Episodio 60 – Alianza con Cartago

— En otras palabras, los cartaginenses no estaban seguros si Roma iba a cumplir su parte del contrato.

Roma y Cartago firman tratados. Pirro se pasea por Sicilia, y finalmente falla en la conquista de una ciudad llamada Lilibeo. Luego, regresa a Italia.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 60 — Alianza con Cartago.

Hoy vamos ver — mas en detalle, los tratados entre Roma y Cartago, en los tiempos de las guerras Pírricas.

Durante nuestro Episodio pasado vimos como Pirro termina conquistando las ciudades de Tauromenio, Catana, y muchos otros poblados entre esas localidades y Siracusa.

Y luego vemos como los cartaginenses, a pesar de tener superioridad numérica, deciden retirarse de Siracusa y abandonar el asedio a esa ciudad.

Pirro se había convertido en una máquina que arrasaba con todo lo que se le enfrentaba, y quizás, eso fue la causa del error de juicio mas grande que Pirro cometió, en toda su vida.

Hoy, vamos a ver eso.

[…]

Y — por supuesto, Pirro, muy quisquilloso empezó con mas y mas represalias en contra del pueblo de esas ciudades.

Además, Pirro decidió crear una gran flota y trasladar la guerra contra Cartago a sus propios dominios en África. Y eso suponía más gastos.

Pirro, más que harto del comportamiento hostil de los habitantes de la isla, decidió que la empresa de Sicilia ya no daba más de sí. Tres años habían pasado ya, casi.

Así que, cuando los Tarentinos volvieron a pedir ayuda, para sacarse de encima la amenaza de Roma, Pirro se paró, dió media vuelta, y decidió marchar a Italia, otra vez.

Dicen que cuando Pirro dejó la isla de Sicilia, exclamó… 

— “Bonito campo de batalla, les estoy dejando a los romanos y cartaginenses.”

Esa será — para siempre, la segunda frase mas famosa de Pirro, en toda su vida.

[…]

Episodio 59 – El Sitio de Siracusa

— Y por hoy, por ahora, Roma y Cartago, se encuentran en la misma vereda.

Pirro de Epiro abandona Italia. Y por tres años, todos los frentes de batalla, lo siguen a Sicilia. Pirro libera Siracusa.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 59 — El Sitio de Siracusa.

El viento, tan omnipresente en Tarento, desapareció — y Pirro sentía el calor y la presión del aire, a pesar de que ya era de noche.

Reclinado en una hamaca, Pirro pensaba en Sicilia, y todo lo que sucedió en estos últimos dos meses.

La desastrosa victoria en Ásculo.

La pérdida de tres de sus mejores amigos, en esa misma batalla. Sobre todo, porque esos amigos tambien eran tres de los mejores oficiales que Pirro tenía.

En realidad, Pirro perdió mucho mas que tres de sus oficiales. Y reemplazarlos era imposible, porque su patria se encontraba en problemas con invasiones gálicas.

Así es — los Galos, otra vez. Bajo el comando de un tal Breno, galos avanzaron desde Europa Central hacia Macedonia, Grecia, y Asia Menor. Y no estoy hablando de aquel Breno que destruyó Roma, allá por el año 390 AC.

De este Breno — vamos a hablar en unos minutos.

[…]

Ahora, veamos la otra opción que se le presentó a Pirro, ese mismo día.

Según Plutarco, hombres de las ciudades de Agrigento, Siracusa, y Leontini, fueron a pedirle asistencia militar, en contra de los Cartaginenses, y para sacarse de encima otra plaga que había surgido en ese tiempo.

Los Mamertinos.

De ellos vamos a hablar en mas detalle tambien, ya que nuestro Episodio 64 lleva ese nombre — Los Mamertinos, o hijos del dios Marte.

Y, según Plutarco, Pirro terminó eligiendo Sicilia, ya que la isla se encontraba mucho mas cerca de su deseo secreto — convertirse en rey de Sicilia.

No nos olvidemos, que Agatocles — el tirano de Siracusa, era el padre de Lanassa, y que el hijo que ahora cabalgaba al lado de Pirro, era hijo de Lanassa. Tomar el trono de Sicilia, en nombre de Agatocles, era como un paso muy legítimo, para Pirro.

Ademas, Sicilia era como una tabla de salto, a toda África.

Por supuesto que eso no le gustó ni medio a los ciudadanos de Tarento, y ellos le pidieron que — o bien terminara su misión y su promesa — aquí en Italia, o bien, que deje la ciudad de Tarento, tal como la había encontrado.

