Episodio 58 – Otra Victoria Pírrica

— Otra victoria como esa, y estamos acabados.

La segunda batalla entre Roma y Pirro de Epiro. Al final, en Ásculo, Pirro ganó. Pero fue una victoria tan costosa, que fue ahí que la famosa frase “una victoria pírrica” fue creada.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 58 — Otra Victoria Pírrica.

Estamos en el año 279 AC, y los Cónsules electos para ese año eran Publio Sulpicio Saverrión, y Publio Decio Mus.

Si — ese mismo Publio Decio Mus, que era el hijo de Publio Decio Mus, y tambien el nieto de Publio Decio Mus.

Y si — tanto su padre como su abuelo, perdieron la vida, en el ya conocido DEVOTIO — (sacrificio en Latín), en el medio de una batalla, y ambas veces, los romanos vencieron en esas batallas, después de esos sacrificios.

En cuanto a Publio Sulpicio Saverrión, sabemos que ya era un hombre de edad, y que sirvió como Cónsul en el año 304 AC, y que tambien fue nombrado Censor, en el año 300 AC, es decir — 21 años atrás.

Y por supuesto que tambien sabemos, que pertenecía a la gens de los Sulpicios, de los cuales tendremos varios descendientes en el futuro, especialmente en España.

Así es, varios de los descendientes — no directos, pero — pertenecientes a esa familia bastante amplia, serán mártires y santos, y hasta habrá uno con el don de curar gente, en el nombre de Jesus, y el Espíritu Santo.

No veo la hora de llegar a esa parte de nuestro cuento, pero — ahora estamos en Heraclea.

[…]

UNO — Un choque de caballería se produce de ambos flancos.

DOS — Los mercenarios y los aliados de Pirro, los Itálicos, logran hacer que la Legion I, de los romanos, tiene que dar pasos hacia atrás.

TRES — Al mismo tiempo, la Legion III hace retroceder a los Tarentinos, y a los Brucios, y crean un enorme hueco en la pared de las falanges.

CUATRO — Asustado, y para tapar ese hueco, Pirro envía sus elefantes al frente. Bien temprano.

CINCO — Los romanos emplean sus carros de bueyes. Por un momento, los elefantes se asustaron, y la marcha de los animales se detuvo, pero al rato, los infantes ligeros de Pirro comenzaron a herir a los bueyes, y a los soldados dentro de los carros, y — muy pronto, esos carros fueron neutralizados.

En otras palabras, el punto débil de esos carros — su lentitud, fue rápidamente hallado y aprovechado por Pirro de Epiro.

SEIS — Los Arpinos llegaron al campo de batalla.

Siendo que llegaron tarde, y siendo que no podían distinguir entre aliados y enemigos con toda la polvareda de la batalla, los Arpinos decidieron que lo mejor que podían hacer, era destrozar el campamento — casi vacío, de las fuerzas de Pirro.

[…]

Episodio 47 – La Batalla de Sentino

— Y Decio Mus tampoco hizo eso.

La batalla mas grande de Italia, numéricamente hablando. La batalla mas importante de Roma, estratégicamente hablando. Estamos en el comienzo de una nueva era para la ciudad de las Siete Colinas.

Transcripción Parcial del Episodio

Estamos en el año 295 AC.

Después de mirarse en las caras por dos días, los soldados de ambos lados ya no daban mas.

Y algo extraño sucedió al tercer día, en el terreno vacío entre los dos ejércitos.

Alguien puso un ciervo en la zona muerta — en el llano entre las dos fuerzas, y cuando el ciervo se echó a correr por el prado, alguien soltó un lobo a perseguir al cervato.

Los galos, que estaban parados al lado de los Samnitas, se pusieron a lanzar sus jabalinas hasta que el ciervo cayó muerto, mientras que los Romanos permitieron que el lobo se escapara vivo entre sus lineas, ya que representaba la divinidad del Quirinal.

— “Mira lo que han hecho estos bárbaros,” decían los romanos. “Mataron al ciervo, protegido por nuestra diosa Diana! Van a caer!”

Desde ese instante, la mayoría de los romanos estaban firmemente convencidos que los dioses estaban en su favor.

Ahora, antes de seguir con esta batalla de manera cinematográfica, tenemos que analizar los hechos que hicieron que unos 100 mil soldados se encuentren en un llano al noreste de Roma, a punto de decidir quien es dueño de Italia.

