

Estamos en el año 272 AC, y en este Episodio vamos a recorrer nada menos que cuatro años de historia, y de lo que pasó en Roma, y alrededor de Roma.

Pero para comenzar con estos cuatro años — del 272 al 269 AC, tenemos que dar un salto hacia atrás primero. Un salto — en tiempo, y en espacio.

Así que, vayamos muy rápidamente, al año 317 AC, y a la isla de Sicilia.

O sea, que vamos 45 años hacia atrás — en tiempo, y cientos de millas al sur de Roma — en espacio.

Para mas exactitud, vamos a la ciudad de Siracusa, el día del nacimiento de un hombre llamado Agatocles. Agatocles nació cerca de la ciudad de Siracusa, y era hijo de un alfarero, o ceramista.

[…]

Se fueron corriendo de vuelta a Mesana, y ahora no ya no podían darse el lujo de andar paseando por toda Sicilia.

Eso significaba menos comida, menos dinero, y menos libertad de movimiento.

Por supuesto que los Mamertinos inmediatamente fueron a llamar ayuda, y se pueden imaginar a quién le fueron a pedir ayuda.

No — no a los romanos, sino a los cartaginenses!

Pero como todo eso ya queda en el futuro de nuestro Episodio, voy a dejar el tema de lo que les pasó a los Mamertinos ahí, porque ellos serán la CAUSA DIRECTA de nuestra próxima PRIMERA GUERRA PÚNICA.

Así es!

Estamos en la puerta misma, de las guerra púnicas.

Todo lo que nos falta, entre ahora y las guerras púnicas, es un Episodio del Estado de la Unión, un Episodio de Biografía, y una conquista de la ultima ciudad en la punta de la bota de Italia, es decir, Brundisium.

Ah — y claro, también nos falta el tema de la Palabra de la Semana en Latin, así que vayamos a ese segmento ya mismo.

[…]

Episodio 59 – El Sitio de Siracusa

— Y por hoy, por ahora, Roma y Cartago, se encuentran en la misma vereda.

Pirro de Epiro abandona Italia. Y por tres años, todos los frentes de batalla, lo siguen a Sicilia. Pirro libera Siracusa.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 59 — El Sitio de Siracusa.

El viento, tan omnipresente en Tarento, desapareció — y Pirro sentía el calor y la presión del aire, a pesar de que ya era de noche.

Reclinado en una hamaca, Pirro pensaba en Sicilia, y todo lo que sucedió en estos últimos dos meses.

La desastrosa victoria en Ásculo.

La pérdida de tres de sus mejores amigos, en esa misma batalla. Sobre todo, porque esos amigos tambien eran tres de los mejores oficiales que Pirro tenía.

En realidad, Pirro perdió mucho mas que tres de sus oficiales. Y reemplazarlos era imposible, porque su patria se encontraba en problemas con invasiones gálicas.

Así es — los Galos, otra vez. Bajo el comando de un tal Breno, galos avanzaron desde Europa Central hacia Macedonia, Grecia, y Asia Menor. Y no estoy hablando de aquel Breno que destruyó Roma, allá por el año 390 AC.

De este Breno — vamos a hablar en unos minutos.

[…]

Ahora, veamos la otra opción que se le presentó a Pirro, ese mismo día.

Según Plutarco, hombres de las ciudades de Agrigento, Siracusa, y Leontini, fueron a pedirle asistencia militar, en contra de los Cartaginenses, y para sacarse de encima otra plaga que había surgido en ese tiempo.

Los Mamertinos.

De ellos vamos a hablar en mas detalle tambien, ya que nuestro Episodio 64 lleva ese nombre — Los Mamertinos, o hijos del dios Marte.

Y, según Plutarco, Pirro terminó eligiendo Sicilia, ya que la isla se encontraba mucho mas cerca de su deseo secreto — convertirse en rey de Sicilia.

No nos olvidemos, que Agatocles — el tirano de Siracusa, era el padre de Lanassa, y que el hijo que ahora cabalgaba al lado de Pirro, era hijo de Lanassa. Tomar el trono de Sicilia, en nombre de Agatocles, era como un paso muy legítimo, para Pirro.

Ademas, Sicilia era como una tabla de salto, a toda África.

Por supuesto que eso no le gustó ni medio a los ciudadanos de Tarento, y ellos le pidieron que — o bien terminara su misión y su promesa — aquí en Italia, o bien, que deje la ciudad de Tarento, tal como la había encontrado.

Pirro se fue de Tarento, sin darles una respuesta oficial.

[…]

Episodio 58 – Otra Victoria Pírrica

— Otra victoria como esa, y estamos acabados.

La segunda batalla entre Roma y Pirro de Epiro. Al final, en Ásculo, Pirro ganó. Pero fue una victoria tan costosa, que fue ahí que la famosa frase “una victoria pírrica” fue creada.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 58 — Otra Victoria Pírrica.

Estamos en el año 279 AC, y los Cónsules electos para ese año eran Publio Sulpicio Saverrión, y Publio Decio Mus.

Si — ese mismo Publio Decio Mus, que era el hijo de Publio Decio Mus, y tambien el nieto de Publio Decio Mus.

Y si — tanto su padre como su abuelo, perdieron la vida, en el ya conocido DEVOTIO — (sacrificio en Latín), en el medio de una batalla, y ambas veces, los romanos vencieron en esas batallas, después de esos sacrificios.

En cuanto a Publio Sulpicio Saverrión, sabemos que ya era un hombre de edad, y que sirvió como Cónsul en el año 304 AC, y que tambien fue nombrado Censor, en el año 300 AC, es decir — 21 años atrás.

Y por supuesto que tambien sabemos, que pertenecía a la gens de los Sulpicios, de los cuales tendremos varios descendientes en el futuro, especialmente en España.

Así es, varios de los descendientes — no directos, pero — pertenecientes a esa familia bastante amplia, serán mártires y santos, y hasta habrá uno con el don de curar gente, en el nombre de Jesus, y el Espíritu Santo.

No veo la hora de llegar a esa parte de nuestro cuento, pero — ahora estamos en Heraclea.

[…]

UNO — Un choque de caballería se produce de ambos flancos.

DOS — Los mercenarios y los aliados de Pirro, los Itálicos, logran hacer que la Legion I, de los romanos, tiene que dar pasos hacia atrás.

TRES — Al mismo tiempo, la Legion III hace retroceder a los Tarentinos, y a los Brucios, y crean un enorme hueco en la pared de las falanges.

CUATRO — Asustado, y para tapar ese hueco, Pirro envía sus elefantes al frente. Bien temprano.

CINCO — Los romanos emplean sus carros de bueyes. Por un momento, los elefantes se asustaron, y la marcha de los animales se detuvo, pero al rato, los infantes ligeros de Pirro comenzaron a herir a los bueyes, y a los soldados dentro de los carros, y — muy pronto, esos carros fueron neutralizados.

En otras palabras, el punto débil de esos carros — su lentitud, fue rápidamente hallado y aprovechado por Pirro de Epiro.

SEIS — Los Arpinos llegaron al campo de batalla.

Siendo que llegaron tarde, y siendo que no podían distinguir entre aliados y enemigos con toda la polvareda de la batalla, los Arpinos decidieron que lo mejor que podían hacer, era destrozar el campamento — casi vacío, de las fuerzas de Pirro.

[…]