Pirro se fue de Tarento, sin darles una respuesta oficial.

[…]

Episodio 58 – Otra Victoria Pírrica

— Otra victoria como esa, y estamos acabados.

La segunda batalla entre Roma y Pirro de Epiro. Al final, en Ásculo, Pirro ganó. Pero fue una victoria tan costosa, que fue ahí que la famosa frase “una victoria pírrica” fue creada.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 58 — Otra Victoria Pírrica.

Estamos en el año 279 AC, y los Cónsules electos para ese año eran Publio Sulpicio Saverrión, y Publio Decio Mus.

Si — ese mismo Publio Decio Mus, que era el hijo de Publio Decio Mus, y tambien el nieto de Publio Decio Mus.

Y si — tanto su padre como su abuelo, perdieron la vida, en el ya conocido DEVOTIO — (sacrificio en Latín), en el medio de una batalla, y ambas veces, los romanos vencieron en esas batallas, después de esos sacrificios.

En cuanto a Publio Sulpicio Saverrión, sabemos que ya era un hombre de edad, y que sirvió como Cónsul en el año 304 AC, y que tambien fue nombrado Censor, en el año 300 AC, es decir — 21 años atrás.

Y por supuesto que tambien sabemos, que pertenecía a la gens de los Sulpicios, de los cuales tendremos varios descendientes en el futuro, especialmente en España.

Así es, varios de los descendientes — no directos, pero — pertenecientes a esa familia bastante amplia, serán mártires y santos, y hasta habrá uno con el don de curar gente, en el nombre de Jesus, y el Espíritu Santo.

No veo la hora de llegar a esa parte de nuestro cuento, pero — ahora estamos en Heraclea.

[…]

UNO — Un choque de caballería se produce de ambos flancos.

DOS — Los mercenarios y los aliados de Pirro, los Itálicos, logran hacer que la Legion I, de los romanos, tiene que dar pasos hacia atrás.

TRES — Al mismo tiempo, la Legion III hace retroceder a los Tarentinos, y a los Brucios, y crean un enorme hueco en la pared de las falanges.

CUATRO — Asustado, y para tapar ese hueco, Pirro envía sus elefantes al frente. Bien temprano.

CINCO — Los romanos emplean sus carros de bueyes. Por un momento, los elefantes se asustaron, y la marcha de los animales se detuvo, pero al rato, los infantes ligeros de Pirro comenzaron a herir a los bueyes, y a los soldados dentro de los carros, y — muy pronto, esos carros fueron neutralizados.

En otras palabras, el punto débil de esos carros — su lentitud, fue rápidamente hallado y aprovechado por Pirro de Epiro.

SEIS — Los Arpinos llegaron al campo de batalla.

Siendo que llegaron tarde, y siendo que no podían distinguir entre aliados y enemigos con toda la polvareda de la batalla, los Arpinos decidieron que lo mejor que podían hacer, era destrozar el campamento — casi vacío, de las fuerzas de Pirro.

[…]

Episodio 57 – Los Elefantes de Pirro

— Y Tito Livio y yo, les estaremos agradecidos!

La derrota de los romanos en Heraclea, en una batalla que será el precursor de la frase mas famosa de Pirro de Epiro, en toda su vida.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 57 — Los Elefantes de Pirro.

Esta semana tuvimos otro 21 de Abril. Y el 21 de Abril, es el cumpleaños de Roma.

Y tambien es el cumpleaños de “El Cuento de Roma,” es decir — el 21 de Abril del año pasado lanzamos este podcast en iTunes.

Claro que comencé a escribir y grabar, y diseñar, y sobre todo — planear todo eso, mucho antes, eso ya lo saben si escucharon nuestro Episodio 50 — Feliz Cumpleaños.

Pero, hoy hace un añito que este podcast anda por iTunes, iVoox, y otros lugares. Y esto hace sentido, porque bueno — un año tiene 52 semanas, y ahora estamos a 57 episodios.

Y eso tiene sentido, porque a la hora de lanzar el podcast, publiqué 5 episodios juntos.

Entonces, 52 + 5 = 57.

Ya. Feliz Cumpleaños Roma, y feliz cumpleaños, El Cuento ode Roma.

Pero, en Roma misma, y en el año 280 AC, nadie se pasaba mucho tiempo pensando en el cumpleaños de Roma.

[…]

La infantería griega, compuesta por peltastas, arqueros e infantería pesada, comenzó a ponerse en marcha.