Y para llegar a eso, primero tenemos que volver a nuestra batalla de Triferno, que es donde nos habíamos quedado en nuestro Episodio pasado.

Así que, vayamos a Triferno ya!

[…]

En nuestra saga familiar, quiero mencionar que tres de los descendientes de Aeliana y Lucio, se encontraban envueltos en ese valle, aquel día.

Uno proveniente de Cesón, uno de Julia, y uno de Lucio — todos estaban ahí.

Y creo que ahora es un buen momento para darle nombres a esos seres nuevos en nuestra saga, porque hacerlo ahora o hacerlo mas tarde — cual es la diferencia?

Así que hagamos un breve paréntesis – uno—dos—tres, y veamos esto ahora mismo:

Cesón — Julia — Lucio.

UNO — Cesón había ido al norte de Italia como joven, y vivió por décadas en la zona latina del otro lado de Veyes, donde tomó por esposa una muchacha de origen mezclado, mitad Sabina – mitad Latina.

Cesón y Laria tuvieron seis hijos, pero pestes en esa región de Italia hicieron que cuatro de ellos muriesen antes de llegar a la edad de cinco.

Un año después de la Gran Guerra, la familia de Cesón perdió su casa en un incendio, y al tiempo, Cesón y su hijo le pidieron a Lucio Eugenio — nieto de Lucio y Aeliana, si podían mudarse a Roma, y vive bajo la protección de este.

Lucio Eugenio les dió la bienvenida, y dos habitaciones fueron añadidas a la casa.

El hijo de Cesón, aptamente tambien llamado Cesón, era fuerte y después de haber perdido a su madre en el incendio, el joven creció pensativo, justo, y sobre todo — respetuoso de todo lo que tenga que ver con el mundo mas allá de los que ojos humanos pueden ver.

El otro hijo de Cesón, mas joven — y llamado Espurio Atio, tambien llegó a vivir con ellos al tiempo, y de él vamos a hablar mas en otro momento.

En nuestro proximo Episodio veremos la boda de Espurio, en Roma misma.

DOS — Luego, tenemos a Julia, nieta de Lucio y Aeliana, cuya vida tuvo tantas vueltas de calesita que ni siquiera pude relatarlas en este podcast.

Julia fue la hija mayor del hijo mayor de Marco, y nació un año antes de que Marco perdió la razón, allá en la Primera Guerra Samnita.

Julia no se acordaba ni de sus abuelos, ni de su padre, ni de su madre.

La esposa de Marco — es decir, la abuela de Julia, se quitó la vida a menos de un año de Marco haber desaparecido en Capua.

Luego, los padres de Julia perecieron en un viaje a Capua, cuando esta aun llevaba su bulla alrededor de su cuello.

El padre del actual Lucio Eugenio la adoptó, y le consiguió un esposo. Pero debido a la historia de lo que Marco hizo en Capua, y de la forma en la que desapareció, Lucio solo pudo encontrar un liberto romano, un hombre cuyos padres eran esclavos.

Por una década, Julia vivió en una granja, a dos días de distancia de Roma, con ese esposo.

Un hijo nació de esa union, y fue llamado Tacio.

La vida de Julia era una triste calesita sin parar, por deudas que granjeros pobres no se podían sacar de encima, frente a terratenientes Patricios sin escrúpulos.

Julia después perdió a su esposo durante un asalto de los Samnitas, y a un mes después de haber quedado embarazada.

Una hija nació. Julia la llamó Tacia Julia Menor.

Julia y los chicos sobrevivieron.

Entre los tres abandonaron la granja y volvieron a Roma, y allí encontraron alojamiento bajo el techo de Lucio Eugenio.

Lucio Eugenio hasta tuvo que intervenir en el asunto, para que Julia — ahora madre de dos — y sin esposo, no fuese arrestada como un deudor fugitivo.

La pequeña Julia era el juguete favorito de todo el mundo, y todos la llamaban Julita, o Julia Mínima, a pesar de que Julia Mínima no tenía ninguna hermana mayor.

Julita crecía a la par de una de las nietas de Lucio Eugenio, una niña llamada Lucia.

TRES — Y finalmente tenemos a Lucio Eugenio, nieto de Lucio y Aeliana.

Lucio era el mayor en la casa — en linea directa de hijos varones, de Lucio y Aeliana.