La caballería de la vanguardia griega consiguió desorganizar las tropas romanas.

Esta vez, los romanos tuvieron que hacer pasitos para atrás.

Durante el enfrentamiento, un tal Oblaco Volsinio, un jefe de un destacamento auxiliar de la caballería romana, vió que Pirro andaba por los flancos de sus tropas, con su yelmo bien en alto, y ese Oblaco se puso a seguirlo.

Oblaco hasta consiguió herir a Pirro y descabalgarlo, pero poco después fue muerto, a manos de la guardia personal del rey.

Con un susto y una herida no muy grave, Pirro decidió dar su yelmo y sus armas a un tal Megacles, uno de sus oficiales, para que no lo vuelvan a embestir

Las falanges atacaron varias veces, pero todos sus ataques eran respondidos por contraofensivas romanas.

Aunque las tropas griegas lograron romper las primeras líneas romanas, no podían combatir contra ellas sin romper su formación, pues se habrían arriesgado a dejar sus flancos expuestos a una peligrosa contraofensiva romana.

Durante estos combates sin un claro vencedor, Megacles, al que los romanos tomaron por Pirro, fue muerto, y en el campo de batalla se difundió la noticia de que el rey había muerto, lo que trajo la desmoralización del bando griego y elevó la moral romana.

[…]

Episodio 55 – Las Naves hundidas de Tarento

— La única gente que los ciudadanos de Grecia Magna odiaban mas que a los romanos, era la gente del poblado de al lado.

El preludio de las guerras Pírricas. Una ciudad pide ayuda. Roma acude. Tarento se ofende, y hunde naves romanas. Roma declara la guerra. Un verdadero ping-pong de eventos.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 55 — Las Naves hundidas de Tarento.

Si bien en este Episodio tratamos de problemas que ocurren en el sur de Italia, nuestra historia comienza en el norte.

Al norte de Roma.

Así es — a unos dos días a caballo desde Roma, se situaba una ciudad etrusca fortificada, llamada Populonia.

Bueno, hoy en día se llama así, pero en aquellos tiempos no era así. Porque esa ciudad — Populonia, era parte del mundo Etrusco, hasta que toda Etruria cayó — de a poco, bajo el poder de los romanos.

En ese entonces, Populonia se llamaba Pupluna, o Fufluna, pero siendo que ese era el nombre que los etruscos le daban a la ciudad, y siendo que los romanos, ya en ese entonces, la llamaban, pues — Populonia, bueno — nosotros tambien la vamos a llamar… Populonia.

Pegada a la costa del Mar Mediterráneo, y a muy poca distancia de la isla Elba, esa ciudad formó parte de las 12 ciudades que conocemos como la Confederación Etrusca.

Y de esas 12 ciudades, solo Populonia y otra ciudad mas, tenían acceso directo al mar.

Ah — y ademas de eso, Populonia tenía riquezas minerales casi ilimitadas de hierro y de cobre.

Y finalmente, como una nota de al lado muy interesante, Virgilio afirma que ciudadanos de Populonia mandaron soldados, y hierro crudo en grandes cantidades, para darle una ayuda a los romanos, cuando Eneas había desembarcado en Italia, allá por el año 1150 AC, y mucho, mucho antes de que Populonia formara parte de los Etruscos, y claro — mucho antes de que Roma existiera.

Muy interesante, eso!

Y por qué estamos diciendo todo esto?

Porque en nuestro año, el año 282 AC, Populonia fue el lugar de la verdaderamente última, última batalla, de la larga lucha entre romanos y etruscos.

[…]

Y cada noche, Apio Claudio se preguntaba si mañana, despertaría totalmente ciego.

Pero eso no le impidió seguir siendo una persona de inmensa autoridad en Roma. Y tampoco le impidió seguir siendo un ávido viajero.

Donde la Vía Apia iba, ahí iba Apio Claudio.

[…]

Episodio 52 – El Estado de la Unión – 286 AC

— El vencedor siempre — repito, siempre, veía el sudor, el miedo, y el último respiro del vencido.

Un gigantesco vuelo de águila alrededor del mundo de Roma, y mas allá. También, un homenaje a Piteas, a Rodas, y a la futura Dinastía Qin, en China.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 52 — Estado de la Unión – 286 AC.

Hemos llegado a nuestro cuarto Episodio de “El Estado de la Unión,” y esta vez nos encontramos justo en el medio entre las guerras samnitas y las guerras pírricas.

Los Samnitas ya no nos molestarán en gran medida, y si bien Pirro tratará de hacer que mas pueblos de la península italiana se unan a su causa, en gran medida no lo va a conseguir.

Por otro lado, este es nuestro episodio 52, lo que — según un calendario, equivale a un año de trabajo acumulado.

Un año — 52 semanas.

Y creo que con eso, sale un poco a luz el por qué hice que cada 13 episodios he decidido hacer un episodio — digamos, de repaso.

Si, el numero 13 ha sido un tanto significativo en mi vida, y a veces, hasta digo, que el numero 13 es uno de mis números favoritos.

Pero en este podcast, el numero 13 equivale a un 25% de un año.

O sea, que cada 13 episodios, cuando tenemos un repaso, en realidad tenemos una estación por detrás. Verano. Invierno. Otoño. Primavera.

Y como un dato de futuro, aun nos quedan exactamente 34 episodios de “El Estado de la Unión” en este podcast, y trato de hacer que con el tiempo estos episodios se transformen en un valioso juego didáctico de aprendizaje.

Bueno — hablando de aprender, vamos a trabajar.

Primeramente vamos a ver qué está sucediendo en Roma.

Aquí vamos a incluir 4 partes, a saber:

UNO — Un poco de la vida cotidiana en Roma misma, tanto en la ciudad, como en un cuartel de un ejército romano cualquiera.

DOS — Vamos a leer una breve lista de las altitudes sobre el nivel del mar de cada una de las siete colinas de Roma.

TRES — Vamos a ver la relación entre Roma y tres culturas de ese tiempo.

UNO – Roma y Egipto.

DOS – Roma y Grecia.

Y TRES – China, ahora que estamos a solamente dos generaciones de la fundación de la dinastía Qin, un punto pivotal de la historia de ese país.

Y CUATRO — Veremos tres cosas un tanto extrañas que sucedían en ese tiempo en Roma.

Hombres perdiendo la cordura, y mujeres envenenado a sus maridos.

Luego, viene nuestro vuelo de águila.

Lógicamente, en nuestro ya conocido vuelo de águila, iremos en el sentido del reloj, por todo el mundo que pronto, será parte de Roma y los romanos.

El norte de Italia.

Iliria y Macedonia — como olvidarse de Macedonia esta vez, verdad?

Grecia y Tracia.

De ahí, seguiremos por el Oriente Cercano hasta llegar a ver cómo se ha dividido ese inmenso imperio que Alejandro Magno logró amasar en su breve vida, y que luego fue despedazado en cuatro partes.

Después de ahí — Egipto.

Luego — Cartago.

De ahí cruzamos el estrecho del Gibraltar, e iremos a la futura provincia romana llamada Hispania, donde solamente vamos a listar los pueblos que vivían en esa parte de Europa, ANTES de la llegada de los romanos.

Luego de eso, nuestro homenaje a Piteas, el famoso navegante griego que vivió la mayor parte de su vida en Massilia, en el sur de las Galias.

Y tal como les dije durante nuestro Episodio pasado, en nuestra tercera parte, listaremos todas las guerras de Roma, en orden cronológico, una por una, desde el comienzo hasta hoy — es decir, hasta el año 286 AC.

Ya.

Qué les parece?

[…]

Episodio 51 – La Lex Hortensia

— Quinto Hortensio fue uno de los únicos dos dictadores en toda la historia de Roma antigua, asesinados durante el curso de su cargo. El otro fue Julio Cesar.

Un thriller legal. Una ley que — desde la superficie, parece prometer paz y prosperidad eterna. En realidad, fue el origen de un nuevo cancer de Roma.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 51 — La Lex Hortensia.

La estatua que hoy se llama La Fuente de Justicia — en alemán “Gerechtigkeitsbrunnen,” fue erigida en la Plaza Romana, de la ciudad de Frankfurt, Alemania, en el año 1611, basada en una copia un tanto mas pequeña del año 1543.

A modo de comparación, en el 1543, Carlos I era rey de España.

Felipe II de España — el proximo rey, se casaba con María Manuela de Portugal.

Enrique VIII, el rey gordo de Inglaterra, le declaraba la guerra a Francia.

Y ese mismo año los Portugueses primero llegaron a Japón, y la ciudad de Asunción en Paraguay, que oficialmente fue fundada solo dos años antes, tuvo un incendio que devastó a mas del 80% de sus edificios.

Pero la historia de nuestra estatua no comienza en el 1543.