Si bien ochenta años habían pasado desde la partida de su abuela Aeliana, Lucio siempre se aseguró que todo el mundo se acordaba de los abuelos, Lucio y Aeliana.

Desde una edad muy temprana, y debido al fallecimiento de sus padres durante otro incendio, Lucio creció rápido.

De mente calma y justa, y de un talento para negocios, la casa de Lucio prosperó bajo su mando, y Lucio, apodado Lucio Eugenio por su sentido de justicia, tuvo cinco hijos, y cinco nietos.

Tanto en la batalla de Triferno como en la batalla de Sentino, Lucio Eugenio se encontraba en el grupo de los legionarios de mayor experiencia.

Los Hastati, en tercera fila.

Por supuesto que esto puede parecer una maraña de nombres nuevos, y ramas familiares, pero necesito que este podcast vuelva a tener nombres y caracteres conocidos, tal como lo fueron Marco el Degollador, Aeliana la esclava de Veyes, y tantos otros.

[…]

Episodio 46 – La Tercera Guerra Samnita

— Así es, cuando los Etruscos escucharon que Corvo estaba al mando del ejército romano, se metieron dentro de sus fuerte, y no querían salir – ni para ver como estaba el tiempo.

Por tercera vez, los Samnitas. Y algunos dicen que la tercera es la vencida. En este caso, fue cierto. Samnia nunca se recuperó. También vemos los últimos años de Marco Valerio Corvo.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 46 — La Tercera Guerra Samnita.

Paz reinaba en Roma en nuestro año, el año 302 AC, o si queremos decirlo de la manera como los romanos lo decían, estamos en el año del Consulado de Denter y Paulo.

Menos de seis meses antes, tratados de paz fueron ratificados por el Senado, y en este momento Roma era prácticamente el amo y señor del centro de Italia.

Y — tal como lo vimos durante nuestro ultimo episodio, héroes como Fabio Ruliano y Papirio Cursor abundaban en Roma.

Eso sucede a veces, que una nación de pronto sea bendecida durante una generación, y como por obra de un poder mas allá de lo entendible, nace una camada de gente que simplemente es mejor, o hace las cosas mejor, que sus padres y abuelos.

Es como una ola del mar, que cada tanto, es mas alta, mas fuerte, y mas hermosa que las siete, ocho o nueve olas anteriores.

Se repite en ciclos — opino yo.

Bueno, antes de que nos vayamos por la tangente con opiniones, aquí está lo que vamos a ver en este episodio, y para esto hice un muy, muy breve lista a saber:

UNO — Los años 302, 301, y 300 antes de Cristo, porque fue durante esos años que dos leyes muy importantes emergieron. La Lex Ogulnia, y la Lex Valeria.

DOS — Tambien volvemos a ver a Marco Valerio Corvo, que ahora se llama Marco Valerio Máximo Corvo, y quien verdaderamente es el mismo que había tenido esa pelea contra el galo, cuando era joven. Si se acuerdan, Valerio Corvo llegó a vivir 100 años de edad, y en este año anda pisando los setenta, pero aun fuerte para ser nombrado dictador.

TRES — El comienzo de la Tercera y ultima guerra samnita, y el por qué de esa guerra.

CUATRO — La batalla de Camerino, donde galos y samnitas vencieron a los romanos en el año 298 AC.

[…]

Corvo tomó el lugar de Torcuato, y apenas llegó, los etruscos se rehusaron a dar batalla.

Así es, cuando los Etruscos escucharon que Corvo estaba al mando del ejército romano, ellos se metieron dentro de sus fuertes, y no querían salir — ni para ver como el estaba el tiempo.

Corvo hasta los provocaba fuera de los fuertes, quemando campos y aldeas alrededor de ellos, pero no le sirvió de nada. Los Etruscos le tenían terror a Corvo.

Bueno. Después de en sexto Consulado, Corvo se retiró de la vida pública, y murió a la edad de 100, allá por el año 270 AC.

Y digo yo.

Que vida que tuvo ese hombre!

[…]

Episodio 37 – Las Horcas Caudinas

— El cuerpo de Aeliana fue puesto al lado izquierdo del cuerpo de su esposo, Lucio.

Todo iba bien para Roma, hasta que 50 mil legionarios se metieron en un llano entre dos desfiladeros. La vergonzosa derrota de las Horcas Caudinas.

Transcripción Parcial del Episodio

Durante el último episodio vimos el final de muchas cosas.

El final de Publio Decio Mus, por el sacrificio que decidió hacer en el campo de batalla.

El final de Tito Manlio Torcuato, en los libros de Tito Livio, por el desprecio que los romanos le dieron después de sacrificar a su propio hijo.

El final de la guerra contra los Latinos.

El final de los pueblos tales como los Sidicinos, los Auruncios, los Volscos, y los Campanios como pueblos libres del yugo de Roma.

El final de la Liga Latina, y tambien el final del respetado senador latino Annio quien se desplomó por las escalinatas del Senado Romano.

Y hasta vimos el final de la resistencia Ateniense en contra del rey Filipo II de Macedonia, quien acababa de casarse con una muchacha llamada Cleopatra Eurídice de Macedonia — la sexta o séptima de sus esposas, quien sabe.

Y finalmente tenemos otra pérdida más — esta vez en Ostia.

En un evento que ocurría demasiado a menudo en Roma, y en ciudades creadas por los romanos, el edificio donde nuestro fiel esclavo vivía, estalló en llamas, una noche.

[…]

Bueno, cuando los romanos entraron al valle donde luego tendrían que pasar en fila angosta antes de volver a salir a campo abierto, los Cónsules enviaron a espías para que vayan a ver si algo olía mal, como se dice en el campo. Pero nada olía mal, y el reporte era que el estrecho estaba completamente vacío.

Pero cuando los tropas romanas empezaron a marchar por el desfiladero, los triarios, es decir, los soldados más veteranos, empezaron a sentir que algo sí olía mal. Era demasiada calma, y eso no les gustaba ni medio a los soldados.

Dicho y hecho, cuando el último regimiento de los romanos pasó por el estrecho, y cuando llegaron a la segunda parte del desfiladero, lo encontraron bloqueado con rocas y troncos.

Dándose cuenta de la trampa, Postumio rápidamente dió la orden de dar la vuelta y salir del desfiladero por el primer paso, pero cuando llegaron a ese primer paso, vieron que tropas Samnitas estaban allí, esperándolos.

[…]

Episodio 36 – Bajo la Sombra del Vesubio

— Por haber pensado que el enemigo envió a sus triarios muy temprano, los latinos terminaron enviando a los suyos muy temprano.

Los romanos contra los latinos. Una batalla que se llevó a cabo en las colinas del volcán Vesubio, en Campania. Una batalla que se llevó a nuestro conocido Decio Mus – si, ese que se había ganado la corona gramínea años atrás.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 36 — Bajo la Sombra del Vesubio.

— “¡Serpiente!”

— “¡Tú eres la serpiente!”

— “¡Cobarde!”

— “Te enseñaré quién es el cobarde aquí!”

— “A que no te animas!”

Cuando Decio quiso dar un paso hacia adelante, corazón latiendo como un tambor, chocó contra el piso de tierra seca bajo su cama. Dolorido y gritando un insulto, el Cónsul despertó de su sueño.

En ese sueño, el volcán mismo le hablaba a Decio, expulsando miles de serpientes de fuego, y amenazando al ejército romano.

— “Uno de los dos morirá antes de la puesta del sol,” eran las palabras del volcán que aun bailaban en la cabeza de Decio, cuando éste le contó el sueño a Manlio Torcuato.

Normalmente, Torcuato siempre prestaba profunda atención a los sueños de su co-comandante, porque eso era algo que los romanos tomaban muy en serio.

Pero esta vez, Torcuato, no respondía.

Boquiabierto, y mirando a Decio en terror, a Torcuato no le salían palabras.

— “Qué te pasa,” preguntó Decio. “Un volcán escupiendo serpientes no es algo demasiado fuera do lo común, en un sueño…”

— “Decio. Yo también soñé que el volcán me llamó cobarde!”

— “¿Cómo?”

— “Te pregunto. El volcán te dijo que uno de los dos… uno de nosotros…”

— “Por Jupiter, y por Marte, y todos los dioses del inframundo” exclamó Decio, arrojando su copa al piso. Ya no tenía apetito.

Resulta que ambos — Manlio Torcuato y Decio Mus, tuvieron el mismo sueño, esa noche.

[…]

Apenas las trompetas sonaron, y como era costumbre en la legión romana, los adivinos arrojaron comida a las gallinas sagradas, y éstas confirmaron lo que todo el mundo temía. Un flanco romano entero, y uno de los Cónsules de Roma terminarán luchando en el inframundo.