Comienza en el 1259, cuando en esa parte de la ciudad alemana, ciudadanos decidieron construir paredes alrededor de un pozo natural de agua que corría debajo de esa parte de la plaza.

Y cuando terminaron con esas paredes, decidieron poner una estatua — primero de madera.

Y de qué era esa estatua?

Pues, de una muchacha que llevaba una espada y una balanza.

Sin ojos vendados — esa idea surgió un siglo mas tarde, esa muchacha representaba igualdad, y la fuerza de la noción de obediencia ante la ley.

Como pueden ver, ya en ese entonces, el símbolo de la justicia — según fuentes del historiador alemán Georg Ludwig Kriegk — nacido en el 1805, tenia una relación directa con el símbolo de justicia del imperio romano, a pesar de que ya pasaron mas de siete siglos entre la construcción de esas paredes de madera y la caída del imperio.

Y a pesar de que esa gente vivía en la era mas oscura de la Edad Media.

Y si bien, Frankfurt — como una colonia romana, sí estuvo dentro de lo que era el imperio romano, ya siglos habían pasado.

Así es.

El apogeo de Roma — al cual aun no hemos llegado ni cerca en este podcast, impactó a gente y a pueblos, mucho mas allá de sus propias fronteras, y uno de esos impactos provenía directamente de una ley promulgada en el año 287 antes de Cristo.

Es decir — mas de 1500 años antes de la estatua, que he puesto en el diseño de este Episodio.

Y esa ley se llamaba la Ley — o Lex Hortensia.

Bueno.

Me fui un poco por la rama, pero quería explicar el motivo y la historia de esa estatua.

Ahora, podemos volver al 287 AC.

[…]

Pero, lo que nadie se dió cuenta, era que al cambiar el voto, de días laborales a días no laborales, otro grupo de la sociedad se quedó afuera en la lluvia, y sin paraguas.

Muchos de los campesinos que iban al mercado durante días laborales, para vender sus productos, ahora ya no iban a ir a Roma, con solamente el propósito de votar.

Antes votaban, como una cosa de paso, mientras atendían sus puestos de mercado.

[…]

 

Episodio 49 – Manio Curio Dentato

— Falleció en el año 270 AC, creando una imagen de ética incorruptible, y de un comportamiento que será añorado por la gente del futuro Imperio Romano.

La vida y muerte de Manio Curio Dentato, un plebeyo que resolvió el problema de los samnitas, de Pirro de Epiro, y de los Lucanos y Brutios, allá en el sur de Italia.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 49 — Manio Curio Dentato.

No es fácil blandir un arma, mirar al enemigo a pulgadas de distancia, moverse de un lado a otro, esquivar su arma, y ver sus músculos contraerse, cuando tu espada finalmente logra entrar en el cuerpo del otro.

No es fácil ir a una batalla, enfrentarse a enemigos en una batalla, matar a otros seres humanos en una batalla, y luego vencer — o perder la batalla.

Y — en el caso de una victoria, luego volver a Roma, y continuar con una vida cotidiana, con la familia y los niños en la casa — como si nunca, nada hubiese pasado.

Es difícil — y mas aun, la primera vez.

Y ahora necesito desviar la atención de mis oyentes de la batalla o de la vuelta a casa, y quiero que se pongan a pensar en los momentos después de la batalla, y antes de la vuelta a Roma.

Porque esto — obviamente, no es un juego de video, que se apaga apretando un botón, simplemente porque nos llaman a comer, o porque la pizza llegó, y están tocando el timbre.

Qué hacían esos legionarios entre nuestros dos puntos — la batalla, y la reanudación de sus vidas normales?

Pues, creo yo, que — mas que nada, trataban de borrar la batalla de su mente, para así poder continuar esa vida cotidiana — en casa.

Y para eso, hacían falta estímulos — tales como alcohol, mujeres, juegos, y mas peleas.

Y cuando esos estímulos se nos van de la mano, cosas nefastas suceden.

[…]

NUEVE — Se supone que Dentato mantuvo un estilo de vida incorruptible y frugal.

Según antiguas fuentes, cuando los Samnitas le enviaron una embajada con ostentosos regalos con el objetivo de influirlo a su favor, lo encontraron tostando corazones de nabos, sentado en un taburete de madera, en su casa.

Cuando le explicaron el motivo de la visita, Dentato rechazó los regalos diciendo que él no quería poseer oro, y en lugar de ello, prefería gobernar a gente que poseía oro.

A pesar de esto es probablemente una anécdota, el propósito de esto es dar ejemplos de frugalidad romana.