[…]

Episodio 35 – Alejandro de Epiro

— Alcetas, Arribas, Eácides, y Pirro. Bisabuelo, abuelo, padre, e hijo.

Alejandro I del Epiro cruza el Adriático, en ayuda de colonias griegas. Allí lucha en contra de Samnitas y otros pueblos, y luego muere en una batalla en contra de las ciudades que vino a rescatar.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 35 — Alejandro de Epiro.

La semana pasada quedamos con hilos pendientes de cinco eventos diferentes, los cuales veremos en este episodio.

Ellos son.

UNO – Nuestro reporte semanal de Ostia, traído por nuestro fiel esclavo, que se pasa días enteros en los muelles y mercados de la ciudad portuaria. De esta manera sabremos que anda pasando en Grecia, ya que estamos en los tiempos de Alejandro Magno, y esos eventos son demasiado importantes como para esperar nuestro Episodio del Estado de la Unión.

DOS – Las tácticas de la falanges, tales como fueron importadas desde Grecia, en tiempos del rey romano Servio Tulio. La semana pasada hizo el error de decir que las falanges fueron introducidas por, primeramente — Rómulo, y luego — por Servio Tulio, y eso no es correcto. En tiempos de Rómulo, Roma peleaba utilizando un sistema de un líder fuerte y una lucha mano a mano, hombre a hombre, sin ningún tipo de falanges.

TRES — La continuación de la situación entre Roma y los pueblos Latinos, después de que el Senado rechazó lo que los Latinos le pedían a Roma.

CUATRO — La continuación de nuestra saga familiar, ahora que sabemos dónde andan Marco, el hijo de Espurio, y el nieto de Marcia.

Y CINCO – La parte donde Alejandro de Epiro, el tío de dos sobrinos famosos, llega a Italia, hace lo suyo, y termina muriendo en Italia.

Empezamos ya.

Estamos entre los años 340 y 339 antes de Cristo.

[…]

Episodio 34 – De Creta a Campania

— Nuestro tatarabuelo mataba por su patria. Defendía a Roma.

Anunciamos las nuevas formaciones de las legiones romanas, en tres partes. Roma y los Latinos se preparan para una guerra sin cuartel. El hijo de Espurio, el arquero reaparece en nuestra saga familiar. Y en Grecia, Alejandro Magno ya tiene 16 años de edad.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 34 — De Creta a Campania.

Si la nave ha de ser salvada, cada hombre debe cumplir con su deber,

mientras la nave se encuentra ilesa.

Los esfuerzos son fútiles cuando la nave se hunde.

Así que en cuanto a Atenas, mis propuestas están listas.

Debemos hacer los preparativos completos para la guerra.

Atenas, al menos, debe cumplir con su deber.

Esto fue parte de la oratoria del Ateniense Demóstenes, durante su discurso en lo que hoy conocemos como la Tercera Filípica, en el año 341 antes de Cristo.

Y no era extraño comparar ciudades a naves, en aquellos tiempos, creo yo.

Ahora, o sea en el año 340 antes de Cristo, Demóstenes seguía incitando a los atenienses con sus provocaciones en contra del padre de Alejandro Magno, el rey Filipo el Segundo.

Bien. Nos encontramos en el año del Consulado de Torcuato y Mus.

Si, estoy hablando de aquel Publio Decio Mus, que se había ganado la corona gramínea, unos años antes.

Como pronto se establecerá casi como una costumbre en nuestro podcast—al menos por un par de décadas, vayamos primero a Ostia a ver lo que nuestro esclavo ha visto y oido, tanto de mercaderes, como de otra gente que llenaba las calles y los muelles del puerto de Roma.

[…]

Las puertas del Senado de Roma eran amplias, pero para tener un asiento dentro de ese Senado, la entrada era por el portón de atrás.

Y esa puerta, era del tamaño de una ánfora de aceite de oliva.

[…]

Episodio 31 – La Corona Gramínea

Si. Roma ganó, y el ejército de Cornelio Coso solo perdió unos cuantos hombres. Pero, cuál es la consolación, cuando esos “unos cuantos” incluyen al ser querido de uno?

Entre Aulo Cornelio Coso y el legendario Marco Valerio Corvo, los romanos vencen a los Samnitas en las tres batallas de la Primera Guerra Samnita.

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 31 — La Corona Gramínea.

Año 343 antes de Cristo.

O—si preferís, año 411 desde la creación de Roma. También era el año 166, si prefieren contar las cosas a partir de la fundación de la República de Roma.

Pero si vamos a contar años como los romanos los contaban, estamos el año de los Cónsules Cornelio Coso y Valerio Corvo—o sea, el año 343 antes de Cristo.

Y ahí acabamos de dar una vueltita a la calesita, y seguimos en… bueno… en…

Satícula, Campania. Verano. Año 343 antes de Cristo.

Cuando el joven Lucio finalmente notó que las tropas bajo el comando del tribuno Decio aparecieron por el horizonte y se aproximaban al fuerte, el corazón le batía como un tambor a marcha de redoble. Trepó por las escalinatas del fuerte, tratando de ver a su hermano entre ellos, pero solo podía ver siluetas en la oscuridad.

En ese momento Marco se le unió.

—“¿Distingues a Publio?”

—“¡No! Pero están corriendo, tal vez los Samnitas están detrás de ellos. ¡Suena la alarma!” respondió Lucio.

—“¡Abran puertas!”

Cuando los muchachos de Decio pasaron por el portón, todo el mundo estalló en gritos de alegría.

Publio Decio Mus, el tribuno de Aulo Cornelio Coso, no había perdido ni un solo hombre, y el centurión de la legión le salió a encuentro a los hombres, todavía incrédulo de la hazaña de los muchachos de Decio.

Pero bueno, vamos a hacer una breve pausa aquí, porque tenemos que rebobinar un poco los eventos, para poder explicar la hazaña que acababa de suceder.

[…]

Y aquí van los nombres de estas tres batallas, al estilo de un menú en cualquier restaurante por ahí.

Aperitivo – Ensalada a la Samnita con hierbas del Monte Gauro, condimentados con aceite de oliva y orégano, ambos de la provincia de Campania.

Plato principal – Carne asada Samnita al estilo Legionario, acompañado con hierbas de montaña y una deliciosa porción de rábanos de Satícula, salteados con pimienta romana.

Postre – Rodajas de jamón y sandia de Campania, servidos con coles dulces de la región de Suessula, y surtidos quesos de cabra de los Apeninos.

[…]

Episodio 30 – Las Montañas Samnitas

— Mientras Roma lo hacía todo a puño y a uñazos, Cartago le “vendía” el trabajo a otros, para ellos no ensuciarse los puños y las uñas.

Roma se enfrenta a los Samnitas cuando estos atacan a la ciudad de Capua. Introducimos a Marco Valerio Corvo, Aulo Cornelio Coso, y a Publio Decio Mus. También, Marcia visita Roma. 

Transcripción Parcial del Episodio

Hola, les habla Abel, desde Pekín, China. Bienvenidos a mi podcast.

El Cuento de Roma, Episodio 30 — Las Montañas Samnitas.

El famoso poeta romano Virgilio a veces escribía tres oraciones en un día entero, y luego las borraba, no contento con su trabajo. Esto fue lo que un día escribió, en su obra llamada La Eneida.

Recuerda, Romano, que es para ti gobernar a las naciones. Esta será tu tarea, imponer los caminos de la paz, perdonar a los vencidos, y domar a los orgullosos de la guerra.

Estoy casi seguro que el día que escribió esto, no se sentía mal por lo que logró.

En los próximos cien años veremos como Roma se convertirá, de un centro regional, al poder indiscutido de la península Itálica.

Hace menos de 40 años, todo el mundo se unió a darle patadas a Roma, pensando que los Senones de Breno la dejaron moribunda.

Pero pronto, ninguna tribu el Italia le causará amenazas a los Romanos, y cuando lo vuelvan a hacer en unos 150 años, no será para desafiar el poder de Roma, si no para ser incluidos como ciudadanos de Roma.

Pero, por supuesto, aún no estamos allí, así que vamos paso a paso.

En esta época, Roma estaba preocupada con galos.

Y no estoy hablando de los galos Senones, si no de galos en general.

En la consciencia común de los Romanos, la idea de los galos se había metido muy profundamente, y cada vez que noticias surgían de galos andando perdidos por los Apeninos o por las llanuras de Italia Central, Roma nombraba a un dictador.

La preocupación por los galos fue tan importante en Roma que el Senado decidió enviar mensajeros especiales hacia las montañas al este de Roma, y ponerse en contacto con una de las tribus que vivía en esa zona.

Los Samnitas.

[…]