Lo mas probable es que eso fue inventado por Catón el Viejo.

DIEZ — En el 270 AC, Dentato fue elegido otra vez a un cargo de supervisor para la construcción de otro acueducto, pero esa obra nunca fue completada porque a los cinco días de ese nombramiento Dentato falleció de causas naturales, ya a una edad avanzada.

[…]

Episodio 48 – Trescientos mil

— “Usted, declarando de su corazón, tiene esposa?”

Una boda y un censo. Una batalla donde los Samnitas lo pierden casi todo. Ah, y las guerras samnitas llegan a su fin. Por fin!

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 48 — Trescientos mil.

Cuando Lucio Eugenio, Espurio Atio, y Tacio llegaron a ver las colinas de Roma en la distancia, los ánimos de los tres — ahora los tres siendo veteranos de la Batalla de Sentino, se elevó a la altura de la colinas de Roma.

Y cuando los tres hombres volvieron a casa, sus mujeres, niños, y esclavos — todos le salieron al encuentro.

El DOMUS de Lucio Eugenio ahora abarcaba dos casas adyacentes, un corral para cuero y otras materias primas, y el taller, al otro lade de la calle.

Mas, un pequeño jardín detrás de la segunda de las casas, una propiedad que Lucio había comprado al final de la Segunda Guerra Samnita, de un Patricio empobrecido.

Mas de cincuenta esclavos vivían y trabajaban en el taller de armas, y una docena más, estaban a cargo de los quehaceres cotidianos de la gran familia de Lucio Eugenio.

Y una vez que el viejo Lucio se acomodó en su silla favorita, su esposa Laurentia, le dijo de manera casual:

— “En cinco días debemos ir al campo de Marte, esposo. Los pregoneros andan poniendo anuncios por todo el vecindario.”

Lucio suspiró.

Otro censo. A nadie le gustaban los censos.

Las tablas de los censores, llamadas Tabulae Censoriae en Latin, eran tablas donde censores tomaban notas de todos los ciudadanos de Roma, desde los Ecuestres y los Senadores, hasta la ultima y mas baja de aquellas cinco clases sociales, tal como el rey Etrusco Servio Tullio lo había organizado.

Patricios y Plebeyos, todo el mundo debía asistir.

“Traeremos a Julia, al igual que a Espurio,” respondió el viejo.

— “Y qué de la prometida de Espurio?”

Lucio pensó por un momento.

— “No, aun no hemos hecho todos los arreglos necesarios. Que vaya con los Furnios, y con su padre. Los censores respetarán eso.”

Los Furnios, o — mejor dicho, la gens de los Furnios, era una familia de origen plebeyo, y una familia muy antigua en los anales de la historia de Roma.

Y de acuerdo a Dionisio de Halicarnaso, un tal Cayo Furnio llegó a ser un Tribuno Plebeyo, allá en el año 445 AC, y eso era algo que Lucio Eugenio respetaba.

En unas semanas, Espurio Atio, el hijo menor de Cesón, tomaría por esposa a una de las hijas de la familia de los Furnios.

Un bien negocio!

[…]

Como Hércules era considerado el guardián de la vida conyugal, sólo el marido tenia el derecho de desatar este nudo.

9) La boda se celebraba típicamente en la casa del padre de la novia. Tenía que haber testigos presentes, por lo menos 10, para que la ceremonia fuese considerada legal. Los novios se paraban frente a un sacerdote, y se tomaban de las manos.

El consentimiento fue dado otra vez por la novia, parecido a como lo hacemos hoy en día. La novia diría: “Quando tu Gaius, ego Gaia.”

10) Después de eso, los novios se sentaban en los taburetes, frente al altar. Una ofrenda era ofrecida a Júpiter, que consistía de una torta, por lo general. Una vez que el sacerdote hacía la ofrenda, este pastel era comido por los novios, y los invitados iban a felicitarles. Después de eso — la cena!

11) Después de la cena, la novia era escoltada a la casa de su marido. Esta ceremonia fue esencial para la terminación del matrimonio, por lo que no podía ser omitida. Cualquiera podía unirse a esa procesión, y mucha gente lo hacía, porque — bueno, era divertido.

La madre sostenía a su hija, y el novio se llevaba a su novia con un fingido espectáculo de fuerza de los brazos de su madre. Toda la procesión luego desfilaba a la casa del novio. Nueces eran lanzadas por los participantes — bueno, hoy en día usamos arroz.

[…]